Pensamientos en voz alta


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¿CÓMO SE CONDUCE UNA MOTO?
¿Alguna vez has conducido una moto? Me refiero a una moto-moto, no me valen scooters, vespinos y demás. No es que no los considere motos, simplemente que no se conducen igual y, por lo tanto, no tienen nada que ver con lo que te voy a contar hoy. Tanto si tienes años de experiencia en concentraciones moteras y rutas varias pilotando tu moto como si nunca te has subido a una ni en el tío-vivo puede que te interese saber de una manera nunca antes contada cómo se conducen estas máquinas ya sean custom, trail, naked, R? al fin y al cabo todas son iguales a la hora de cabalgarlas.

Para conducir una moto, lo primero que hay que hacer es arrancarla. Te podrías dejar caer por una cuesta con ella apagada, pero eso no es conducir, sólo es dejarse caer por una cuesta. Para arrancar la moto no es necesario que estés encima de ella. Si la moto está fría puedes arrancarla antes de subirte y así, mientras calienta, te vas poniendo los guantes, el casco, abres la llave de la gasolina si sueles dejarla cerrada al aparcar, quitas el cepo si no lo has hecho ya? En fin, esos detalles importantes para poder conducir en condiciones, sobre todo lo de la gasolina y el cepo; el primero para que la moto no se apague y el segundo para que tú no te caigas aunque seguro que todos los moteros hemos vivido en carnes propias ambos despistes, con o sin caída. En este punto puedes también quitar el caballete y dejar la moto sobre la pata de cabra (si es custom no tendrás caballete) aunque hay muchos que por grande que sea su montura son capaces de quitar el caballete cuando ya están encima. Yo no, ni me atrevo a intentarlo.

Hay que subirse a la moto mirando hacia el manillar; es decir, que cuando ya estemos con el culo aposentado tengamos todos los accesorios delante. Si están detrás es que estamos mal posicionados; nos bajamos y volvemos a subir correctamente. Una vez encima y equilibrados quitaremos el pie de cabra ?o el caballete, según lo chulito que seas-. Ya estamos preparados así que vamos allá. Recuerda que lo que vas a leer es para una conducción normal, sin caballitos ni quemadas de rueda ni cortes de encendido. Tan sólo unas nociones básicas de cómo disfrutar de un agradable paseo en moto.

Las motos se conducen con las dos manos y los dos pies; o sea, cuatro miembros para manejar cinco funciones principales: acelerar ?mano derecha-, frenar de delante ?mano derecha-, frenar de detrás ?pie derecho-, embragar ?mano izquierda- y cambiar de marcha ?pie izquierdo-. Como ves, con una de las extremidades, concretamente con la mano derecha, realizaremos dos funciones. Podemos utilizar los cuatro miembros a la vez, pero sólo la mano derecha la podremos usar sin acompañamiento cuando estamos en marcha. Con ella manejaremos sus dos cometidos juntos sólo cuando desaceleramos, aunque sólo sea para reducir un poco la velocidad pero si lo queremos es frenar bastante lo normal es usar las dos manos con los dos pies.

No utilizaremos el pie izdo solo; deberemos usarlo conjuntamente con la mano izda, o con las dos, o con todo a la vez, pero nunca solo. Habitualmente usaremos la mano izda a la vez que el pie izdo o a la vez que la mano dcha o con la mano dcha y el pie dcho, o también con todos a la vez, depende de si queremos subir o bajar marchas o tan sólo ir un poquito más despacio pero sin tocar la palanca de cambios. El pie derecho podemos utilizarlo por independiente (si la moto está parada) o con la mano derecha, que estará desacelerando aunque normalmente lo usaremos además con la mano izda para que no se nos cale la moto o para bajar marchas mientras frenamos antes de parar. Cuando la mano derecha la utilizamos para acelerar, no usaremos el pie derecho, si es para desacelerar, podemos accionar todo a la vez.

Como ves, conducir una moto es fácil; lo difícil es explicarlo y entenderlo así contado por lo que no debes asustarte si estás pensando en sacar el carnet aunque puede que a ti, motero de pro, se te ocurren un par de cosillas más, pero no liemos más el tema que yo creo que con lo aquí descrito ya es suficiente para darle vueltas leyendo a la vez que movemos las manos poniéndonos en situación. Una vez que tenemos claros estos conceptos, ya podemos conducir cualquier moto. Por supuesto, cada una tiene su truquillo dependiendo también del modelo ya que la velocidad en la salida, las tumbadas, lo largas que sean las marchas... Pero básicamente, así se conducen las motos. El uso de los demás botoncitos, pantallitas, llave de depósito y retrovisores se puede ir cogiendo sobre la marcha, sobre todo si es una BMW, que anda que no tienen.
Comentarios (3) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 30-11-2009 17:39
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Adiós Faro Adiós
Yo ahora tendría que estar en Nazaré (Portugal) paseando relajada después de un buen desayuno. El plan era salir ayer por la mañana de Coruña, comer y repostar en Vigo ?la gasolina es más cara en Portugal- y seguir hasta Nazaré, donde nos habríamos despojado de los kms recorridos bajo una agradable ducha, habríamos paseado por sus calles jugando a ser turistas, habríamos cenado en la Adega de Adelia en la que Pedro prometió invitarnos y después a dormir. Hoy nos habríamos levantado más descansados y con la forma original de nuestros traseros ya recuperada, desayuno, paseo, quizás comida ?o en Lisboa- y a continuar ruta hacia FARO a la mega-mega concentración. Al llegar allí por la tarde nos encontraríamos con Furia Vikinga, Simplemente Moteros, Aguilas Rebeldes? en fin, los de siempre y, cómo no, el resto de los Artabros. Montaríamos las tiendas y a disfrutar. No digo ?descansar? porque en una concentración motera de varios días durmiendo en tienda de campaña es difícil descansar. Eso quedaría para el regreso. Teníamos reservado hotel en Lisboa con los demás. Ducha, visita turística, cena, pub, quizás un recital de fados -que no me gustan-, hotel? y todo amenizado con una compañía estupenda y divertida. Era un buen plan, ¿verdad? Lo malo de todo esto es el ?tendría ? estaría ? habríamos??, ese tiempo verbal es el que me mata. Me encantaría poderlo contar en presente puro y duro, o mejor ya en pasado después de haber disfrutado de un viaje tan esperado. Pero no ha podido ser, no puede ser y no podrá ser, al menos este año, cagoenlaseguridadsocial.

