Pensamientos en voz alta


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EDUCACIÓN DE CALIDAD
Hace ya tiempo que oigo hablar de ?educación de calidad?, por el tema de los recortes, ya sabes. Estoy de acuerdo, la educación tiene que ser de calidad porque si no, no vale para nada. Lo que un buen profesor nos aporta es mucho más que un simple aprendizaje de materias. Un PROFESOR, así en mayúsculas, nos dará buenos momentos en el aula, subirá nuestra autoestima, sacará nuestro talento esté oculto o no y lo potenciará? Si, la educación, sin duda alguna, tiene que ser de calidad. Y voy a añadir algo más: tiene que ser de calidad haya recortes o no. ¿Crees que si un colegio recibe menos dinero del gobierno va a bajar su nivel? No, no y mil veces NO.

Una educación de calidad empieza por unos profesores de calidad. Si son buenos profesionales, de esos que adoran lo que hacen, que le dedican horas en su casa? no necesitan nada más.

Piensa en ti, en tu época escolar. Profesores en el mismo colegio, con exactamente los mismos medios, y unos eran estupendos y a otros no los soportabas y parecía que estaban hartos de su trabajo. Si nos basamos en los argumentos que escucho hoy en día, dos profesores con igualdad de medios para enseñar deberían tener un nivel de enseñanza idéntico, sin embargo no es así. ¿Por qué? Pues porque la calidad no está en la cantidad de cosas que tengan en el aula, si no en ellos mismos.

Una amiga me comentaba que ella siempre tuvo buenos profesores, agradables y dispuestos a ayudar. Cuando le pregunté cómo eran esos mismos profes con los niños vagos y/o más movidos, se quedó pensando y me dijo que, efectivamente, no eran igual con ellos, que les trataban peor. Es que mi amiga ha sido siempre de sobresalientes, callada en clase, con los deberes siempre hechos? De esas alumnas que no dan trabajo a los profes. Pero los niños que no estudian, que no se les dan bien ciertas asignaturas, que hablan en clase? no van a tener profes agradables y dispuestos a ayudar, a no ser que tengan buenos profesores, de los buenos de verdad. Ahí es donde se diferencia a los buenos de los mediocres/malos. Y de estos últimos hay demasiados, lamentablemente.

En un aula te vas a encontrar de todo: niños buenos y malos, estudiosos y vagos, listos y menos listos? y tienes que saber lidiar con todos ellos. Sería estupendo tener sólo niños buenos, pero no va a ser así. El sistema educativo actual es penoso, afrontémoslo, pero cada profesor dentro de su aula puede darle su ?toque? personal para hacerlo más interesante para los niños. Pero eso requiere taaanto esfuerzo. Lo fácil es hacer lo mismo curso tras curso, exigir lo mismo a todos los niños por igual, mandar al psicólogo a los niños que molestan porque seguramente tendrán THDA (de esto hablaré otro día)? Lo difícil es pasarte horas en internet en tu casa buscando nuevas ideas, aprendiendo nuevas técnicas, ir a cursos sobre psicología infantil (o sobre cualquier otra cosa relacionada con la profesión), armarte de paciencia para dedicar más tiempo a los niños que llevan peor el curso y saber por qué lo llevan peor. En fin, que eso significa trabajar fuera de horas y no puede ser (ironía).

Si, una educación de calidad sólo necesita profesores de calidad. Ni pizarras electrónicas, ni ordenadores? ¿o cómo crees que se las apañaban los maestros de pueblo de antes? ¿y nuestros profesores de la EGB? Y en mi clase éramos una media de 40 alumnas, ¡40! Y con pizarras de las de tiza, y buscando la información en bibliotecas, no en internet. Eso sí, la manera de enseñar no ha cambiado mucho: deberes, ejercicios, deberes, exámenes escritos, memorizar y memorizar, más deberes y ejercicios.

No me gusta que me manipulen haciéndome creer que unos recortes van a empeorar la calidad de la educación de nuestros hijos. No me lo creo. Muy mala leche tiene que tener un profesor para empeorar adrede su manera de enseñar sólo por demostrar que necesita más dinero. Ese no es profesor, no señor.

Hay algo que no te he comentado, un pequeño detalle: soy profesora. No sólo doy mi opinión desde un punto de vista de alumna y madre, si no también como profesional. Soy de esas profesoras que no tienen absolutamente ningún medio para enseñar, a no ser un aula, y no siempre. Profesora de educación no reglada, pero de calidad, eso sí. En una ocasión me dijeron mis alumnos que estaban aprendiendo mucho más conmigo que en una academia cara. Les dije que yo no sabía dar malas clases, tanto si el alumno pagaba mucho como si no, yo seguía siendo la misma.

