Pensamientos en voz alta


Porque todavía puedo opinar libremente
Leer este blog es gratis excepto si eres de la SGAE que tendrás que pagarme un canon por mis derechos de autor/propiedad intelectual, así yo también podré vivir de esto, como vuestros artistas, y no tendré que buscar trabajo.

O meu perfil
 CATEGORÍAS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGS GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES

PINGÜINOS 2008... UNA AVENTURA DE IDA Y VUELTA: 2ª PARTE
Sigo encima de la moto -lo cual ya es un logro- sin ganas ni de preguntarme ?¿qué hago aquí?? cuando cogemos un desvío. ¡Vamos a parar, por fin! Estamos en el área de descanso de Valcarce donde tomaremos algo calentito, recuperaremos temperatura corporal y repostaremos. En el aparcamiento hay ya muchas motos así que dejo la mía en el primer hueco que veo. Antes de bajarme intento apagar el contacto pero no puedo. Me bajo, no sin cierta dificultad, me quito los guantes, no sin cierta dificultad, y vuelvo a intentarlo, con mucha dificultad (hay que ver que quejica soy). Que no, que no puedo hacer ni esa poca fuerza de tanto que me duelen los dedos, que se que tengo manos porque las veo; Rambo no sentía las piernas, yo no siento las manos. Bueno, ya está, he apagado al fin la moto. Mi marido se acerca a mí y viendo mis esfuerzos no sabe si reirse o compadecerse. Aún sigue durmiendo en el lecho conyugal a mi vera, así que deducirás que optó por la segunda opción.

Al entrar en la cafetería empezamos a quitarnos capas: el traje de aguas, la cazadora, la chaqueta polar... Luego al baño, donde ya aprovechamos para poner los guantes en el secador, y por fin a tomar un vaso de leche calentita. Los dedos todavía me duelen (me dolerán todo el fin de semana) pero ya puedo moverlos y sentirlos. Todos me miran y alguno se atreve a preguntarme ?¿qué tal?? con una sonrisa. No hace falta que le conteste, con la mirada ya se sabe todo. Y la sonrisa se transforma en risas, y es que reconozco que debía de estar graciosa con esa poca movilidad, semi-enfadada-cansada-azul. Me preguntan si el ritmo que llevamos me parece bien, si lo sigo sin problemas. Aquí miento vilmente y digo que muy bien, que podemos seguir así. Es que no quiero fastidiar al resto y además quiero llegar cuanto antes. Realmente no vamos rápido, a unos 130 kms/hora por autovía, pero es que entre que no siento las manos y el viento que sopla fuerte se me está haciendo un viaje muy muy pesado y pensando que no vuelvo mientras maquino alguna excusa para regresar en el coche escoba.

Terminado el descanso volvemos a montar el puzzle ropero, en mi caso siempre con ayuda que para eso me casé. Se me ha hecho muy corto, ¿no podemos quedarnos un rato más, una o dos horas...? Después de repostar -nosotros y nuestras monturas- volvemos otra vez a la autovía. Ya hemos hecho la mitad del camino, o al menos eso me han dicho (¿sería para animarme?). Tengo que decir que, excepto en las manos, no tengo nada de frío. Entre la ropa abrigosa que me he puesto, la de cordura y el traje de aguas no se lo que es el frío. Las botas están resultando estupendas y en el cuello llevo la braga polar que me ha hecho mi mami, así que mi único martirio, por suerte, son las manos. El problema es que las necesito para conducir, y para usarlas de apoyo para no caerme. Ni siquiera de pequeña en la bici era capar de soltar las dos manos del manillar; ahora me está costando trabajo agarrarlo. Incluso no pongo el intermitente si puedo evitarlo sólo por no mover el dedo que, por otra parte, no noto.

