Pensamientos en voz alta


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OFERTAS DE TRABAJO: POR PEDIR QUE NO SEA
Hace un par de semanas te hablaba de que la experiencia laboral no sirve de nada si pasas de cierta edad. Estoy convencida de que los que reciben los curriculums miran primero tu año de nacimiento y después -si no pasas de los 30- se dignan en mirar el resto. A eso tenemos que añadirle lo que piden las empresas para cualquier trabajo: licenciados nativos en 4 idiomas (ser nativo en 4 idiomas es físicamente imposible pero en RRHH no deben saberlo), ni siquiera les vale gente con filología, y 3 años de experiencia exactamente en el mismo puesto que ofertan, con un sueldo de risa. Cuando lees las funciones a desempeñar dices ?pero si eso sé hacerlo yo no y acabé FP?. Pero ellos piden, que si cuela, cuela.

Hablando de idiomas, hoy voy a ilustrar el tema con mi propia experiencia laboral para que te des cuenta de hasta qué punto es absurdo pedir nativos para todo.

Cuando Atento me llamó meses después de la entrevista me dijo que era para incorporarme en el departamento de alemán. Les confesé que no tenía nivel suficiente (es una tontería mentir en estos casos).
- Pero estás en 5º en la Escuela de Idiomas
- Ya, pero apenas digo Guten Morgen.
- Mujer, algo más dirás. Además, lo que tendrás que hacer aquí es muy fácil.

¿Fácil? Hombre, explicar facturas en alemán no me parece fácil, pero ante las facilidades ofertadas me fui a Atento, hice el curso de ?ventanilla? (que ya no existe) y comencé mi mes de prueba en castellano. Pasado ese tiempo de acojone hicimos el curso de comercial de tres semanas remuneradas durante el cual volví a decirle a la empresa que no estaba preparada para atender clientes alemanes, que por favor por favor me pusieran en inglés, que ahí no tenía problema. Pues ni caso, oye. Necesitaban gente para alemán y allí me mandaron. Ni siquiera nos hicieron una prueba de idioma y de verdad que yo no tenía nivel para hablar con un alemán. Incluso le dije a mis compañeros que si alguno no pasaba el curso y yo si, le cedía mi puesto. Nos cogieron a todos, así que no me pude escaquear.

Uno o dos días antes de empezar nos juntamos para preparar el vocabulario: traslado, alta de línea, cambio de titular, importe, deuda? y unas cuantas palabras y expresiones más. Con todo eso bajo el brazo empezamos a trabajar. Allí estaba yo, con mi Guten Morgen, mis apuntes y los cascos puestos sin entender lo que me decían. Vale, estoy exagerando un poquito, alguno cosita entendía, pero no mucho. Mis compañeros me arroparon y escuchaban a mis clientes para traducirme lo que decían y yo iba así respondiendo con intérpretes. Nunca les agradeceré suficientemente toda su ayuda y apoyo. En la primera semana ya entendía y hablaba alemán con menos ayuda; en el primer mes me desenvolvía bien yo sola y a partir de ahí ya fue todo como la seda. Durante los siguientes años seguí haciendo preguntas a mis compañeros respecto a la gramática y expresiones pero más por curiosidad y ganas de mejorar que por necesidad. Es que no me vale con hablar un idioma para me entiendan, yo quiero hablarlo lo mejor y más correctamente posible.

En todos los años que estuve en el departamento de idiomas hice mi trabajo en alemán correctamente explicando todos los conceptos de las facturas, tomando nota de averías, explicando la diferencia entre una línea RDSI y una ADSL, atendiendo reclamaciones de clientes enfadados, incluso discutiendo con algunos (con pocos). Incluso mi acento era bueno y ningún alemán pensaba que yo era española.

Atento confió en mí (voy a pensarlo así), no buscó nativos ni bilingües, ni siquiera gente con un nivel alto o fluido del idioma. Ellos dijeron ?necesitamos gente que hable inglés, francés o alemán, si no lo hablan bien ya lo hablarán?. Gracias a eso estuve trabajando 8 años en Atento, de los cuales 7 fueron en alemán. Hay dos motivos por los que agradezco que no me hiciesen caso y no me pusieran en inglés: mi nivel de alemán mejoró un 200% y los de inglés tenían muchas más llamadas que nosotros con clientes más prepotentes.

