Pensamientos en voz alta


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CORREOS ELECTRÓNICOS: fuente de sabiduría
Cuando me di alta una cuenta de correo electrónica no podía imaginar ni por un momento lo que iba a cambiar mi vida. Algo tan sencillo y tan práctico puede convertirse en un arma informativa que pone tu mundo patas arriba. ¿Crees que exagero? No, amigo, no, y te lo voy a demostrar. Por la de correos que me mandan y la de gente que veo que los recibe-devuelve-reenvía (el listado de las direcciones puede ser muy largo si no lo borras antes de reenviarlo y no utilizas la copia oculta CCO) puedo asegurar que hay muchas personas que, como yo, saben que la información buena, la verídica y científicamente comprobada está en los correos electrónicos. ¿Por qué iba alguien a molestarse en hacer un Power Point si no fuese porque lo que me quiere contar es realmente importante, incluso urgente, y fiablemente contrastado con expertos en salud, economía, etc...? Hazme caso, igual que se lo haces a los correos. Seguro que tú también has recibido muchos de esos, así que sabes perfectamente de qué te hablo.

Yo era una persona feliz, preocupada por llegar a fin de mes, por mis amigos, mi familia... Comía despreocupadamente aunque pendiente de no engordar demasiado, bebía lo que me apetecía, mi salud era buena y cuando no lo era me iba al médico. Una persona normal, vamos. Pero, ay, llegó ese día en que decidí que tener una cuenta de correo me vendría bien. Al principio todo eran ventajas. Empecé a enviar correos para avisar de mi nuevo estatus de internauta con dirección propia, recuperé amistades con las que por la distancia no hablaba más que una o dos veces al año -y hasta nos mandábamos fotos-, hacía muchos trámites por internet que requerían tener una cuenta de correo y eso me evitó muchas colas...

Un día una amiga me envió un ".pps" y ante la curiosidad de saber qué narices era eso, lo abrí. Qué bonito, fotos de paisajes con música y todo. Y, claro, lo reenvié (ya era toda una experta en esto de los correos virtuales). Fue como abrir la veda y la caja de Pandora juntas. Al día siguiente ya tenía varios correos de esos encadenados en mi bandeja de recibidos, a cada cual más bonito, pero algunos también interesantes. No todos venían en forma de .pps, no eran tan vistosos pero si importantes. Uno de ellos me advertía de los peligros de la Coca-Cola Zero, que parece ser que en otros países la han prohíbido pero aquí en España se vende impunemente. ¿¿¡¡Qué!!?? Pero si es uno de los refrescos que tomo. Daba todo tipo de explicaciones de sus sustancias perjudiciales, así que dejé de tomarla. Después el de Actimel, Red Bull y otros productos superpeligrosos para la salud que nos los venden por superbuenos. Otro contaba una lista de medicamentos aparentemente inofensivos y de uso común pero que era peligroso tomarlos por los riesgos que tenían. ¿Pero qué pasa, es que no tenemos controles de sanidad? ¿En qué país estoy viviendo? Ya decía el correo que ciertas empresas farmacéuticas tienen no se qué chanchullos con altos cargos y, claro, venden impunemente. Increíble pero cierto. Además, todos estos correos vienen firmados por alguien que dice ser trabajador de tal o cual sitio y que lo sabe de primera mano, así que no voy a desconfiar. ¿Qué otro interés puede tener una persona en contar esas cosas? Dinero no se lleva, pero si dedica tanto tiempo a enviar estos correos, tienen que ser ciertos indudablemente. Por supuesto, empecé a desconfiar de mi médico y de la farmacéutica de la esquina, que me parece recordar que alguna vez me han dado uno de esos medicamentos mortíferos. Ah, por supuesto, reenvié la información. Dejé de beber Coca-Cola Zero, Actimel, cambié de médico y empecé a comprar en la farmacia de otro barrio.