En el primer párrafo creo haber dejado claro que si no he ido a Faro no es porque no quiera, sino por causas ajenas a mí. Después de llevar meses esperando esta semana, de haberme gastado casi 90 eurazos entre solarium y pastillas para preparar la piel ?las que somos tan blancas no nos podemos andar con tonterías-, de que mi marido pidiese las vacaciones para estas fechas y se las concediesen? va la in-seguridad social y llama a mi madre para decirle que ya la pueden operar. Primero le dijeron que sería el 7 de julio. Ya nos fastidió aunque no del todo pues nosotros saldríamos una semana después y la operación es de la mano, que en el mismo día se va pa? casa. Pero después le cambiaron la fecha para el 17 de julio. Teniendo en cuenta que la concentración empieza el 16? pues ya estaba liada. Anula las vacaciones, anula la reserva del hotel, anula la ilusión del viaje. Total, que quedé anulada motomoralmente hablando.

Pero como las desgracias nunca vienen solas ?como las tías en los baños de los bares- y para rematar a una moribunda, yo, que me pasé ayer todo el día pensando en lo que estaría haciendo (ahora estaría comiendo en Vigo, ahora en la autopista, ahora llegaríamos a Nazaré?) y seguí con la cantinela esta mañana, pues me llama mi madre y me dice ?me acaban de llamar para decirme que cancelan la operación hasta el 18 de agosto?. ¡¡¿¿Qué??!! ¿Me he quedado sin ir a Faro para que se cancele la operación? ¿Y no podían haber avisado antes? A ver, que no es un viaje que se pueda posponer. Que ya no me puedo ir. Si a mi marido no le hubiesen anulado las vacaciones estaríamos ya en el coche (niños incluídos, da igual) camino de Faro para llegar a tiempo. Pero ya no se puede. Menos mal que no cogí yo el teléfono porque me habría desayunado al mesajero de tan malas noticias. Y son malas no sólo por mi desgracia personal, sino porque mi madre estaba con los nervios a flor de piel y en dos días se habría terminado todo pero ahora tiene que esperar un mes más. Y menos mal que no le han dado fecha para principios de Agosto (aunque viendo lo visto todavía puede suceder) que nos fastidiarían la concentración de La Bañeza ?aunque para mi madre sería estupendo, lo reconozco-.

Estos cambios de fecha no tendrían mayores consecuencias en temporada escolar-laboral, pero en verano? Eso no se hace, no se puede jugar así con los nervios de los pacientes y las ilusiones de sus familiares. Para colmo, en Coruña hace un tiempo asqueroso, con nubes grises y lloviznas mientras que en Faro está despejadísimo con una temperatura envidiable. Y, claro, después a soportar las fotos, vídeos e historias que nos contarán los que allí estuvieron. Esto me pasa por ser hija única y querer tanto a mi madre. Pero a la SS no se lo perdono aunque la pena es que algo así no se pueda reclamar.

Hala, me voy a preparar una ensalada para llorar a gusto echándole la culpa a la cebolla.
Comentarios (2) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 15-07-2009 14:10
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KAWASAKI DAYS: experimentando nuevas sensaciones
La pasada semana, concretamente el sábado 16, fui con mi marido a un concesionario de Kawasaki, Grip Motor. No es que me vaya a pasar a la competencia, Honda sigue siendo lo mejor, pero es que eran los kawa days. Cuando los concesionarios hacen los days quiere decir que te puedes apuntar -con tiempo, eso si- y elegir qué moto quieres probar. Y yo elegí... (música de misterio)... la VN900. Si, una custom. Quería saber qué tal es conducir una moto de esas. Ya sabes, para empezar la postura no tiene nada que ver con las demás motos: la espalda erguida y altanera, los brazos más abiertos, las piernas van delante también abiertas... bueno, lo de las piernas abiertas es defecto de todas las motos, menos los scooters, pero esas no son motos. Que mejor probar antes de decidir un cambio. Pedro me ha ofrecido su Suzuki Intruder, azul, muy bonita (como ves, te doy datos técnicos) en varias ocasiones y yo siempre he declinado la invitación (esa y otras invitaciones que me ha hecho, que tengo marido) porque lo de coger la moto de otro me da un poco de cosa, por si me caigo y la estropeo. Pero ahora que ya he probado la VN900 no me importará darme un garbeo en la de Pedro, si aún sigue ofreciéndomela.

Un par de días antes nos habían avisado para confirmar la hora: el sábado a las 15.45, de acuerdo. Así que después de comer nos pusimos todos los accesorios de moteros y nos fuimos para allá con tiempo, un cuarto de hora antes. Esperamos mientras sacaban las motos, rellenamos el formulario, entregamos el carnet, miramos las demás motos y babeamos un rato. Mi marido iba a probar la Versys 650, una trail. Si no fuesen tan altas también me gustaría tener una de esas pero no llegarle al suelo creomeparecealgosecomenta que no es buena cosa. De hecho mi primera moto-ciclomotor fue una Suzuki DR50, estupenda, cuánto disfruté. Pero eso es otra historia que otro día te contaré. A lo que iba, que siempre me haces enrrollarme. Cuando sacaron la VN900 se me torció el gesto. La moto es muy bonita, si señor, pero por culpa de la lluvia que había caído a lo largo del día la moto no brillaba como tienen por costumbre las custom, tenía los cromados sucios. Bueno, da igual, ni es mía ni voy a lucirla en ninguna concentración. Voy a probarla para saber si me gusta ese estilo de conducción o me sigo quedando con lo que tengo por siempre jamás.

Como siempre, la gente se retrasa, así que hasta pasadas las cuatro no salimos. Antes de montar hago una pregunta de novata customera: "en la palanca de marchas ¿tengo que usar las dos o sólo la de delante?" Es que no se si te habrás fijado alguna vez, pero muchas custom tienen dos palancas para cambiar de marcha, una en la puntera y otra en el tacón. Yo ya me imaginaba que con darle a una era suficiente -si no fuese así lo habría oído comentar- pero mejor asegurarse. Efectivamente, la del tacón es sólo para los pijos que no quieren estropear las punteras de sus botas de 600?. Así suben marcha sin rozarlos. En fin, que la Harley piensa hasta en esos detalles de moteros pasteleros y el resto los copia. Por supuesto, yo usaré la de la puntera, para eso llevo botas de moto que pueden con eso y más.