Así que empresas del mundo mundial, déjense de jilipolleces de nativos para puestos que puede ejercer cualquiera que ha estudiado el idioma. Céntrense y contraten gente con ganas de trabajar y aprender y lo demás vendrá rodado.
Comentarios (2) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 21-03-2010 21:04
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HAZ LO QUE DEBES VS. HAZ LO QUE QUIERES
Hace unos días he visto un video en el que un tipo cuenta el superviaje por todo el mundo que va a hacer con su moto. Empieza hablando de que la vida hay que vivirla, aprovecharla, y un montón de cosas que suenan muy bonitas y a las que no les falta razón, pero muy difíciles de cumplir. Nos cuenta que deja su trabajo para dedicarse a la planificación del viaje, que entre una cosa y otra estará unos 2 ó 3 años por ahí disfrutando. Pues qué bien, pues me alegro por él. Por él y por todos esos que pueden permitirse el lujo de dejarlo todo. Lo que este tipo no dice es qué nivel económico tiene, si su empresa le paga un año sabático (algunas lo hacen, no es una leyenda), si tiene hijos? Es decir, que nos lo pinta todo muy bonito y los demás nos quedamos como idiotas pensando ?qué suerte, ojalá me atreviese a hacer lo mismo?.

No creo yo que sea cuestión de atrevimiento, al menos no sólo es eso. Cada uno tiene sus circunstancias personales y no siempre es fácil tomar una decisión. A mí no me importaría en absoluto hacer las maletas y largarme a vivir a otro país de clima más cálido (estoy hasta las narices del puñetero frío de este invierno), si pudiese lo haría hoy mismo. El problema es ese ?si pudiese?. Y no es por culpa de las cosas materiales, que eso seguirá aquí cuando regrese o me puedo llevar las que quiera/pueda. Lo que más te ata son las personas. Tus padres, tus hijos, amigos que dependen de ti, familiares que necesitan más atención por su edad y/o enfermedad y tú eres su única ayuda?

También depende, claro, de lo que a ti te importe todo eso. Si yo me marchase lo haría con mis hijos, no sería capaz de dejarles aquí, pero ¿y mis padres? Porque no es lo mismo marcharme a vivir a Cuenca que a Marruecos, las posibilidades de vernos se reducen cuantos más kms haya de por medio, y no me perdonaría estar lejos sin motivo si a ellos les pasara algo. Además, no es lo mismo marcharte cuando tienes 20 años, por estudios o por vivir una aventura, que hacerlo a los 40 con una familia ya formada.

Pero vamos a decisiones más pequeñas, menos drásticas, pero igualmente importantes. Como te conté en semanas anteriores he empezado a trabajar de teleoperadora. Una semana después me llaman de mi otro trabajo (formadora en centros cívicos) que es eventual y me dicen que me dan más clases de las que tenía. Aquí viene el dilema: si no puedo compatibilizar los dos trabajos -como hacía en Atento- ¿cuál elijo?. Uno es más sueldo pero el otro me gusta mucho más. ¿Hago lo que debo o sigo la máxima de disfrutar la vida y elijo el trabajo con menos sueldo? En estos tiempos de crisis y tal como está la situación económica en mi casa no debería tener dudas: teleoperadora. Gano más y me da que va a ser más duradero. Pero disfruto tanto dando clases, incluso preparándolas en casa. Un día después de escribir esto sabré si puedo compatibilizarlo, lo que sería perfecto y ya no tendría nada que decidir. Ya sabemos que la vida es corta, que hay que disfrutar, que es mejor hacer algo con lo que estás feliz en lugar de tener más dinero pero en un trabajo que no te aporta nada. Pero en este caso no se trata de tener más dinero si no de tener, simplemente, dinero para llegar a fin de mes. Además está el sentimiento de culpa porque me siento afortunada por haber encontrado trabajo y no hago más que refunfuñar cuando otras personas estarían encantadas de estar en mi situación.

Siguiendo el hilo del tema de hoy, no es cuestión de atreverme o no ya que la decisión que tome afecta a más personas (y a mi banco). Y estamos hablando de una decisión pequeña en comparación con abandonarlo todo y largarse por el mundo adelante, cosa muy tentadora.