Me enviaron otro que aseguraba que tan sólo por comer ajo con aceite cada noche podría adelgazar ¡hasta 20 kgs! Abandoné mi dieta controlada por mi dietista -hay que ser mala profesional, mira que no contarme algo tan sencillo- y empecé a comer lo que quería pero cenando ajo con aceite. Menos mal que hay gente que comparte estas informaciones y gracias a ellas podemos dejar de privarnos de las cosas ricas. De todas formas, a los pocos días volví a mirar el pps ya que había engordado 3 kgs, algo debía estar haciendo mal. Quizás tomaba poco ajo, o debía tomarme el aceite a morro. Después recibí otro que me advertía seriamente de que no hirviese agua en el microondas ya que me podía saltar a la cara al sacarla. Dios mío, qué suerte he tenido hasta ahora. Llevo años hirviendo en el microondas el agua de las infusiones, sopas, la jarra para la bolsa de agua en invierno -es lo que tiene ser friolera con pies de hielo- y nunca nunca de los jamases me ha pasado nada. Pero si este correo dice que eso puede suceder, será cierto. Y sin más comprobaciones comencé a utilizar mi tiempo doméstico en esperar a que hirviese el agua en la cazuela cada vez que quería hacer algo.

Otros correos eran de niños desaparecidos, con foto y todo. Qué tristeza, cuánto me han hecho llorar. Y yo no podía hacer nada más que imprimir la foto del niño en cuestión y llevarla conmigo por si lo veía. Cuánta angustia me hacen pasar. Algunos de esos correos piden tan sólo que los reenvíe para que ciertas empresas les den dinero por cada uno reenviado. Otros facilitan el nº de cuenta corriente para que hagamos un ingreso económico y puedan curar a ese pobre bebé. Y lo hago sin dudarlo ni un instante. Todas las semanas tengo que hacer transferencias (por internet, claro) y dejarme allí parte de mis ahorros.

También están los correos que te desean lo mejor... hasta el final. Primero te dicen que tengas un feliz día, que es un correo que trae mucha dicha a quien lo recibe, etc etc. Pero cuando lees lo último, todos dicen que para tener esa felicidad debes reenviarlo sin falta: "al menos a una persona", vale, eso es fácil; "por cada persona a quien se lo reenvíes será una hora de felicidad", uff, se lo mandaré incluso a mi jefe; "si no lo reenvías tendrá graves consecuencias, como fulanita a la que se le estropeó el coche después de ser despedida del trabajo", qué angustia, lo reenvío ya, antes de que me falle el router... Y más y más correos con advertencias, información, consejos. Menos mal que también me mandan chistes, vídeos simpáticos, fotos de países que nunca podré visitar. Así alterno la angustia con la risa.

En fin, que aquí estoy, encerrada en mi casa porque cada vez que veo un niño en la calle reviso todo mi álbum de desaparecidos, hirviendo el agua con cerillas porque las ondas de la vitro son malísimas y la cocina de gas peor, ingresando mi dinero en cuentas que no se de quién son ni para qué, no tomándome la medicación que me mandan, desenchufando de noche tooooodos los aparatos eléctricos por culpa de las ondas que transmiten, pasándome horas delante del ordenador reenviando un montón de correos para salvar la vida de mis amigos y la mía propia -por las maldiciones-, engordando como una vaca a pesar de tener aliento de ajo incluso por las orejas, bebiendo refrescos que no me gustan pero son más sanos, acostándome con el primero que pillo porque si no haces el amor una vez por semana puede tener malas consecuencias para el cutis y los músculos pélvicos...

¿Ves como no exageraba? ¿Ves como los correos tienen información que los gobiernos tienen interés en ocultarnos? ¿Ves como todo lo que dicen es cierto? ¿Ves como mi vida ha mejorado gracias a estar informada?

PD: por favor, reenvía este artículo a todas las personas que puedas (te traerá un minuto y 43 segundos de buena suerte) para advertirles de la importancia de hacer caso a los correos que traen información tan pero tan contrastada.

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Comentarios (1) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 28-05-2009 16:19
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KAWASAKI DAYS: experimentando nuevas sensaciones
La pasada semana, concretamente el sábado 16, fui con mi marido a un concesionario de Kawasaki, Grip Motor. No es que me vaya a pasar a la competencia, Honda sigue siendo lo mejor, pero es que eran los kawa days. Cuando los concesionarios hacen los days quiere decir que te puedes apuntar -con tiempo, eso si- y elegir qué moto quieres probar. Y yo elegí... (música de misterio)... la VN900. Si, una custom. Quería saber qué tal es conducir una moto de esas. Ya sabes, para empezar la postura no tiene nada que ver con las demás motos: la espalda erguida y altanera, los brazos más abiertos, las piernas van delante también abiertas... bueno, lo de las piernas abiertas es defecto de todas las motos, menos los scooters, pero esas no son motos. Que mejor probar antes de decidir un cambio. Pedro me ha ofrecido su Suzuki Intruder, azul, muy bonita (como ves, te doy datos técnicos) en varias ocasiones y yo siempre he declinado la invitación (esa y otras invitaciones que me ha hecho, que tengo marido) porque lo de coger la moto de otro me da un poco de cosa, por si me caigo y la estropeo. Pero ahora que ya he probado la VN900 no me importará darme un garbeo en la de Pedro, si aún sigue ofreciéndomela.