Por fin arrancamos por fin por fin. Empezamos una bajada con semáforo y después nos vamos a la entrada de autopista en la que no entramos pero aprovechamos un pequeño tramo. Voy muy cómoda en la moto, es como si hubiese conducido siempre custom. Además la noto muy manejable. En las curvas me da seguridad para "tumbar". Lo pongo entre comillas porque yo no soy de tumbar mucho, lo justo pa' pasar la curva sin problemas y que parezca que controlo, ja. Pero con la VN900 voy segura. La palabra adecuada sería estable. Eso es, es una moto estable. De vez en cuando miro el cuadro de mandos: reloj, avisador de gasolina, no tiene cuentarevoluciones... Me gusta lo del reloj, cada cual se fijará en distintos detalles técnicos y a mí me importa lo del reloj. Como yo uso la moto principalmente para ir de clase a clase pues lo de tener la hora visible me viene bien. Como si entendiese de motos, la dejo "morir" un poco para ver qué tal responde en bajos y cómo recupera. Perfecto. Me preocupaba no poder seguir el ritmo de los demás experimentados moteros, aunque a esas velocidades "supersónicas" de 50 por hora, no dejo ni un pequeño hueco. El que va detrás de mi, por el contrario, va alláááááá a lo lejos y rara vez le veo cerca. Puedes pensar que lo hacía para probar bien la moto, para tener la oportunidad de darle un poco de gas dejándonos marchar y acelerando para cogernos. Yo creo que no, pero es una opinión personal basada en lo que vi y en lo que vio mi marido que iba detrás de él. Me doy cuenta de que todavía no he pasado de tercera, ni por ciudad ni por carretera, así que meto cuarta más que nada por probar, por comprobar que hay marchas más allá de la tercera. Por supuesto, todo esto lo hago con la puntera, como los moteros de verdad, nada de tacón. Y mientras van pasando las curvas y los minutos (hay que ver que pronto pasa el tiempo algunas veces) compruebo cada vez que paramos que tengo que abrir las piernas aún más, para sortear las plataformas apoya-pies y llegarle al suelo perfectamente. En mi Honda tan sólo dejo caer los pies pero no llego con todo el pie. Tan sólo en una curva tuve que frenar y abrir bastante, supongo que si la moto fuese mía ya la controlaría más y no habría sido necesario frenar tanto.

Llegamos al concesionario después de tan sólo 20 minutos de ruta, sin lesiones, caídas, malas caras... como hay que llegar después de haberte dado una vuelta en la moto de otro. Entramos a rellenar otro formulario, el de sondeo de opinión. Esperábamos, como ocurrió en la Harley, que la gente se agruparía en torno a la papatoria a comentar la experiencia, lo normal, vamos. Pero no. Alguno cogió un poquito de tortilla pero se marcharon todos. Nadie habló con nadie, ni siquiera miraron la ropa, las otras motos expuestas... ¡nada! Realmente, me pareció una falta de educación hacia el concesionario: ir a probar una moto y en cuanto se acaba la moneda adiós. No se si suele ser siempre así, pero teniendo en cuenta que hacía unas semanas estuve en el days de Harley -aunque no pude probar moto, sólo asistir al después de la ruta- y que fue tooooodo lo contrario pues no puedo evitar las comparaciones. Nosotros nos quedamos un rato, charlamos con el tipo de allí y después ya si, ya nos fuimos. Al menos pudimos comentar las mejores jugadas entre nosotros. También las comenté con María "Bond", que por la mañana con lluvia había probado también la VN900 y también le gustó.

El mes que viene es el Honda Days y ya se ha abierto el plazo para apuntarse. Por supuesto que allí voy a estar, si ningún compromiso como recoger el premio Planeta me lo impide. ¿Adivinas qué moto voy a probar?
Comentarios (1) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 23-05-2009 21:26
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OS TRASNOS: más kms y curvas y motos y...
A los postres se hace la entrega de diplomas y el sorteo de regalos. Os Artabros nos llevamos dos diplomas: por grupo motero asistente y por la inscrita más joven, mi hija. En el sorteo ocurrió lo que nunca me ocurre. De los tres números que tenía tocaron dos. Nunca me toca nada en los sorteos, pero parece que Salva me trae buena suerte. La primera vez ?que yo recuerde- fue en la primera concentración de Jinetes Negros, de la que Salva era también de la organización. No nos conocíamos, por si alguno piensa mal, así que no había nada preparado. Y en esta ocasión nos vuelve a tocar dos veces. Además, a mi hija le tocó una cazadora de cordura, buena. Y para acallar a las mentes malpensantes y desconfiadas les diré que se la ganó con creces. Os Trasnos dijeron que a la primera que les entregase un sujetador calentito le darían un regalo. Todas nos quedamos paradas, ninguna echamos mano a nuestro sujetador, ninguna. Entonces empecé a decirle a mi hija que se lo quitase. Ella aún tardó un poco en reaccionar, pero las demás seguían quietas. Debían pensar que iba en broma lo de quitarse el sujetador. Asi que mi hija se lo quitó ?rápido, eso si-, lo entregó y le dieron la cazadora. Vamos, que nos compensó ir al cocido motero, tanto en lo material como en lo ?espiritual? pues lo pasamos muy bien y volvimos con las manos llenas.

Después de la comida, lo de siempre. Despedidas, reportaje y pa?casa. Esta vez por autovía. Algunas paradas, más risas, tapitas y bebida? Melquiades se ofrece a limpiar mi casco, que está lleno pero lleno de cadáveres. Es que los bichos voladores no tienen buenos reflejos, o visibilidad o no se. Porque yo a ellos no les veo llegar hasta que les escucho chocar contra la pantalla. Pero digo yo que ellos deberían vernos llegar a nosotros, que somos bastante grandes. El caso es que después vuelvo a ver la carretera sin lunares. Gracias, Melquiades. Mientras tomamos un refrigerio oigo algo de ir a Betanzos porque está la concentración de Furtivos. A mí no me gusta ir a Betanzos y además estoy cansada, pero mi marido tiene otros planes que no me comenta. Cuando le pregunto qué vamos a hacer tan sólo me dice ?tú sígueme?. Vale, que me toca ir a Betanzos. ?Es que están los de Vigo?. Ah, eso es otra cosa. Si están los Simplemente Moteros entonces voy. Y allá nos vamos todos en familia.
Al llegar, aparcamos donde y como podemos. Como siempre, yo pensando que me voy a caer por ser una zona de tierra. Eso pasa por no llegar bien al suelo. Pero no me caigo, por suerte. La entrada cuesta 5? al concierto con derecho a dos consumiciones. Algunos la pagan, nosotros no. Nosotros éramos tres, así que serían 15? por entrar un rato y no tomar nada, como mucho una o dos consumiciones de las 6 que nos corresponderían. No nos compensa. Una sugerencia, Furtivos: otra opción sería tener entradas de menos importe sin derecho a consumición, o no cobrar la entrada y cobrar 3? por consumición? no se, algo así. Pero es que nosotros no nos íbamos a quedar mucho tiempo y yo ya sabía que no iba a beber nada. Así que localizamos a los de Vigo y bajamos a la plaza para estar con ellos, no sin antes encontrarnos con varios conocidos. Es lo que tienen estas reuniones moteras, te encuentras con un montón de gente. Y en Betanzos más, todo el mundo va allí, no se qué le ven al sitio, vuelvo a decir que a mí no me atrae nada de nada. Será por pueblos y bares en Coruña. Pues no, todos a Betanzos.

