Pensamientos en voz alta


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DIARIO DE UN DESPIDO 7: I will survive
Puede que Atento nos haya quitado el trabajo, pero las ganas de fiesta? ja, con eso no hay quien pueda. Por eso el viernes 19 de diciembre nos fuimos todas de cena. Iba a ser la de navidad de todos los años pero esta vez fue también la de auto-despedida, aunque sin regalos ni tarta divertida ni nada. Tan sólo nosotras y las ganas de olvidar lo mal que lo hemos pasado las últimas semanas.

El lunes 15 fuimos todas a firmar los 45 días. En mi caso firmé en contra de mis principios y mi rebeldía, pero después de haberlo valorado decidí ?en el último momento- que lo mejor era firmar y acabar con todo. Aunque todavía no estoy convencida de lo que hice, pero hecho está y ya se terminó. Si no estoy equivocada, creo que sólo 4 de los 27 no han firmado, pero eso ya te lo contaré pues Atento León merece un relato aparte para agradecerles su atención con los compañeros que allí fueron.

A pesar del despido, de los disgustos, de que aún no hemos cobrado lo que hemos firmado (por eso aún no he quitado la demanda) todas estábamos deseando que llegase el viernes para desmelenarnos y pasarlo bien, que lo tenemos merecido. Parecíamos adolescentes esperando a la fiesta del ?finde? para emborracharnos. Yo empecé a las 8.30 de la tarde pues tenía un pincho que había organizado la empresa donde estoy contratada para dar clases de inglés. Mi intención era empezar a beber ya para ir a tono a la cena, pero teniendo en cuenta que no bebo nunca y que aún tenía el estómago vacío pues nada.

A las 10 me fui al restaurante. No solemos hablar de trabajo en las cenas o cuando quedamos a tomar algo, quizás algún comentario puntual, pero a pesar de ser compañeras de trabajo no es nuestro tema de conversación principal, puede ser porque después de tantos años nos conocemos lo suficiente como hablar de muchas otras cosas. Pero en esta ocasión fue inevitable. Que si a cuántos despidieron del 11822, que cómo es posible que la imbécil de Fulanita se entere de todo, que cuánto más va a durar Atento Coruña abierto, que si no nos quieren dar las cestas de Navidad, qué si les fue bien en León, que si los del CAT no se mueven para apoyar a los compañeros? Lo dicho, esta vez era inevitable hablar de trabajo, también recordando anécdotas divertidas. Como siempre, y a pesar del mal trago pasado, lo pasamos estupendamente, con carcajadas a tutiplén mientras seguían poniéndonos fuentes de comida que ni de broma podíamos terminar: croquetas, tortilla, calamares, jamón serrano, pulpo, canapés, ensalada y raxo; además, toda la bebida que quisiéramos (sangría, refrescos, cerveza, vino), el postre, el café y champán. No estuvo mal por 20?. Qué pena no haber llevado unos tapers. A pesar de mi intención de emborracharme no bebí alcohol.

Después de la cena algunas ya se fueron a casa, pero otras ?incluída yo- nos habíamos propuesto no volver a casa hasta el día siguiente así que nos fuimos al primer pub, el ?puticlú?. Si, ese es su nombre. Como no lo encontrábamos le preguntamos a un chico. Nos miró a todas con cara de ?¿será en serio? ¿todas éstas van a un puticlub??. Nos preguntó extrañado para qué íbamos y Patricia le dijo que a trabajar, claro. Yo le dije que eso era cosa nuestra. Nos dijo que nos quedásemos, que ya nos invitaba él a una copa. Al fin, y sin su ayuda, encontramos el dichoso pub. Estaban poniendo música de los ?80, perfecta para pasarlo bien. Me pedí un tequila. Al cabo de un rato sonó ?I will survive? de Gloria Gaynor (en www.saberingles.com.ar tienes la letra con su traducción). La canción dice ?resumiendo- ?al principio tenía miedo de no poder vivir sin ti, pasé malas noches, llorando, pero me he hecho fuerte así que lárgate, sobreviviré?? Y se me ocurrió decir: ?se la dedico a Atento?. Así que entre risas y saltos todas cantamos la canción dándole sentido a nuestra situación. También descubrimos que éramos famosas pues en cuanto decíamos que éramos de Atento ya todo el mundo sabía la historia.

Después de intentar seguir la juerga sin éxito en otro par de pubs, decidimos ?ya sólo quedábamos 4 y aún eran las 5 de la mañana- irnos a Chaston. Si lo conoces ya se lo que estarás pensando, pero hay que reconocer que te lo puedes pasar bien allí. Y no nos equivocamos. Como no tenían tequila me pedí un bourbon -4 Rosas- del que sólo pude tomar dos tragos. Bailamos salsa, merengue o lo que fuese que ponían aunque ese tipo de música no me gusta nada. Hablamos con los que se acercaban a nosotras, que no fueron pocos ?modestia aparte-. Nos reímos, nos olvidamos de los malos ratos, y hablamos de la siguiente cena, la de carnavales. Que una cosa es que ya no trabajemos juntas, pero otra muy distinta es que dejemos de reunirnos para pasarlo bien. Y en esta cena de ?trabajo? ha quedado demostrado que ni Atento ni su ?traslado-despido? puede con nosotras.