Un par de días antes nos habían avisado para confirmar la hora: el sábado a las 15.45, de acuerdo. Así que después de comer nos pusimos todos los accesorios de moteros y nos fuimos para allá con tiempo, un cuarto de hora antes. Esperamos mientras sacaban las motos, rellenamos el formulario, entregamos el carnet, miramos las demás motos y babeamos un rato. Mi marido iba a probar la Versys 650, una trail. Si no fuesen tan altas también me gustaría tener una de esas pero no llegarle al suelo creomeparecealgosecomenta que no es buena cosa. De hecho mi primera moto-ciclomotor fue una Suzuki DR50, estupenda, cuánto disfruté. Pero eso es otra historia que otro día te contaré. A lo que iba, que siempre me haces enrrollarme. Cuando sacaron la VN900 se me torció el gesto. La moto es muy bonita, si señor, pero por culpa de la lluvia que había caído a lo largo del día la moto no brillaba como tienen por costumbre las custom, tenía los cromados sucios. Bueno, da igual, ni es mía ni voy a lucirla en ninguna concentración. Voy a probarla para saber si me gusta ese estilo de conducción o me sigo quedando con lo que tengo por siempre jamás.

Como siempre, la gente se retrasa, así que hasta pasadas las cuatro no salimos. Antes de montar hago una pregunta de novata customera: "en la palanca de marchas ¿tengo que usar las dos o sólo la de delante?" Es que no se si te habrás fijado alguna vez, pero muchas custom tienen dos palancas para cambiar de marcha, una en la puntera y otra en el tacón. Yo ya me imaginaba que con darle a una era suficiente -si no fuese así lo habría oído comentar- pero mejor asegurarse. Efectivamente, la del tacón es sólo para los pijos que no quieren estropear las punteras de sus botas de 600?. Así suben marcha sin rozarlos. En fin, que la Harley piensa hasta en esos detalles de moteros pasteleros y el resto los copia. Por supuesto, yo usaré la de la puntera, para eso llevo botas de moto que pueden con eso y más.

Por fin arrancamos por fin por fin. Empezamos una bajada con semáforo y después nos vamos a la entrada de autopista en la que no entramos pero aprovechamos un pequeño tramo. Voy muy cómoda en la moto, es como si hubiese conducido siempre custom. Además la noto muy manejable. En las curvas me da seguridad para "tumbar". Lo pongo entre comillas porque yo no soy de tumbar mucho, lo justo pa' pasar la curva sin problemas y que parezca que controlo, ja. Pero con la VN900 voy segura. La palabra adecuada sería estable. Eso es, es una moto estable. De vez en cuando miro el cuadro de mandos: reloj, avisador de gasolina, no tiene cuentarevoluciones... Me gusta lo del reloj, cada cual se fijará en distintos detalles técnicos y a mí me importa lo del reloj. Como yo uso la moto principalmente para ir de clase a clase pues lo de tener la hora visible me viene bien. Como si entendiese de motos, la dejo "morir" un poco para ver qué tal responde en bajos y cómo recupera. Perfecto. Me preocupaba no poder seguir el ritmo de los demás experimentados moteros, aunque a esas velocidades "supersónicas" de 50 por hora, no dejo ni un pequeño hueco. El que va detrás de mi, por el contrario, va alláááááá a lo lejos y rara vez le veo cerca. Puedes pensar que lo hacía para probar bien la moto, para tener la oportunidad de darle un poco de gas dejándonos marchar y acelerando para cogernos. Yo creo que no, pero es una opinión personal basada en lo que vi y en lo que vio mi marido que iba detrás de él. Me doy cuenta de que todavía no he pasado de tercera, ni por ciudad ni por carretera, así que meto cuarta más que nada por probar, por comprobar que hay marchas más allá de la tercera. Por supuesto, todo esto lo hago con la puntera, como los moteros de verdad, nada de tacón. Y mientras van pasando las curvas y los minutos (hay que ver que pronto pasa el tiempo algunas veces) compruebo cada vez que paramos que tengo que abrir las piernas aún más, para sortear las plataformas apoya-pies y llegarle al suelo perfectamente. En mi Honda tan sólo dejo caer los pies pero no llego con todo el pie. Tan sólo en una curva tuve que frenar y abrir bastante, supongo que si la moto fuese mía ya la controlaría más y no habría sido necesario frenar tanto.