Pues nos tomamos algo con los amigos, nos encontramos con Abel y familia, con los que nos sentamos un buen rato a charlar, y enfilamos ya para casa. Al llegar (serían ya las 10 y media, más de 12 horas de moto), nos despojamos de la cordura (la ropa, se entiende) y nos tiramos en los sofás a comentar las mejores jugadas del día: lo bonito de la ruta, la gente con la que hemos estado, la propuesta que nos han hecho a los Artabros ?y que no viene al caso aquí en el blog-, el buen tiempo que hemos tenido, los postres que desaparecen misteriosamente, las cosas que nos hemos traído ?Laura ya trajo puesta la cazadora-, la ilusión que les hizo a nuestros colegas de Vigo vernos en Betanzos, la ilusión que les hizo a Os Trasnos que les acompañásemos en su kedada, lo horrible que estoy después de llevar puesto el casco tanto rato? En fin, lo normal. Y mi hija aguantando como una campeona y deseando que llegue ya la siguiente ruta.

Así fue el día, muchos muchos muchos kms, muchas curvas, buena comida, mejor compañía y, por supuesto, buenas motos: nuestras Honda CB500 y BMW F650 sin las cuales todo esto no sería posible. V?ssss para todos y para ellas.
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 11:24
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OS TRASNOS: cocido motero, ruta y muchos muchos kms
Sábado 9 de mayo año de nuestro señor 2009. El despertador suena demasiado temprano, a las 7 y media. Eso no puede ser bueno. Mi marido se levanta, como siempre, sin problemas. Mi hija se levanta al escucharle y yo? yo espero bastante más, no vaya a ser que me pase algo malo por levantarme así sin más. Ante todo, mucha calma.

¿Por qué nos levantamos a esas horas intempestivas un sábado? Pues por la moto, cómo no. Es que ser motero tiene sus cosas buenas, muy buenas, pero también malas. Y una de las malas es madrugar. Podía ser peor. El caso es que al fin consigo salir de la cama, sin el maldito dolor en el cuello que me ha tenido fatal toda la semana ?oh, milagro-, desayunamos, nos vestimos-peinamos-atusamos? Lo de vestirse lleva su tiempo: que si algo por debajo, que si los pantalones de cordura, que si las botas, que si ya voy caminando como un astronauta y no tengo tanta movilidad, la cazadora? Y aún faltan los guantes y el casco. Y menos mal que no llueve, si no habría que ponerse también el traje de agua. El colmo, vamos. Ah, y mi hija, que últimamente no nos la despegamos. Allí donde hay una ruta se apunta más rápido que deprisa. Menos mal que tenemos dos motos y eso nos ayuda a tenerla con nosotros, vigilada, controlada, je je je. Y es que es raro que una adolescente quiera pasar un sábado con sus padres, así que hay que aprovechar mientras dure.

A lo que voy. Ese día nos toca ir a Orense, por eso el madrugón, al cocido motero de nuestros colegas Os Trasnos. Debemos salir pronto de Coruña porque la ruta allá empieza a las doce y no queremos coger autopista. A las 9 y 10 salimos un pequeño grupo de la Galp de Perillo preparados para hacer kms a tutiplén y deseando llegar a las curvas ?que siendo Galicia casi no hay, je je-. A mí lo de las curvas todavía no me acaba de convencer, pero qué le voy a hacer. El clima no es malo, típico de esta época. Sin frío ni calor y por lo menos sin lluvia. De la ruta poco hay que contar: carretera, carretera y más carretera; curvas, curvas y más curvas. Intento no retrasarme para no partir al grupo. Me cuesta pero lo consigo. Espero que no se note el esfuerzo y la inseguridad. Al fin paramos en un sitio en el que cae txirimiri, como se dice en mi tierra. Tomamos algo mientras saludamos a otro grupo que ha llegado antes que nosotros y al que nos unimos para hacer el resto del trayecto. La camarera nos pide una foto, la hacemos y arrancamos. Más carretera, curvas, parada en gasolinera que siempre se agradece. Nos juntamos más motos todavía y seguimos seguimos hasta que al fin llegamos.

Lo que me gusta de estas rutas es el estupendo recibimiento que nos dan siempre al llegar. Os Artabros estamos haciendo muy buenos amigos ?por el mundo alante?, así que no nos faltan invitaciones a rutas-kedadas-concentraciones y buenos recibimientos que sabemos agradecer y corresponder. Es lo que tiene el espíritu motero, que vas por ahí dispuesto a pasarlo bien y a conocer gente a través de la moto, y eso es muy positivo, como puedes ver.

Al llegar nos da tiempo a tomar el refresco de bienvenida, a inscribirnos y? y a nada más. Bueno, si, los saludos a Salva y a Saeta que son parte organizativa de este tinglado y con los que ya hemos compartido más rutas (Noite Máxica y Aires Celtas). Después arrancamos para empezar la ruta disfrutando del sol y la buena temperatura.

Qué puedo decir de la ruta. Muy bonita, variada, laaaaarga. Vamos, una ruta en condiciones, de las que nos gustan a los moteros. Por carretera ancha, por pueblecitos de calles estrechas, por carreteras secundarias de curvas? De todo un poco. Con parada con pinchos que como te despistases ya no pillabas uno (es lo que tiene ir con hambre). Las fotos atestiguan lo vacíos que quedaron los platos. Alguna fue al baño un momento y al volver ya casi no quedaba nada. Estuvo bien para llegar hasta el restaurante sin ir comiendo el casco por las ganas de comer.

Hacemos otra parada para la foto de grupo en un bonito sitio con boda incluida. Sigue acompañándonos el sol y el calorcito. Al volver a las motos, mi hija se queda desconcertada ante la propuesta de Carlos el pelao: ?Laura, deja tranquilo a tu padre. Ven conmigo y así probarás una moto de verdad?. Mi marido se alegra, mi hija no sabe si va en serio, Mariplás y yo nos reimos. ?Ve con él, anda, que farda más ir en custom que en trail. Y así tu padre descansa los oídos?. Eso le pasa por llevar los intercomunicadores con ella, que casi no habla. Y mi hija, obediente, se cambia de moto. Seguimos la ruta hasta el restaurante, por fin. No me entiendas mal, no digo ?por fin? porque estuviese deseando bajarme de la moto, si no por comer y descansar las posaderas y las muñecas, que ser motera puede ser anatómicamente muy duro. Ya en el restaurante lo de siempre: ?¿dónde me siento?? Pues en cualquier sitio. Os Artabros tenemos la costumbre de coger sitio sin mirar con quién nos va a tocar y sin guardar sitios, así compartimos mesa conociendo a más gente. Lo que se llama hacer vida social, vamos. En esta ocasión nos sentamos al lado de viejos conocidos de Mototurismo Coruña (nuestro antiguo motoclub) y con más Artabros y Aguilas Rebeldes. Qué te puedo contar de la comida que no te haya dicho ya en rutas anteriores. Pues que muchas risas, fotos, vaciles, y sin queja en la cantidad ni en la calidad de la comida. Es lo bueno del norte, sobre todo de Galicia, que la comida es abundante y muy buena. Si le preguntamos a Puchi nos dirá lo de siempre: ?escasa y aceitosa?, pero no hay que hacerle caso. Ni una cosa ni la otra. La comida gallega siempre es digna de mención por muy buena.