Mientras paso estas penurias agradeciendo que al fin brilla el sol me empieza a preocupar que no volvamos a parar pues ya estoy llegando al límite de gasolina y no quiero meter reserva, más que nada porque dudo mucho que acertase sin sentir los dedos (ya se que estoy repitiendo mucho lo mi congelamiento manual, pero es que me dejó traumatizada). Al cabo de un rato veo un cartel de esos grandotes que indica que más adelante hay una gasolinera y rezo para que los que van en cabeza también lo hayan visto. Si, han puesto los intermitentes. Al llegar, no van a los surtidores si no que aparcan las motos. Me imagino que primero tomaremos algo, como antes, pero veo que están cogiendo las maletas. Les pregunto que para qué las desmontan y me dicen que ¡hemos llegado al hotel! No parábamos a respostar, era nuestro destino. Casi me arrodillo para dar gracias a la vida que me ha dado tanto, pero después no podría levantarme así que me quedo a medias (es cierto, no exagero). Se acabó la tortura, podré quitarme al menos el traje de aguas, entrar en calor... no se, disfrutar de la llegada.

Qué calorcito nada más entrar. Y la habitación es estupenda ¡y con calefacción! Dejamos las maletas, nos quitamos el dichoso traje impermeable -dichoso pero muy útil, que estamos secos por dentro- y mientras yo redescubro la movilidad total, mi marido se quita las botas y los calcetines empapados. Tomamos nota: hay que comprar para él unos cubrebotas de esos impermeables, que es más barato que comprar otras buenas botas y dan muy buen resultado. Por lo demás, todo bien. Mis pies secos, mis manos ya recuperadas, puedo moverme...ya vuelvo a ser persona. Queríamos haber ido a la ruta del viernes, pero nos retrasamos todos en el hotel pues paramos a comer (llegamos a las tres y media, que es la hora de tener hambre), así que nos perdemos la primera actividad, pero me da igual. Yo apenas había desayunado, tan sólo un vaso de leche en casa y otro en Valcarce, y ahora busco lo más pequeño que tengan pues con los nervios sigo con el estómago cerrado pero se que tengo que comer algo.

Después del merecido descanso volvemos a montar en nuestros caballos de hierro y nos vamos a la concentración, que nos queda a unos 40 kms del hotel. Ya he vivido la mitad de Pingüinos y ahora voy hacia el centro neurálgico, qué emoción.
Comentarios (3) - Categoría: Pingüinos 2008 - Publicado o 24-01-2008 23:40
# Ligazón permanente a este artigo
Chuza! Meneame
3 Comentario(s)
1 Claro, eso pasouche por ir coa manada.
Eu fun sozinho e ó meu ritmo.
Nen sequera parei en Valcarcel (ca nevada que estaba caendo ó meu pa#blgtk08#so, nen o vin.
E cheguei a dar os 100km/h por autovía.
Menos mal que o meu GPS de presentación de datos en parabrisas me ía guiando...
Comentario por Peter P. de Mille (25-01-2008 22:42)
2 Qué emoción, qué intriga... qué dolor de barriga#blgtk08#.
A ver cuándo viene el siguiente relato.
Comentario por llavero (27-01-2008 09:29)
3 Ja ja, GPS dice Peter. Mejor dirás un "posit" pegado en la cúpula. Ahora, que funcionar funcionó. Lo q#blgtk08#ue no acabo de creerme es que alcanzaras los 100 kms/hora. Creo que el frío te hizo ver alucinaciones.
Comentario por texas (28-01-2008 23:29)
Deixa o teu comentario
Nome:
Mail: (Non aparecerá publicado)
URL: (Debe comezar por http://)
Comentario:
© by Abertal

Warning: Unknown: Your script possibly relies on a session side-effect which existed until PHP 4.2.3. Please be advised that the session extension does not consider global variables as a source of data, unless register_globals is enabled. You can disable this functionality and this warning by setting session.bug_compat_42 or session.bug_compat_warn to off, respectively in Unknown on line 0