Y es que a pesar de que Atento era un trabajo y nos dio la patada tan mal dada después de tantos años, tenemos que agradecerle que hemos conocido a gente estupenda ?algunas hemos llegado a ser amigas y otras no tanto pero nos gusta quedar a tomar algo de vez en cuando-. Tuvimos la suerte de coincidir un grupo de gente estupenda y espero que eso no termine porque ya no nos veamos todos los días a la misma hora en el mismo sitio. Por eso es importante hablar ya de la siguiente cena, y del próximo jueves que quedemos para vernos.

Por cierto, no me hizo falta coger taxi para volver a casa. Ya funcionaban los autobuses. Me acosté a las 9 y media? y sin haberme emborrachado. Otra vez será.
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 21-12-2008 13:59
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DIARIO DE UN DESPIDO 6: en la recta final
Ayer se terminó el permiso retribuido que la empresa había prolongado diez días más. Es decir, que hemos estado de vacaciones más tiempo del que esperábamos. Esta semana empieza la recta final para algunos -los que ya están en León- y el final de verdad hoy para mí. Pero vayamos por orden.

Cuando el 3 de noviembre se nos comunica el traslado a León, la empresa nos concede 30 días de permiso retribuido (le obliga la ley, no es que se haya vuelto generosa de repente). Dicho permiso se nos obligó a cogerlo ya que recordarás que al día siguiente ya no nos dejaron trabajar. Unos días antes del 4 de diciembre, fecha en la que teníamos que incorporarnos en León, la empresa decide prolongar el permiso hasta el 14, lo que significa seguir cobrando el sueldo 10 días más. Durante ese aplazamiento Atento comienza a llamar a mis compañeras para ofrecerles 45 días por año trabajado. Es decir, que reconoce el despido improcedente. Pero ellas lo rechazan ya que no les respetan la antigüedad, tan sólo la fecha del último contrato y algunas tienen 3 años de diferencia ?que a 45 días por año? es una pasta-. A mí no me llaman.

Siguen pasando los días, siguen las ?mesas de negociación?, pero sin resultados. Y siguen sin llamarme, lo cual agradezco ya que no quiero decidir nada hasta el último momento. Pero el pasado miércoles 10 me llama una de las delegadas sindicales de la CIG. Después de hablar conmigo, ella habla con la empresa y es entonces cuando me llaman. Resulta que no tenían mis nºs de tfno actualizados (y eso que facilité todo en cada mudanza). Bueno, el caso es que me ofrece los 45 días con la antigüedad correcta, que en mi caso no era importante ya que sólo había mes y medio de diferencia. Me dice que le tengo que dar la respuesta ese mismo día y le contesto al momento que no, que no acepto nada porque prefiero esperar al día siguiente ya que hay otra negociación y por si acaso. Y así queda el asunto. Yo contenta con mi decisión, pensando qué meter en la maleta para León y esperando la fecha del juicio.

A ver, yo ya sabía que en la negociación, por mucho que se negociase, y en el juicio no iban a darme más de esos 45 días. Pero yo quería esperar por si decidían prolongar el permiso y seguir así cobrando todo lo que pudiese. Pero no, todo siguió igual: los despedidos del 11822 recibirían sus cartas al día siguiente y los trasladados seguiríamos haciendo las maletas. Así que ya sólo me quedaba el juicio? o eso pensaba yo en la tranquilidad de mi hogar y de mi última decisión.

El viernes por la mañana me vuelve a llamar la empresa (la conversación sucedió así, no me invento ni exagero nada aunque he quitado algunos comentarios):
- Buenos días, que como dijiste que querías esperar a ver qué pasaba ayer para dar una respuesta pues por eso te llamo otra vez, por si aceptas ahora los 45 días.
- Ah? bueno? pues? no lo se. Tendría que pensarlo. ¿No podemos regatear, como en el zoco? Yo te pido 50 días, tú me dices que 46?
- (risas) No, no, son 45 días. Bueno, tienes que darme una respuesta antes de las 12 y media.
- Vale, vale. Tengo una pregunta, bueno, un capricho. Quiero también la cesta de navidad.
- Pues no creo que pueda ser. Eso viene de Madrid. A no ser que vayas a León?
- Hombre, es que no creo que a Atento le suponga una ruina darme la cesta, como daños y perjuicios. Verás, es que después de lo mal que lo he pasado con todo este asunto al menos podría consolarme comiendo turrón.
- (risas) Ya sabes que el turrón no es bueno para los dientes.
- Pues entonces me emborracharé con el champán para olvidar todo esto. Es un capricho, al menos coméntalo a quien corresponda.