Llegamos al concesionario después de tan sólo 20 minutos de ruta, sin lesiones, caídas, malas caras... como hay que llegar después de haberte dado una vuelta en la moto de otro. Entramos a rellenar otro formulario, el de sondeo de opinión. Esperábamos, como ocurrió en la Harley, que la gente se agruparía en torno a la papatoria a comentar la experiencia, lo normal, vamos. Pero no. Alguno cogió un poquito de tortilla pero se marcharon todos. Nadie habló con nadie, ni siquiera miraron la ropa, las otras motos expuestas... ¡nada! Realmente, me pareció una falta de educación hacia el concesionario: ir a probar una moto y en cuanto se acaba la moneda adiós. No se si suele ser siempre así, pero teniendo en cuenta que hacía unas semanas estuve en el days de Harley -aunque no pude probar moto, sólo asistir al después de la ruta- y que fue tooooodo lo contrario pues no puedo evitar las comparaciones. Nosotros nos quedamos un rato, charlamos con el tipo de allí y después ya si, ya nos fuimos. Al menos pudimos comentar las mejores jugadas entre nosotros. También las comenté con María "Bond", que por la mañana con lluvia había probado también la VN900 y también le gustó.

El mes que viene es el Honda Days y ya se ha abierto el plazo para apuntarse. Por supuesto que allí voy a estar, si ningún compromiso como recoger el premio Planeta me lo impide. ¿Adivinas qué moto voy a probar?
Comentarios (1) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 23-05-2009 21:26
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OS TRASNOS: más kms y curvas y motos y...
A los postres se hace la entrega de diplomas y el sorteo de regalos. Os Artabros nos llevamos dos diplomas: por grupo motero asistente y por la inscrita más joven, mi hija. En el sorteo ocurrió lo que nunca me ocurre. De los tres números que tenía tocaron dos. Nunca me toca nada en los sorteos, pero parece que Salva me trae buena suerte. La primera vez ?que yo recuerde- fue en la primera concentración de Jinetes Negros, de la que Salva era también de la organización. No nos conocíamos, por si alguno piensa mal, así que no había nada preparado. Y en esta ocasión nos vuelve a tocar dos veces. Además, a mi hija le tocó una cazadora de cordura, buena. Y para acallar a las mentes malpensantes y desconfiadas les diré que se la ganó con creces. Os Trasnos dijeron que a la primera que les entregase un sujetador calentito le darían un regalo. Todas nos quedamos paradas, ninguna echamos mano a nuestro sujetador, ninguna. Entonces empecé a decirle a mi hija que se lo quitase. Ella aún tardó un poco en reaccionar, pero las demás seguían quietas. Debían pensar que iba en broma lo de quitarse el sujetador. Asi que mi hija se lo quitó ?rápido, eso si-, lo entregó y le dieron la cazadora. Vamos, que nos compensó ir al cocido motero, tanto en lo material como en lo ?espiritual? pues lo pasamos muy bien y volvimos con las manos llenas.