En conclusión, que la gente que hace esas cosas tan osadas es o porque no tiene más ataduras o porque esas ataduras no le importan.
Comentarios (2) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 14-03-2010 22:56
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AGUANTANDO
Una semana, llevo en esta empresa una semana y no lo soporto. No es por los clientes, que debo decir que tienen mucha paciencia y en general son amables. Tampoco es por el trabajo en sí, porque de teleoperadora tengo experiencia aunque las aplicaciones informáticas que usan aquí parecen hechas para probar la paciencia del cliente pagando la llamada el máximo tiempo posible ya que para una gestión sencilla hay que dar un montón de pasos. Lo que no acabo de encajar es la informalidad y la desorganización de la empresa. Como te conté la semana pasada, ya durante el ?curso de formación? vi, y escuché, algunas cosas que no me convencían demasiado, pero como ya conozco cómo malfunciona este mundo no me sorprendió y decidí seguir adelante. La necesidad aprieta y no están los tiempos para rechazar trabajos así que, no con gusto, el lunes empecé.

Creo que es la primera vez en mi vida que no empiezo contenta en un trabajo. Reconozco que estoy negativa y esa actitud no ayuda pero es que desde el primer momento que llegamos (éramos un grupo de ?nuevas?) esto no ha tenido mucho fundamento. Para empezar, lo normal en este trabajo es que durante el curso, o después, te pongan a hacer ?escuchas?, es decir, te sientas al lado de una veterana a escuchar sus llamadas. Eso te ayuda o bien a ponerte más nerviosa porque escuchas en vivo los gritos de los clientes o bien a que aprendas cosas que en el curso no se tocaron. Los primeros días de trabajo te ponen al lado de veteranas a las que previamente han avisado de tu ?novatez? para que estén pendientes de ti y te ayuden en lo que puedan. Eso te da una tranquilidad importante y te ayudará a no bloquearte en cada llamada. Así fue en Atento y yo ayudé con gusto a muchas principiantes.

En esta empresa en la que estoy ahora (y de la que por el momento me reservaré el nombre y el servicio en el que estoy) te dejan hacer escuchas a veces. En nuestro caso, nos pusieron a trabajar directamente ofreciéndonos las escuchas fuera de nuestro horario laboral para quien las quisiera. Yo no. Nos dijeron que nos sentásemos donde hubiese sitio, dando igual si estábamos todas las nuevas juntas o no. Al menos hubo un par de chicas que estuvieron por el pasillo por si necesitábamos algo aunque desaparecieron al poco. Hay un aparato con un montón de botones y una pantalla que no nos explicaron cómo funciona y resulta que es con el que pones tu pausa, te desconectas al acabar tu jornada, ves si hay llamadas ?en cola?, transfieres? Pues su uso lo he ido aprendiendo sobre la marcha, a base de fijarme y meter la pata. La única vez que una coordinadora -que supongo que será la mía- vino hasta mi puesto fue para decirme que tenía que coger la llamada antes de que sonase 3 veces. ?Ya lo intenté pero esto no iba?. me dijo que me había llamado ella y que tampoco le había cogido la llamada. Yo no tenía ni idea de que ellas nos pudiesen llamar y le volví a decir que le di a todos los botones pero que no dejaba de sonar. ?Pues la próxima vez coge?. Ooootra vez a repetir que le di a todos los botones pero que no sabía cómo funcionaba eso. Pues dio media vuelta y se largó sin explicarme cómo se cogen sus llamadas. Si a todo esto le sumamos que lo que has aprendido durante el curso no siempre sirve porque cambian los procedimientos cuando quieren, imagínate que estupenda primera semana de trabajo he tenido.

Otra cosa absurda son los turnos. Yo quiero la mañana y otra compañera la tarde pero nos ha tocado al revés así que lo decimos. Todavía no hemos firmado el contrato por lo que no debería ser problema cambiar el turno, pero lo es. Hay una solución, aunque es un poco rollo y puede que a partir del próximo mes lo hagamos. Bueno, si es que sigo ahí el próximo mes, todo depende de si me llaman para otro sitio o no. Por otra parte, nos habían dicho que se libra dos días por semana y que trabajaríamos dos sábados al mes. Pues esta compañera va a tener todos los fines de semana de marzo libres mientras que yo voy a trabajar un sábado y un domingo y librando esas semanas sólo un día. Esto es informalidad y desorganización.