Me parece que me quedo sin cesta de Navidad. Después de hablar con mi marido ?que afortunadamente estaba en casa-, con mi padre, con otras compañeras? decidí en contra de mis principios y llorando sin poder parar, aceptar el despido improcedente. Me sentía mal, como si traicionase al resto de compañeras que iban a León. Además, esa decisión rompía definitivamente el vínculo con la empresa en la que he estado casi 8 años (los haría en Febrero) y eso me resultaba difícil. Es difícil de explicar. Mientras ha durado esto aún pertenecía a la empresa y podía pasar cualquier cosa; pero así ya no, se acabó. Al cabo de un par de horas pensé que ya que hasta el lunes (hoy) no tenía que ir a firmar, aún estaba a tiempo de echarme atrás en caso de que hubiese alguna novedad y, por si acaso, el viernes fui a firmar la demanda, que de retirarla siempre hay tiempo. Así que dentro de una hora iré a Atento, mi ex empresa, a que me den la pasta, a terminar con toda esta angustia y a convertirme oficialmente en otra parada más.

(Continuará?)
Comentarios (4) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 15-12-2008 11:12
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DIARIO DE UN DESPIDO 5: primera batalla, primera victoria
Sin duda el martes 2 de diciembre ha sido un gran día; concretamente, un victorioso día. Hemos conseguido ganar la primera batalla de esta guerra que ninguna de nosotras quiso empezar y que todas estamos deseando terminar. Una de las 27 ?trasladadas?, Nuria, la primera en poner la demanda, ha tenido esta mañana el juicio. Bueno, para ser más exactos iba a tener el juicio pero en el último momento ya no fue necesario.

A pesar de que ya me he acostumbrado a no madrugar, ese día hice un esfuerzo y a las 8 salté de la cama. No me había podido dormir hasta las 4 de la mañana y después tampoco tuve un sueño placentero (los nervios todavía se hacen notar alguna vez) pero aún así no quería faltar. Todo apoyo es poco en esos momentos. Así que a los juzgados me fui y cuando llegué vi que había conversación entre las dos partes implicadas. Dicha conversación era la negociación que pretendía evitar el juicio. Y lo consiguió. Resultado: reconocieron el despido improcedente y le dieron 45 días por año. Bieeeeen, enhorabuena a mi compi. Ahora faltamos las otras 26 pero ya más animadas.

Ya se que al no haber habido juicio, que al no tener la sentencia de un juez tampoco hay un precedente legal que nos de la seguridad de que el resto ya tenemos todo ganado. Pero pensamos que si a ella le han dado 45 días tendrán que hacer lo mismo con las demás; lo contrario no tendría sentido. Con esa lógica aplastante nos fuimos contentas a casa. Al día siguiente descubrimos que no estábamos equivocadas. La empresa llamó a algunas compañeras para hacerles la oferta (todavía no se cuál ha sido la respuesta).

De momento, la situación actual a día 3 es la siguiente (al menos según la información que yo tengo):
- Atento dice que no va a cerrar en Coruña pero que no quiere más de 600 empleados. Yo, personalmente, ya no me creo nada pues este año que ya se acaba nos han repetido muchas veces que no habría más despidos hasta el 2009? y ya ves. Así que lo mismo en un mes cierra todo el chiringuito y todo el mundo a la calle con, tal vez, despidos procedentes por fin de la obra.
- Están ofreciendo los 45 días no sólo a los ?trasladados? sino también a los indefinidos que aún están en activo. Algunos ya han aceptado. Para mí es una clara señal de que va a haber más despidos e intentan así evitar futuras demandas, pero ojalá me equivoque (lo digo sinceramente).
- Según Atento, las vacantes que queden con las bajas voluntarias de los indefinidos serán para reubicar a otros compañeros del 11822, supongo que de los futuros despedidos ?no lo se-. Pero yo me pregunto ¿por cuánto tiempo? ¿un mes, seis, un año? ¿compensará aceptarlo? Difícil decisión.
- Se habla, se dice, se comenta que van a anular el traslado de los delegados sindicales, que les han ofrecido mantener aquí el puesto de trabajo. Quizás te digas ?vaya, los delegados siempre sacan algo bueno para ellos?. Vale, eso es lo que piensan todos los trabajadores de Atento Coruña ahora mismo. Pero yo prefiero no decir nada hasta no saber a cambio de qué se aceptan esos puestos. Me explico. Si la empresa me ofreciese mantener aquí mi trabajo y yo lo quisiera aceptar (cosa que, como te dije en el punto anterior, no tengo clara) no lo rechazaría. Pero si esa oferta es a cambio de perjudicar o no pelear por unas mejoras de mis compañeras? pues seguro que antes de tomar una decisión hablaría con ellas para explicarles mi situación de duda. Yo soy así. No me salen las puñaladas traperas. Por eso digo que no voy a juzgar hasta no saber. Y te puedo asegurar que al final estas cosas se acaban sabiendo. Y si no, tiempo al tiempo.
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 05-12-2008 00:40
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