Después de la comida, lo de siempre. Despedidas, reportaje y pa?casa. Esta vez por autovía. Algunas paradas, más risas, tapitas y bebida? Melquiades se ofrece a limpiar mi casco, que está lleno pero lleno de cadáveres. Es que los bichos voladores no tienen buenos reflejos, o visibilidad o no se. Porque yo a ellos no les veo llegar hasta que les escucho chocar contra la pantalla. Pero digo yo que ellos deberían vernos llegar a nosotros, que somos bastante grandes. El caso es que después vuelvo a ver la carretera sin lunares. Gracias, Melquiades. Mientras tomamos un refrigerio oigo algo de ir a Betanzos porque está la concentración de Furtivos. A mí no me gusta ir a Betanzos y además estoy cansada, pero mi marido tiene otros planes que no me comenta. Cuando le pregunto qué vamos a hacer tan sólo me dice ?tú sígueme?. Vale, que me toca ir a Betanzos. ?Es que están los de Vigo?. Ah, eso es otra cosa. Si están los Simplemente Moteros entonces voy. Y allá nos vamos todos en familia.
Al llegar, aparcamos donde y como podemos. Como siempre, yo pensando que me voy a caer por ser una zona de tierra. Eso pasa por no llegar bien al suelo. Pero no me caigo, por suerte. La entrada cuesta 5? al concierto con derecho a dos consumiciones. Algunos la pagan, nosotros no. Nosotros éramos tres, así que serían 15? por entrar un rato y no tomar nada, como mucho una o dos consumiciones de las 6 que nos corresponderían. No nos compensa. Una sugerencia, Furtivos: otra opción sería tener entradas de menos importe sin derecho a consumición, o no cobrar la entrada y cobrar 3? por consumición? no se, algo así. Pero es que nosotros no nos íbamos a quedar mucho tiempo y yo ya sabía que no iba a beber nada. Así que localizamos a los de Vigo y bajamos a la plaza para estar con ellos, no sin antes encontrarnos con varios conocidos. Es lo que tienen estas reuniones moteras, te encuentras con un montón de gente. Y en Betanzos más, todo el mundo va allí, no se qué le ven al sitio, vuelvo a decir que a mí no me atrae nada de nada. Será por pueblos y bares en Coruña. Pues no, todos a Betanzos.

Pues nos tomamos algo con los amigos, nos encontramos con Abel y familia, con los que nos sentamos un buen rato a charlar, y enfilamos ya para casa. Al llegar (serían ya las 10 y media, más de 12 horas de moto), nos despojamos de la cordura (la ropa, se entiende) y nos tiramos en los sofás a comentar las mejores jugadas del día: lo bonito de la ruta, la gente con la que hemos estado, la propuesta que nos han hecho a los Artabros ?y que no viene al caso aquí en el blog-, el buen tiempo que hemos tenido, los postres que desaparecen misteriosamente, las cosas que nos hemos traído ?Laura ya trajo puesta la cazadora-, la ilusión que les hizo a nuestros colegas de Vigo vernos en Betanzos, la ilusión que les hizo a Os Trasnos que les acompañásemos en su kedada, lo horrible que estoy después de llevar puesto el casco tanto rato? En fin, lo normal. Y mi hija aguantando como una campeona y deseando que llegue ya la siguiente ruta.

Así fue el día, muchos muchos muchos kms, muchas curvas, buena comida, mejor compañía y, por supuesto, buenas motos: nuestras Honda CB500 y BMW F650 sin las cuales todo esto no sería posible. V?ssss para todos y para ellas.
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 11:24
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OS TRASNOS: cocido motero, ruta y muchos muchos kms
Sábado 9 de mayo año de nuestro señor 2009. El despertador suena demasiado temprano, a las 7 y media. Eso no puede ser bueno. Mi marido se levanta, como siempre, sin problemas. Mi hija se levanta al escucharle y yo? yo espero bastante más, no vaya a ser que me pase algo malo por levantarme así sin más. Ante todo, mucha calma.

¿Por qué nos levantamos a esas horas intempestivas un sábado? Pues por la moto, cómo no. Es que ser motero tiene sus cosas buenas, muy buenas, pero también malas. Y una de las malas es madrugar. Podía ser peor. El caso es que al fin consigo salir de la cama, sin el maldito dolor en el cuello que me ha tenido fatal toda la semana ?oh, milagro-, desayunamos, nos vestimos-peinamos-atusamos? Lo de vestirse lleva su tiempo: que si algo por debajo, que si los pantalones de cordura, que si las botas, que si ya voy caminando como un astronauta y no tengo tanta movilidad, la cazadora? Y aún faltan los guantes y el casco. Y menos mal que no llueve, si no habría que ponerse también el traje de agua. El colmo, vamos. Ah, y mi hija, que últimamente no nos la despegamos. Allí donde hay una ruta se apunta más rápido que deprisa. Menos mal que tenemos dos motos y eso nos ayuda a tenerla con nosotros, vigilada, controlada, je je je. Y es que es raro que una adolescente quiera pasar un sábado con sus padres, así que hay que aprovechar mientras dure.