Lo que te decía, que en sólo una semana estoy ya hasta el gorro. Y lo que me queda por aguantar. Ya sé que hay trabajos peores, cada uno tiene lo suyo. Esto de tener que trabajar en cualquier cosa para sobrevivir es un rollo. ¿A que me entiendes?
Comentarios (7) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 07-03-2010 21:52
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SOY TELEOPERADORA... OTRA VEZ
Teleoperadora. Ese parece ser mi destino. Después de trabajar 8 años en Atento en el 1004 y descansar durante unos 14 meses a costa del Inem todo lo que consigo encontrar es un trabajo de teleoperadora. No es que me importe pero puedo hacer trabajos más creativos y organizativos, o por lo menos diferentes, pero no hay manera. No sé si será por la edad (en cuestiones laborales la veteranía es un grado? en contra) o porque los que leen mi currículum piensan que soy demasiado buena para ellos. Si, seguro que es esto último, sin duda. En fin, el caso es que aquí estoy, después de un curso de formación (por llamarlo de alguna manera políticamente correcta) de dos semanas en las que se me dio un horario de tarde sin consultar si me venía bien y se me pidió asistencia. No es que te lo pidan pero si vas a faltar ya te mirarán mal y no tendrás opción al trabajo. Y todo a cambio de 0?. Es algo así: ?mañana empieza el curso de 16 a 21 horas? ?¿no tenéis horario de mañana?? ?no?. Mentira cochina, porque después te enteras que había gente de la mañana que pidió la tarde y se lo dieron sin problema y su sitio quedó libre. Y si quieres el trabajo pues hala, a ir gratis durante 2 semanas -o más- y en el horario que ellos te digan sin saber si al final vas a entrar o no.

En mi caso he tenido que dejar de dar clases de alemán. Es decir, he tenido que dejar de ganar dinero para ganar nada. Para no cabrearme me lo he tomado como una inversión. Al menos voy a trabajar 3 meses -o eso han dicho pero todo puede cambiar, la "seriedad" de ciertas empresas es así- y al menos compenso lo de las clases. Ya sabes, las gallinas que entran por las que salen y en este caso entran muchas más de las que han salido.

Pero aclaremos algo. Cuando hablo de ?cursos de formación? de X semanas de duración y varias horas diarias quizás te haga pensar que salimos preparadas para atender llamadas, pero lamentablemente no es así. Salimos preparadas para coger llamadas, que no es lo mismo. Me explico. Para mí, coger una llamada significa descolgar, saber de qué me está hablando el cliente, tomar nota porque no sé solucionarlo y colgar. Ya se solucionará, o no, cuando haya un momento entre llamada y llamada -que nunca lo hay- y alguien se digne a ayudarte. Encima no siempre vas a saber de qué te habla el cliente porque no te han explicado todos los casos (es imposible) o te han explicado mal los más habituales. Esto es lo que quiere la empresa, que coja llamadas, no le importa si voy a saber solucionarlas o no.

?Atender? significa descolgar, escuchar al cliente, saber lo que necesita casi antes de que lo haya explicado, tramitarlo, informarle correctamente, darle la seguridad de que le estoy entendiendo y que sé resolver su problema, y colgar. Eso es lo que, después de tantos años, yo hacía en Atento: atendía llamadas. O mejor dicho, atendía personas. Pero esto sólo se puede hacer a base de experiencia. La empresa no te va a preparar para esto porque le da exactamente igual, sobre todo en esta en la que empiezo hoy, que ya he visto durante el curso lo mal que funciona todo allí.

Ya sé que con la crisis que tenemos y la escasez de trabajos no debería quejarme de haber encontrado uno, pero siempre nos quejamos en la medida de lo que tenemos y yo quiero hacer algo más que ser teleoperadora, porque puedo hacerlo, pero tengo que coger lo que hay, y encima dar las gracias. Si al menos me formasen bien no tendría tanto problema. Aunque lo peor es para los clientes que van a tener que armarse de paciencia. Qué narices, y para nosotras también, que vamos a tener que escuchar gritos e insultos llamándonos inútiles. Veremos qué tal esta primera semana.
Comentarios (3) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 01-03-2010 13:07
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© by Abertal

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