PD: recuerda, fotos en nuestro foro www.osartabros.es
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 11:18
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5-AIRES CELTAS: TODO SE ACABA, SNIF
Por la mañanita ?temprano? (serían las 10) me desperté con ruido de motores y música, lo cual puede ser lo mismo para muchos. Para mí a esas horas todo era ruido. Mi hija se levantó rauda y veloz pensando que ya nos íbamos y que la dejábamos allí abandonada, ja ja, y salió en pijama a la vista de todo el mundo. Qué mala idea tiene de nosotros. Al cabo de un rato se levantó también Cho preguntando si ya nos habíamos duchado. Por favor, qué ofensa, ducharme yo, y de mañana. Pues empezamos bien. Bromas aparte, no había tiempo para mucho pues ya estaba todo el mundo fuera. Al menos pudimos ir a desayunar.

Al poco rato los Aguilas se marcharon ya para Coruña con nuestra Bond incluida. Nosotros terminamos de papar y después, de vuelta a la caravana, fue el momento más doloroso de esa mañana: tuvimos que pagar el alojamiento. En fin, una y no más. Ya he comentado anteriormente que no me vuelven a ver por ahí (aunque no se puede decir ?de esta agua no beberé?).

Y nos vamos. Bonita carretera, desde Vigo hasta Baiona por la costa. La climatología seguía de nuestra parte, así que pudimos disfrutar de la ruta sin más agua que la del mar. Como te he dicho antes, al llegar pudimos aparcar tanta moto sin problemas por estar la zona ?acordonada?, y nos metimos en el American Custom Bar donde atendieron magníficamente a nuestros estómagos ?gracias, estuvo todo estupendo-. La única pega que le ví es que no tenían la matrícula de Texas, o al menos yo no la encontré, pero se lo perdono por lo bonito del bar, las motos expuestas en el escaparate y lo rico de sus tapas. Bueno, y el cuarto de baño de las chicas también merece ser mencionado. Creo que yo también voy a poner una foto de esas en mi baño ?no doy más detalles-.

A las dos de la tarde arrancamos hacia el mirador o algo parecido (es que parecía estar en obras) ya que era la hora máxima de ocupación moteril acordada con el ayuntamiento, por lo que aunque algunos queríamos quedarnos un rato más, no fue posible. Hala, largando todos. Y después de aguantar el frío y el viento en el mirador y hacernos otra foto de grupo ?faltaría más- nos vamos ya a papar, que van siendo horas. Por el camino, Puchi nos abandona y regresa ya para Coruña. Las horas de juerga sin dormir pasan factura y prefiere llegar a casa cuanto antes. Bueno, es justo decir que él ya llevaba de fiesta desde el viernes, así que es normal que el cuerpo diga basta con tantos kms encima y aún por delante.

Lo que no te puedo decir es dónde comimos. Cualquiera se acuerda de cómo volver. Mira que esconden los sitios en Vigo. Era algo así como una casa abandonada? no encuentro palabras para describirlo por más que llevo un rato pensando (hay fotos en nuestro foro, como siempre, donde podrás verlo). Aquí, el baño también es digno de mención, pero por todo lo contrario que en el otro bar. En fin, mucho más que ?enxebre?, digamos pintoresco. Un regreso a principios del siglo XX. Eso si, la comida? mmmmm? de nota. Es lo de siempre, cuanto más de pueblo es el sitio, más rica está la comida y más cantidad te ponen. Estos son los locales que deberían llevarse los premios gastronómicos, y no esos en los que te ponen un cuadro hecho con dos hojas de tomillo en lugar de un exquisito y abundante plato de comida. Y qué decir de los postres. Estoy engordando sólo de recordarlo. Un surtido de tartas caseras? buenísimas? Mejor dejo de pensar en eso. Creo que ya te has dado cuenta de que el sitio es recomendable para comer, aunque no para ir al baño.

Durante la comida, como siempre, muchas risas. Ahora, por culpa de Teté, mirar a la cara de la gente ya no volverá a ser lo mismo. Digamos que por ?cuestión de tamaños comparativos?. Tenían preparado un grupo gaiteiro, pero lamentablemente nos tuvimos que marchar antes. Otra vez será.

Para terminar, quiero agradecer a nuestros ?hermanos? Simplemente Moteiros todo el esfuerzo realizado para que disfrutásemos de un fin de semana estupendo. Cuando las cosas se hacen con cariño y ganas de pasarlo bien, se nota en los resultados. V?ssss y Ráfagas.
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 09:42
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4- AIRES CELTAS: QUE EMPIECE LA FIESTA
Durante la fiesta, Puchi intentó negociar con Angel la hora de toque de diana del día siguiente. Era una negociación inútil, todos los sabíamos, pero al menos lo intentó. Teníamos que estar en Bayona a las 12 de la mañana ya que la policía municipal nos tendría reservado el aparcamiento de 12 a 14 horas (un saludo al ayto de Bayona que se portó tan bien con nosotros). Así que de llegar tarde, nada de nada. Además, por mucha negociación que hubiese, los hay que se levantan más temprano empeñados en que todos nos pongamos en pie con el ruido de motores y música a toda pastilla. Así que era difícil no despertarse.

Seguimos con la fiesta. Kike se encargó de la queimada recitando de memoria el ?conxuro?. Pero ese aguardiente no había quien lo quemase. Normal, era de la ?primera hornada?, es decir, con más grados que años tiene Sara Montiel y no había manera de apagar el fuego (el de la queimada, no el de Sara). Pero claro, siempre están los borrachuzas impacientes, taza en mano y en primera fila esperando ansiosos a ser servidos. No importa si se ha quemado ya o no. Tú sirve que ya soplo yo. Y soplar, soplaron. En el amplio sentido de la palabra.