Yo no tenía un programa curricular que me ayudase a saber en qué orden dar las clases, me lo tuve que fabricar yo curso tras curso, mejorándolo en cada clase. Todos los días estaba horas en internet buscando recursos, ideas, tanto de España como de otros países, haciendo fichas con el Photoshop o creándolas con cartulinas que yo me pagaba. Mi creatividad creció enormemente. Cogía en la biblioteca libros sobre psicología en la enseñanza para aprender a ser mejor profe. Me compraba todos los meses ?de mi bolsillo- dos revistas con recursos para profes? Y todo esto por unos 300 euros al mes. Incluso dejé un trabajo mejor pagado para poder seguir enseñando.

No estoy intentando presumir, ni decir que soy la mejor. Quien me conoce en persona sabe que no miento ni exagero. He trabajado con compañeras que eran excelentes profesionales (espero que no pierdan su entusiasmo con el paso del tiempo). He recibido ayuda material de un profe funcionario ?al que aprovecho para dar las gracias, otra vez- y que se sorprendía al conocer en qué condiciones tenía yo que dar clase en ocasiones. De hecho, desde la emigración, doy clases gratis a los españoles que lo necesitan ?y merecen- sólo porque echo de menos mi trabajo.

Sé, en primera persona, lo que significa dar clases sin tener medios materiales ni económicos, por eso no entiendo que me digan que si hay recortes empeorará la calidad de la educación. A lo mejor es que se me escapa algún detalle, algún punto de vista, pero desde mi experiencia no puedo aceptar que un profesor se convierta de pronto en mediocre sólo porque no le renuevan el material.

Es decir, que un PROFESOR siempre será un PROFESOR y se las apañará para que sus alumnos mejoren a pesar de los obstáculos que le pongan porque luchará por dar clases de calidad. Así que si hay recortes, ¿qué más da? Los buenos profes seguiremos al pie del cañón.
Comentarios (0) - Categoría: Política, leyes, y otras mentiras - Publicado o 12-11-2013 19:27
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AUTOCRÍTICA Y DECLARACIÓN DE INTENCIONES
Justo después de publicar aquí mi relato anterior, eché un vistazo a los anteriores que había escrito con bastante distancia en el tiempo. Resulta que? ¡¡me abuuurrrrooooo!! Madre mía, parece que últimamente no tengo otro tema que no sea la ausencia de temas o la ausencia de ganas o de concentración, bla bla bla. Pero si incluso los dos últimos relatos empiezan igual (si no te habías dado cuenta ya te lo digo yo).

Esto no puede seguir así. O se me ocurre algo mejor o no escribo. O si escribo no lo publico, desde luego. Qué aburrimiento de relatos, y eso que los he escrito yo. A ver, aclaro lo que quiero decir. Cada relato por separado puede que esté bien, pero uno detrás de otro? así no. Tendré más cuidado para la próxima vez.

Vale que cuando una escribe es para echar fuera todo lo que le estorba, para que las penas sean menos penas, para que las traiciones duelan menos (esto no es posible, te lo aseguro), para sentirse un poco más aliviada quitándose el peso de tantas ideas agolpadas y tanta tristeza, pero repetirse relato tras relato no es sano.

Después de esta (merecida) autocrítica creo que ya sólo me queda avanzar e intentar no volver a caer en los mismos errores. Tendré que esforzarme más para la próxima vez. Para eso son estos ejercicios de disciplina, escribir lo primero que se me pase por la mente (si, también se me pasan por la mente tíos en pelotas, pero eso no lo voy a poner) y poco a poco las musas acudirán a mi al verme en activo otra vez. Al menos, eso espero. Bueno, a lo mejor si les pongo fotos de tíos en pelotas acuden antes, ja ja. No, no voy a bromear con las musas, no sea que se enfaden conmigo y me dejen a un lado como yo las he dejado estos meses.

Autocrítica hecha, se admiten críticas externas, siempre que sean sinceras y educadas. Gracias
Comentarios (0) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 27-10-2013 20:50
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DISCIPLINA DE ESCRITORA
Aquí estoy otra vez, delante de un folio en blanco confiando en que voy a poder rellenarlo con algo interesante. Si, aquí estoy, dispuesta a ser la que era, la que escribía cada día porque lo necesitaba. No importaba si no tenía mucho tiempo; cualquier momento en cualquier lugar era bueno para dejar salir las ideas que se me acumulaban en la mente y que se abrían paso a empujones. Ahora, por fin, vuelvo a tener en mi cabeza ese batiburrillo de palabras pero me cuesta sentarme a plasmarlas en un papel. ¿Por qué? Supongo que todavía no estoy lo suficientemente centrada como para dedicarle tiempo a las musas. Pero debo hacerlo, quiero hacerlo, y por eso estoy escribiendo ahora, porque el escribir ?como todo- requiere disciplina, no valen más excusas, ya no.