A lo que voy. Ese día nos toca ir a Orense, por eso el madrugón, al cocido motero de nuestros colegas Os Trasnos. Debemos salir pronto de Coruña porque la ruta allá empieza a las doce y no queremos coger autopista. A las 9 y 10 salimos un pequeño grupo de la Galp de Perillo preparados para hacer kms a tutiplén y deseando llegar a las curvas ?que siendo Galicia casi no hay, je je-. A mí lo de las curvas todavía no me acaba de convencer, pero qué le voy a hacer. El clima no es malo, típico de esta época. Sin frío ni calor y por lo menos sin lluvia. De la ruta poco hay que contar: carretera, carretera y más carretera; curvas, curvas y más curvas. Intento no retrasarme para no partir al grupo. Me cuesta pero lo consigo. Espero que no se note el esfuerzo y la inseguridad. Al fin paramos en un sitio en el que cae txirimiri, como se dice en mi tierra. Tomamos algo mientras saludamos a otro grupo que ha llegado antes que nosotros y al que nos unimos para hacer el resto del trayecto. La camarera nos pide una foto, la hacemos y arrancamos. Más carretera, curvas, parada en gasolinera que siempre se agradece. Nos juntamos más motos todavía y seguimos seguimos hasta que al fin llegamos.

Lo que me gusta de estas rutas es el estupendo recibimiento que nos dan siempre al llegar. Os Artabros estamos haciendo muy buenos amigos ?por el mundo alante?, así que no nos faltan invitaciones a rutas-kedadas-concentraciones y buenos recibimientos que sabemos agradecer y corresponder. Es lo que tiene el espíritu motero, que vas por ahí dispuesto a pasarlo bien y a conocer gente a través de la moto, y eso es muy positivo, como puedes ver.

Al llegar nos da tiempo a tomar el refresco de bienvenida, a inscribirnos y? y a nada más. Bueno, si, los saludos a Salva y a Saeta que son parte organizativa de este tinglado y con los que ya hemos compartido más rutas (Noite Máxica y Aires Celtas). Después arrancamos para empezar la ruta disfrutando del sol y la buena temperatura.

Qué puedo decir de la ruta. Muy bonita, variada, laaaaarga. Vamos, una ruta en condiciones, de las que nos gustan a los moteros. Por carretera ancha, por pueblecitos de calles estrechas, por carreteras secundarias de curvas? De todo un poco. Con parada con pinchos que como te despistases ya no pillabas uno (es lo que tiene ir con hambre). Las fotos atestiguan lo vacíos que quedaron los platos. Alguna fue al baño un momento y al volver ya casi no quedaba nada. Estuvo bien para llegar hasta el restaurante sin ir comiendo el casco por las ganas de comer.

Hacemos otra parada para la foto de grupo en un bonito sitio con boda incluida. Sigue acompañándonos el sol y el calorcito. Al volver a las motos, mi hija se queda desconcertada ante la propuesta de Carlos el pelao: ?Laura, deja tranquilo a tu padre. Ven conmigo y así probarás una moto de verdad?. Mi marido se alegra, mi hija no sabe si va en serio, Mariplás y yo nos reimos. ?Ve con él, anda, que farda más ir en custom que en trail. Y así tu padre descansa los oídos?. Eso le pasa por llevar los intercomunicadores con ella, que casi no habla. Y mi hija, obediente, se cambia de moto. Seguimos la ruta hasta el restaurante, por fin. No me entiendas mal, no digo ?por fin? porque estuviese deseando bajarme de la moto, si no por comer y descansar las posaderas y las muñecas, que ser motera puede ser anatómicamente muy duro. Ya en el restaurante lo de siempre: ?¿dónde me siento?? Pues en cualquier sitio. Os Artabros tenemos la costumbre de coger sitio sin mirar con quién nos va a tocar y sin guardar sitios, así compartimos mesa conociendo a más gente. Lo que se llama hacer vida social, vamos. En esta ocasión nos sentamos al lado de viejos conocidos de Mototurismo Coruña (nuestro antiguo motoclub) y con más Artabros y Aguilas Rebeldes. Qué te puedo contar de la comida que no te haya dicho ya en rutas anteriores. Pues que muchas risas, fotos, vaciles, y sin queja en la cantidad ni en la calidad de la comida. Es lo bueno del norte, sobre todo de Galicia, que la comida es abundante y muy buena. Si le preguntamos a Puchi nos dirá lo de siempre: ?escasa y aceitosa?, pero no hay que hacerle caso. Ni una cosa ni la otra. La comida gallega siempre es digna de mención por muy buena.