Después de la queimada nos tenían preparado un concurso, con sus bandas y regalos y todo. Era un concurso de Miss y Mister en varias categorías: al más barrigón, a la de más cadera, al más tatuado? De todo un poco. A mí me obligaron a presentarme a Miss Caderas ?no se por qué, lalalieroliero- y? ¡perdí! Creo que es la primera vez que me alegro de perder un concurso. Podría haber reclamado mi premio ya que la ganadora llevaba puesto el pantalón de cordura y yo unas finas y muy ajustadas mallas, pero para qué liarla. Deja que se lleve ella el premio y yo me quede contenta pensando que no soy la más gorda del lugar. Lo que me fastidió era que el premio eran unos Ferrero Roché; en fin, no se puede tener todo.

Después del concurso, con accidente contra alambres invisibles incluido je je je, algunos decidimos irnos a un garito cercano a seguir con la juerga pues nos habían dado invitaciones ?primera consumición gratis?. Allí enfilamos dispuestos a bailar y conocer lugareñas (ellos, a mí las lugareñas?). Al llegar a la puerta y presentar las invitaciones nos explican que la primera consumición es a 4?. Empezamos mal, ¿no era gratis? Pues no, la ?oferta? era un descuento de ¡2?! en la primera cerveza. Le dije al tipo que si quería cerveza tenía a tutiplén en el camping por lo que no pensaba pagar por ella, así que media vuelta y de regreso al camping. Emilio no acababa de entender por qué volvíamos y nos lo preguntó toooooodo el camino. ?¿Por qué no hemos entrado?? ?Por que nos cobraban 4? por una cerveza y nos habían dicho que era gratis? ?Ah, vale?. Al cabo de 2 minutos: ?explicadme otra vez por qué no hemos entrado?, y vuelta a lo mismo. Así unas cuantas veces, qué paciencia. Pero cualquiera le lleva la contraria a Emilio, sobre todo teniendo en cuenta que ganó el concurso de Mister Barriga. Nada, nada, a explicarlo las veces que haga falta. Mac quiso dar media vuelta y pagar lo que hiciese falta cuando nos cruzamos con unas chicas que le llamaron ?guapo? y que parecía que iban hacia el garito gratis a 4?. Incluso nos pagaba nuestras entradas con tal de ir, pero no aceptamos. Lo hicimos por tu bien, Mac.

Ya en el camping nos aposentamos como en las aldeas, sentados en las sillas en el porche ya más tranquilos. No había mucha opción más teniendo en cuenta que en lo poco que tardamos en ir y volver del garito gratis a 4?, todo el mundo se había acostado ya. Y empezamos con los chistes. Parecía que todo el mundo dormía, pero no. Escuchábamos las risas dentro de las tiendas de campaña, y algunas voces diciendo ?eh, que no he oído el final?. Pero a ver, ¿no estabais ya roncando? En estos casos siempre hay algún chiste muy bueno con el que se ríen todos menos uno. El chiste era el del mono y el que no lo pilló fue Emilio. Claro que ya te haces una idea de cómo estaban las neuronas a esas horas. Pues ni al día siguiente, con más explicaciones, fue capaz de entenderlo.

Uno de los usuarios del camping vino a darnos un toque para que por favor no hiciésemos tanto ruido. Vale, sin problema. Algunos aprovechamos y nos fuimos a dormir, que al día siguiente aún nos quedaba bastante tute, sobre todo a los que teníamos que volver a Coruña.
Comentarios (3) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 28-04-2009 13:13
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3- AIRES CELTAS: EL TIO GILITO
Arrancamos todas las motos y emprendemos la marcha. Bueno, todas no. A alguna montura no le sienta bien el frío nocturno y solitario de la alta montaña y decide no arrancar. Y hala, a esperar todos a que vayan los listos a mirar qué le pasa. Al cabo de un rato todo solucionado (cuando el susodicho recordó cómo funciona su propia moto, básicamente) y bajamos las curvas y más curvas que ahora son p?abajo p?abajo. Llevo delante de mí a Iago, que va bailando en cada parada, y también en marcha.

Otro paseíto por Vigo, en este caso respetando algunos semáforos ?la costumbre- y llegamos al camping a montar la fiesta que el dueño había dicho que podíamos montar y que luego dijo que no podíamos montar pero que íbamos a montar de todas formas aunque algo más moderados. Creo que este es buen momento para hablar del camping de cuyo nombre no puedo ni quiero acordarme. Al llegar por la tarde y elegir caravana setentera pude apreciar alguna cosilla, como por ejemplo que ni siquiera se habían molestado en poner papel higiénico en el baño. Quizás fuese un despiste, pero después de la informalidad que demostró el dueño, pues ya todo lo veía con malos ojos. Y es que cuando Angel, de Simplemente Moteros, habló con el tipo quedaron en que reservábamos 8 caravanas y que íbamos a hacer fiesta por la noche. Vale, de acuerdo. Al cabo de unos días resultó que ya no eran 8 sino 7. Una faena, pues la nº 8 ?la más grande- ya estaba llena así que hubo que reubicar a los ocupantes. Es que quería tenerla libre por si iba alguien más al camping. A ver, ya vamos nosotros. Esto ya te va dando una idea de cómo es el dueño, así tipo Gilito, dinero, dinero, dinero pero a lo gallego (y que no se me ofenda nadie, pero es así). Es decir, ve el euro hoy en mano, pero no los euros de mañana, la inversión.

A lo que iba. Después de ese cambio de reservas nos viene diciendo que no podemos hacer fiesta porque no podemos molestar al resto de la gente del camping. Ya, vale, pero es que ya lo habíamos hablado y estaba conforme. Creo que por eso Angel eligió ese sitio, por las facilidades que nos daban. De saber que no podríamos hacer nada, habríamos buscado otro sitio. Yo había propuesto en nuestro foro cambiar de sitio, aún estábamos a tiempo, pero me quedé sola con la iniciativa así que todos al camping del tío Gilito. No teníamos intención de fastidiar a nadie, ni de hacer ruido para no dejar dormir, pero creo que el propio dueño debería haber avisado a los clientes de que no iba a ser una noche tranquila. Claro, que eso suponía que quizás no le fuese nadie más y perder esa pasta. Bueno, pues la que ha perdido es la nuestra (que no ha sido poca en temporada baja en una sola noche) porque no volveremos nunca jamás de los jamases.

Cuando Kike y Gloria entraron en nuestro moviljóm mostraron una sorpresa con tono de envidia. Según dijeron, el nuestro estaba muy bien pues el suyo parecía sacado de un episodio de Cuéntame. A lo que respondí que sería de la primera temporada, porque el nuestro parecía de la última. No vi las demás caravanas por dentro, pero caras de ?cómo mola? tampoco vislumbré. Y menos la de mi hija cuando vio dónde le tocaba dormir. Era un avance de la caravana hecho a base de cristales color caramelo con cortinas que no llegaban al suelo, así que de mañanita te despierta la luz del sol. Además, era un sofá de madera con cojines separados no estables, por lo que te puedes imaginar lo que debió ser dormir en algo que no está quieto y que no ocupa todo el espacio, por lo que se mueve aún más.

