Pensamientos en voz alta


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HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
Él me quiere. Estoy segura. Los demás se equivocan. ¿Qué sabrán ellos? Soy yo la que está junto a él todos los días. Yo, la que le espera cada noche. Es cierto que a veces se enfada mucho y que pierde el control conmigo, pero me parece exagerado llamar a eso malos tratos. Mi caso no es tan grave como el de las demás. A mí, mi marido me quiere. Tiene que quererme. Me lo ha dicho llorando. Lo que pasa es que los hombres no saben querer como nosotras. Ellos lo demuestran así. Además, trabaja todo el día. Es normal que quiera tener la cena en la mesa cuando llega. Todo lo que yo debo hacer es estar en casa, preparar la comida, limpiar... No me pide mucho. Y ni siquiera eso hago bien. Tiene razón, soy una inútil. Menos mal que él está conmigo. Reconozco que a veces me da miedo. Cuando se pone violento puede hacerme mucho daño, pero después se le pasa y me pide perdón; se arrepiente de verdad. Por eso yo soy diferente de esas mujeres que salen en las noticias. Seguro que lo soy. Mi marido no quiere pegarme, es sólo que tiene un carácter muy fuerte que le cuesta mucho controlar. Y la culpa es mía, por torpe, por no hacer nada bien. Debo ayudarle, poco a poco seré capaz de hacerle feliz. Aprenderé, es fácil. Aunque yo soy tan inútil. Pero él me quiere, tiene que ser así. Si no, de qué sirve todo lo que estoy aguantando. Se habría marchado si no me quisiera... Escucho unos pasos fuera. Y la llave en la cerradura. Ya llega. Por favor, Dios mío, ayúdame...

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Comentarios (4) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 11-08-2008 21:16
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¿EN QUÉ PUEDO DES-AYUDARLE?
Hace ya tiempo que no te cuento nada del telemárketing, y no es porque no haya nada que contar sino porque no me apetecía hablar del tema. Pero hoy... hoy no he podido resestirme más, así que aquí estoy otra vez para seguir desahogándome de tanta burrada que sufro cada día. Vale, quizás la palabra ?sufro? es exagerada pero así es como lo siento. Lo que ha provocado que coja hoy el boli es comprobar, otra vez, qué fácil podría ser todo y qué difícil lo hacemos. En ocasiones son los clientes los que me desesperan, pero debo reconocer que lo que realmente me supera, me deprime, me agota es vivir cada día en primera persona lo mal que funciona todo este circo. Y lo peor es que no se exactamente a quién culpar: al teleoperador o a la empresa. Así que he decidido que los dos tengan la culpa, a partes iguales. Ah, y no nos olvidemos de los coordinadores (no incluyo a los míos, no tengo queja). De la parte de culpa que le toca a la empresa hablaré otro día; hoy dirigiré mi ataque contra mi propio tejado: los teleoperadores.

A ver, vale que la empresa no nos forme al 100% (ni siquiera al 50) pero jopelines, que también tenemos que poner nosotros un poco de interés. Una cosa es no saber la información y otra muy distinta es mentir al cliente por no molestarte en preguntar. Y si nadie a tu alrededor lo sabe es mejor colgar a mentir. No te puedes imaginar hasta qué punto puedes fastidiarle la vida a una persona sólo por no molestarte en hacer bien tu trabajo y/o por no escuchar al cliente. Y aquí te podría poner ejemplos a tutiplén, pero como tengo que escribirlos y me llevaría muuucho tiempo mejor voy poco a poco y así tengo tema para otros relatos. De momento sólo te voy a comentar lo que me ha ocurrido hoy, que es por lo que te estoy escribiendo. La semana pasada tuve un par de casos no de los complicados pero de los que hay que hacer un seguimiento y dar bien la información al cliente para que todo se solucione sin más problemas y rápido. En el caso A quedé en llamarle en cuanto tuviese respuesta de la consulta. Hasta hoy no la tuve, así que no cerré dicha consulta por si llamaba el cliente antes de que le llamase yo y cualquier compañera pudiese darle la información. Bien, pues llamo al cliente, le digo la respuesta (era una dirección para que enviase un documento) y me comenta que ya había llamado y que le dieron un fax. Pero vamos a ver, ¿para qué carajo hacemos las consultas pidiendo información si después no las leemos? Si hago la consulta es para confirmar si este cliente debe mandarlo a ese fax o no, y la respuesta era una dirección postal. Repito, estas cosas me superan, y eso no se trata de que la empresa nos forme o no, tan sólo es cuestión de fijarse. El teleoperador, de Marruecos, al menos se molestó y fue a preguntar al coordinador (o eso le dijo al cliente). Voy a considerarlo como un despiste, pero si yo no hubiese quedado en llamar al cliente, ese documento no llegaría.Y estamos hablando de rehabilitar una línea y anular importes impagados de más de 400? (más detalles no son relevantes) así que figúrate si es importante que dicho documento llegue lo antes posible.

En el caso B la cantidad era mucho más pequeña, unos 32?, pero incluso por menos puedes tener problemas el día de mañana. El caso es que el cliente dijo que iba a dar orden al banco de que devolviesen esa factura. Al estar dentro de plazo no hay problema pero cuando hice la reclamación salió a favor del cliente así que le llamé inmediatamente para indicarle que la pagase ya que en los próximos días se le haría el ingreso de la devolución en su cuenta. Pero no me contestó. Pensé que al ver las llamadas perdidas llamaría, por lo que dejé anotado el motivo de mi llamada. Efectivamente llamó... ¡y nadie supo decirle qué pasaba! Pero si lo dejé bien clarito ?no contesta. Informarle que pague la factura ya que la reclamación sale a su favor?. Pues nada, oye, ni así. Debe ser que les quitan dinero del sueldo por hacer más clicks con el ratón de los estipulados por llamada, o quizás les dan un plus por cada cliente al que desinforman. Al igual que en el caso anterior, aunque vea que han llamado prefiero llamarles yo para confirmar la información, por si acaso.

Como te dije al principio, son este tipo de cosas las que me superan y me hacen trabajar sin ganas. Seguro que tú, como cliente, conoces algún caso de esos de ?he llamado tres veces y cada uno me dice una cosa?. Pues ya ves que es normal si cada teleoperador no mira lo que ya hay hecho. Bueno, para equilibrar la situación me animo cada vez que escucho ?muchas gracias, me ha ayudado usted mucho, muy amable...? Si no fuese por esto, no tendría ánimos de atender la siguiente llamada.
Comentarios (0) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 04-08-2008 11:31
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