PD: recuerda, fotos en nuestro foro www.osartabros.es
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 11:18
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5-AIRES CELTAS: TODO SE ACABA, SNIF
Por la mañanita ?temprano? (serían las 10) me desperté con ruido de motores y música, lo cual puede ser lo mismo para muchos. Para mí a esas horas todo era ruido. Mi hija se levantó rauda y veloz pensando que ya nos íbamos y que la dejábamos allí abandonada, ja ja, y salió en pijama a la vista de todo el mundo. Qué mala idea tiene de nosotros. Al cabo de un rato se levantó también Cho preguntando si ya nos habíamos duchado. Por favor, qué ofensa, ducharme yo, y de mañana. Pues empezamos bien. Bromas aparte, no había tiempo para mucho pues ya estaba todo el mundo fuera. Al menos pudimos ir a desayunar.

Al poco rato los Aguilas se marcharon ya para Coruña con nuestra Bond incluida. Nosotros terminamos de papar y después, de vuelta a la caravana, fue el momento más doloroso de esa mañana: tuvimos que pagar el alojamiento. En fin, una y no más. Ya he comentado anteriormente que no me vuelven a ver por ahí (aunque no se puede decir ?de esta agua no beberé?).

Y nos vamos. Bonita carretera, desde Vigo hasta Baiona por la costa. La climatología seguía de nuestra parte, así que pudimos disfrutar de la ruta sin más agua que la del mar. Como te he dicho antes, al llegar pudimos aparcar tanta moto sin problemas por estar la zona ?acordonada?, y nos metimos en el American Custom Bar donde atendieron magníficamente a nuestros estómagos ?gracias, estuvo todo estupendo-. La única pega que le ví es que no tenían la matrícula de Texas, o al menos yo no la encontré, pero se lo perdono por lo bonito del bar, las motos expuestas en el escaparate y lo rico de sus tapas. Bueno, y el cuarto de baño de las chicas también merece ser mencionado. Creo que yo también voy a poner una foto de esas en mi baño ?no doy más detalles-.

A las dos de la tarde arrancamos hacia el mirador o algo parecido (es que parecía estar en obras) ya que era la hora máxima de ocupación moteril acordada con el ayuntamiento, por lo que aunque algunos queríamos quedarnos un rato más, no fue posible. Hala, largando todos. Y después de aguantar el frío y el viento en el mirador y hacernos otra foto de grupo ?faltaría más- nos vamos ya a papar, que van siendo horas. Por el camino, Puchi nos abandona y regresa ya para Coruña. Las horas de juerga sin dormir pasan factura y prefiere llegar a casa cuanto antes. Bueno, es justo decir que él ya llevaba de fiesta desde el viernes, así que es normal que el cuerpo diga basta con tantos kms encima y aún por delante.

Lo que no te puedo decir es dónde comimos. Cualquiera se acuerda de cómo volver. Mira que esconden los sitios en Vigo. Era algo así como una casa abandonada? no encuentro palabras para describirlo por más que llevo un rato pensando (hay fotos en nuestro foro, como siempre, donde podrás verlo). Aquí, el baño también es digno de mención, pero por todo lo contrario que en el otro bar. En fin, mucho más que ?enxebre?, digamos pintoresco. Un regreso a principios del siglo XX. Eso si, la comida? mmmmm? de nota. Es lo de siempre, cuanto más de pueblo es el sitio, más rica está la comida y más cantidad te ponen. Estos son los locales que deberían llevarse los premios gastronómicos, y no esos en los que te ponen un cuadro hecho con dos hojas de tomillo en lugar de un exquisito y abundante plato de comida. Y qué decir de los postres. Estoy engordando sólo de recordarlo. Un surtido de tartas caseras? buenísimas? Mejor dejo de pensar en eso. Creo que ya te has dado cuenta de que el sitio es recomendable para comer, aunque no para ir al baño.

Durante la comida, como siempre, muchas risas. Ahora, por culpa de Teté, mirar a la cara de la gente ya no volverá a ser lo mismo. Digamos que por ?cuestión de tamaños comparativos?. Tenían preparado un grupo gaiteiro, pero lamentablemente nos tuvimos que marchar antes. Otra vez será.

Para terminar, quiero agradecer a nuestros ?hermanos? Simplemente Moteiros todo el esfuerzo realizado para que disfrutásemos de un fin de semana estupendo. Cuando las cosas se hacen con cariño y ganas de pasarlo bien, se nota en los resultados. V?ssss y Ráfagas.
Comentarios (0) - Categoría: Mi moto y yo - Publicado o 12-05-2009 09:42
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© by Abertal

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