Voy a dejar el tema del camping. Sólo añadiré que estuvo bien para ser una noche, pero que debido al ?donde dije Digo, digo Diego? que demuestra mucha informalidad, no volveré más, ni en manada ni en solitario. Por mucho que esté en plena playa de Samil. Creo que el año que viene estaremos en Baiona, cuyo ayuntamiento ha dado muestras de ponernos todas las facilidades del mundo.

Y empieza la fiesta, con su queimada, su música de maletero de coche y volumen muy bajo, sus bizcochos caseros que con tan poca luz coges el que tienes pasas y no te gustan? En fin, lo normal.
Comentarios (2) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 14-04-2009 16:54
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2- AIRES CELTAS: MOTOS, MOTOS Y COMIDA
Una cosa buena, muy pero que muy buena, que tiene Vigo es que las normas de tráfico no funcionan como en el resto del mundo mundial. Allí los semáforos quieren decir ?las motos tienen preferencia de paso? estén en rojo, ámbar o verde. Los cedas, los stops? todo todo está pensado para las motos. No creas que te miento. Allí íbamos todos en fila de trebolillo sin hacer caso a las señales y no pasaba nada. Los coches paraban para dejarnos pasar, sin pitar, sin estresarse. Que si, que conducir en moto en Vigo me ha gustado. No se si tendrá algo que ver con que los que iban en cabeza se iban quedando en cruces y demás parando el tráfico para que el grupo no se rompiese y perdiese, pero no creo. Seguro que es así todos los días. Y así, felices de poder pasarnos las normas por el forro de? del asiento de la moto, llegamos a la sede donde nos esperaban unos pinchos mágicos que todos esperábamos con mucha ?jambre?. Digo mágicos porque tú los mirabas, pero sólo con que pestañearas una vez ya no estaban en el plato. Desaparecían con una rapidez increíble. No conseguí ver al mago, pero era bueno, si señor. A pesar de eso pude comer algo, en parte gracias a mi hija que me surtió, de algo tenía que servir llevarla. Seis representantes de espalda parcheada, uno por cada motoclub, se pusieron para la foto de rigor contra la pared. Entretanto, a Puchi le vencía la edad y se quedaba dormido a pesar del jaleo y la comida. Es lo que tiene ir de reenganche pasados los XXX años. Bueno, qué más da la edad. Todos nos quedamos callados para que durmiese el angelito, pero Carlos ?el pelao? decidió que allí no se dormía nadie y le despertó ¿suavemente? con un silbido a corta distancia que hasta me asustó a mí que lo estaba viendo.

Descansando estábamos tranquilamente al fin (unos más que otros) cuando, de repente, me acordé de Peter. Tenía que haberle dado una llamada perdida al llegar al camping. Me levanté rauda y veloz pero ya Kike había hablado con él y al cabo de unos pocos minutillos apareció Peter ?el ofendido?, y con razón. Perdón, perdón, perdón y otra vez perdón. Es lo que tiene ser tan despistada y olvidadiza como yo. Quedo mal incluso con la gente que me importa porque me olvido de las cosas. Pero Peter aún no está acostumbrado a este fallo mío y mantuvo su postura ofendida hasta la cena.

Después del merecido descanso y repostaje de nuestras barrigas, que no sólo hay que repostar monturas, nos hicimos fotos de grupo antes de arrancar. La ?sección Ausonia?, es decir, las chicas que íbamos pilotando nuestras propias motos nos hicimos una, y después la del grupo completo. Sorprendentemente cupimos todos en una sola foto. Es lo que tiene contar con Tino entre Os Artabros. Un fotógrafo siempre es de agradecer, y así tenemos después los megareportajes que tenemos de cada ruta. Arrancamos por las calles de Vigo, otra vez pasando olímpicamente de las normas de tráfico ?qué gustazo, sólo por eso merece la pena ser motera- y vamos ya de noche por unas carreteras de cuarta división, o al menos eso me parece a mí, hasta el restaurante, que debe estar en el pico del monte más alto porque no hacemos más que subir y subir y subir, y curvear y curvear y curvear. Todo esto sin riesgo a caerme, lo cual es un triunfo para mí. Cuando al fin llegamos vamos con tranquilidad ocupando sitios. Nosotros nos sentamos con Bond, y después llega Peter, que a pesar de su ofensa razonable se sienta conmigo. Lo más destacable, al menos para mí, de la cena fue el susto que se dio mi hija al notar el aliento de Carlos ?el pelao? en la nuca después de que éste se mediodespelotase. Como pa? no asustarse con semejante elemento. Ah, y el licor casero de chocolate que llevaron algunos moteros. Qué rico. Y eso que a mí no me suelen gustar los licores, que no bebo alcohol ?excepto tequila-. Repito, qué rico, y suave. Quiero más. Tendré que esperar a que coincidamos en otra. Fotos y más fotos, cambios de mesa después del postre, risas, charla? Es que la vida del motero es muy solitaria a lomos de su cabalgadura y por eso en cuanto podemos nos ponemos a charlar con el resto de la manada. Unos pocos intentamos hacer la jugada de largarnos sin pagar cuando Teté se acercó a por la pasta, pero nos salió mal. Ya nos tenían el paso bloqueado. Mecachis, otra vez será. De la comida diré que fue escasa ?al menos los entrantes- para lo que cobraron, pero sólo es mi opinión. Ninguna otra pega que se me ocurra al respecto.

Después de estas cosas de cenas y reuniones varias de noche viene siempre el mismo problema: ¿cuál es mi moto? Así de noche y con tanto hierro parecido y arrejunta?o, es difícil distinguir la montura propia, al menos para los de las custom, que eran mayoría. Mi marido, con su BMW roja de plástico la encontró rápido; yo reconozco siempre la mía por el maletón y sus feas pegatinas fucsias que algún día arrancaré. Los demás se dedicaron a silbar confiando así que su moto respondiese a la llamada de su amo. Ilusos. A lo mejor esperaban también que al escuchar el silbidito se arrancase sola y acudiese moviendo el guardabarros de felicidad. Yo intento siempre en estas situaciones coger otra moto, así, como por error, pero no hay manera. No es que no me guste la mía, pero por probar otra? por ejemplo una Shadow? 750? Total, tampoco hay tanta diferencia con mi CB500, ¿no?
Comentarios (3) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 09-04-2009 14:18
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1- AIRES CELTAS, OTRA RUTA EN MOTO
Aquí estamos, después de otro fin de semana de dos ruedas. Aún no he terminado de contar el anterior y ya tengo más. En esta ocasión he ido en moto, por fin. Y con mi casco nuevo; qué maravilla, con sus gafas de sol incorporadas. Esta vez hemos ido a Vigo a juntarnos con nuestros ?hermanos?, los Simplemente Moteros. Pero no sólo nosotros, no. Además de Os Artabros también estaban Águilas Rebeldes, Furia Vikinga (los tres de Coruña), Spekes (Pontevedra) y Os Trasnos (Orense).

Como el sábado por la mañana algunos trabajamos ?aunque sólo sea una hora como yo- se decidió salir a las 15 horas de Coruña y por el camino ir juntándonos con el resto. Esto quiere decir que a las 15 arrancamos del parking de Alcampo, tan sólo 3 motos: la mía, la de mi marido con mi hija y la de Mac. Si, si, mi hija, que no ha querido perderse este magno acontecimiento. Y menos después de ver las fotos y los vídeos de la Noite Máxica. Y mira que hemos intentado convencerla "te vas a aburrir, no va a haber nadie de tu edad...". Pues nada, ahí va toda feliz en la moto de su papi. Nos vamos hacia el Corte Inglés de Altamira donde nos esperaban 3 más, si no recuerdo mal. Al poco llegaron otras y justo cuando arrancábamos llegaron Mario y esposa. Y todos juntos en amor y compañía nos fuimos rumbo a la Donuts de Santiago. Allí nos juntamos una buena tropa, tomamos algo, visita al baño por si acaso pues aún quedaban dos horas de camino y otra vez a ponerse el casco ?es decir, a aplastar el pelo recién lavado- y vamos que nos vamos hasta Pontevedra, que es donde nos espera el resto del mogollón.

Por el camino todo bien, buen tiempo a pesar de que amaneció lloviendo, buen ritmo, buena compañía? Tan sólo al coger un tramo de autopista se rompió el grupo. Pero bueno, qué le vamos a hacer, María ?Bond? no pasa de 80 y no íbamos a dejarla sola. Al cabo de un rato de ir detrás de ella me puse delante para intentar tirar de ella, pero nada. En algún momento se puso a 90, pero enseguida bajaba otra vez. Lo bueno es que sabíamos que multa de radar no íbamos a tener, no. Poco antes de llegar a la salida, Padrón, decidí acelerar para ganar tiempo en el peaje. Ya sabes, entre que quitas el guante, buscas las monedas, vuelves a poner el guante? pues hace falta el tiempo. Así que aceleré muy contenta yo y cuando miré el cuentakms iba a ¡160!, yo, que 130 ya me parece mucho y 140 es mi tope. Rápidamente bajé gas aunque ya llegaba a la salida. A esa velocidad no me extraña. Ya habría sido mala suerte que después de ir todo el trayecto a 80 me pillara un radar justo en ese momento. Lo habría negado todo, por supuesto, ejem. Total, que mucho adelantarme para acabar todos en la cola casi a la vez.

Pasado Padrón, pasado el puente que delimita las provincias de Coruña y Pontevedra, estaban esperándonos los demás y algún otro que se unió ahí después de una noche de juerga que aún llevaba reflejada en la cara, a pesar del casco. Seguimos por carretera hacia Pontevedra. Poco antes de llegar (no recuerdo el nombre del pueblo) nos encontramos con un tramo en el que la carretera estaba de lado a lado levantada, como si le hubiesen pasado un rastrillo. Imagínate lo que es eso para alguien como yo ?o como María Bond-. La moto se me iba todo el rato por más que yo intentase ir por un único surco, cosa imposible. Y para colmo no eran unos pocos metros, que va. Un kilómetro de asfalto rastrillado. Nunca un solo km se me había hecho taaan largo. Lo único que pude pensar en todo ese tramo era ?me caigo? ahora si? ahora? me caigo ya? pues ahora?ahí voy??. Por suerte no me caí; ni yo ni nadie, pero hay que ser burro para tener así toda la carretera. Lo normal es ir a cachos, ?amos, digo yo, que la Bond va en custom y le llega bien con los pies al suelo, pero yo voy de puntillas.

Bueno, ya está, ya pasó. Después de superar esa dura prueba ?que ni los del Dakar- iba yo pensando ?vale, no me he caído? todavía, pero queda la vuelta?. Y en esos optimistas pensamientos estaba yo cuando de repente ya estábamos en Pontevedra con un montón de motos esperándonos. Esta vez no he hecho ni un cálculo aproximado, pero más de 50 teníamos que ser. Imagínate el espectáculo por ciudades y pueblos. Y es que aunque no te gusten las motos, ver tantas en procesión (nunca mejor dicho ahora en Semana Santa) siempre es llamativo. Yo voy como la reina: saludando a los transeúntes que se paran a vernos, si ellos saludan primero, claro. Sólo me falta ir tirando caramelos a los niños.

La carretera de Pontevedra a Vigo no es estupenda, ni siquiera un poco buena. Mal asfalto, con surcos, todo el rato con límite de 50 y sin posibilidades de adelantar. Aunque cuando vamos tantas motos juntas no se suele pasar a los demás vehículos, a no ser que vayan excesivamente despacio. Hay que mantener la formación en trebolillo (creo que ya te lo he comentado en otras ocasiones) y respetando los límites de velocidad estúpidos-absurdos-sin sentido que tiene la mayoría de nuestras carreteras. Que para reparar asfalto y poner dobles biondas en los matarraíles no habrá pasta, pero pa?poner señales van sobra?os.

Al fin llegamos a Vigo y, ya se lo tuvieron que pensar nuestros anfitriones, ¡no tuvimos ninguna cuesta! Por que Vigo tiene la playa de Samil, la estatua de los caballos, la Citroen y cuestas. Muchas y empinadas cuestas. Pero nos llevaron por el puerto, todo llano, hasta Samil, que es donde estaba el camping en el que ya estaban los de Furia Vikinga instalados y en el que debíamos ocupar posiciones los demás (del camping ya hablaré, ya, que tengo unas cositas que decir). Vamos poniendo las motos como y donde podemos, organizando los ?mobiljóms? (que, traducido, quiere decir caravana de los ?70) decidiendo en cuál nos metemos y con quién lo vamos a compartir, descansando las piernas y posaderas sentados en el porche mientras vemos las caras de susto de los otros usuarios del camping que seguro que esperaban un fin de semana tranquilo? En fin, lo normal.

Al cabo de un rato oooootra vez a cabalgar para ir a la sede de los anfitriones. Pero esto te lo cuento otro día.
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 08-04-2009 22:36
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