Aunque lo que de verdad me gusta es escribir en un papel, hoy he decidido hacerlo directamente en el ordenador. Es más rápido (al menos para mí, que sé mecanografía) y puedo corregir, rectificar, cambiar? sin tener que hacer tachones. Creo que he elegido hoy la escritura ?digital? sobre todo para poder escribir rápidamente lo que se me ocurra y acabar así un artículo/relato sin dejarlo a medias. La verdad es que no he pensado qué tema quería tratar aunque reconozco que sí que he pensado sobre qué NO quería escribir: política, temas serios, tristezas? No, no quiero meterme hoy en terrenos conflictivos, polémicos y/o tristes. Otro día tendré más ánimos para volver a opinar sobre temas de actualidad o antiguos pero, sinceramente, hoy quiero hacer simplemente un ejercicio de disciplina de escritora. Como dice Stephen King: ?hay que escribir un poco cada día, todos los días, sin falta?. No es que quiera compararme con él, por supuesto, pero coger el hábito de hacer algo que nos gusta, encontrar unos minutos para ello, incluso obligarnos a hacerlo, es una buena terapia para no olvidarnos de que nosotros también nos merecemos nuestro propio tiempo al día.

Así que aquí estoy otra vez, sentada junto a la ventana en un típico día otoñal, disfrutando de la tranquilidad de no hacer nada excepto escribir y pensando en las cosas que tengo que hacer después (no lo puedo evitar). No puedo decir que haya escrito hoy algo interesante pero, al menos, algo he escrito. Es una manera como otra cualquiera de calentar motores.

Tengo que confesar que casi todos los días escribo en mi diario, afición que retomé en enero de este año por esa necesidad imperiosa de contar lo que siento, lo que pienso, pero que no quiero que nadie más sepa. Tal vez el hecho de escribir mis secretos satisface mis ganas de contar otras cosas públicamente. Tal vez por eso no he prestado tanta atención a mi blog y lo he dejado de lado sustituyéndolo por algo más íntimo como es mi diario. Tal vez?

Pero hay gente que lee mis antiguos relatos y les gusta, y me piden más. Se lo agradezco mucho, de verdad. Por eso hoy he decidido volver al folio en blanco, enfrentarme a él, pudiendo elegir lo que voy a escribir y no sólo contando la tristeza de mi alma o las nostalgias del emigrante. No, hoy no. Hoy tan sólo desparramo palabras para poder decirme a mí misma ?¿ves? Puedes hacerlo?. Tengo todavía mucho que contar y espero tener la fuerza de voluntad suficiente para hacerlo. Espero contar contigo acompañándome en cada línea.
Comentarios (0) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 27-10-2013 13:46
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¡¡TENGO SILLAS!!
Aquí estoy otra vez, dispuesta a retomar mi faceta de escritora. En estos últimos meses, concretamente desde Enero, apenas he escrito. Pocas cosas te he contado, y breves; y encima al releerlas veo que no han sido muy animadas. Es normal. Es difícil escribir algo con alegría cuando tu estado emocional está completamente desbaratado.

Pero ya está, ya basta de lloriquear y de autocompadecerse (buuuuaaaa, pobrecita yo, qué mal lo estoy pasando?). A la porra con los sentimientos negativos. Van a seguir dentro de mí, eso lo sé, pero no quiero seguir compartiéndolos en mis relatos. Seguro que alguna frase, o incluso párrafo, nacerá impregnada de dolor o nostalgia. Vale, lo acepto, si tiene que ser, será. Pero no quiero seguir desparramando tristeza en cada palabra que escribo, así que a partir de hoy intentaré escribir cosas más animadas, que también las hay. Digo ?lo intentaré?, no ?lo conseguiré?; el propósito lo pongo aquí por escrito. Y quiero seguir mi novela, que la tengo todavía más abandonada que el blog.

¿Por qué vuelvo a escribir? Pues porque desde ayer ¡tengo sillas! Si, por fin. Puede que te parezca una tontería, pero no tener sillas significaba no tener un sitio cómodo para escribir. Bueno, ni para escribir ni para comer? Vale, si, tengo la mesa del patio que, aunque destartalada, hace su función porque tiene un par de bancos adosados, pero? no sé? no es lo mismo. Además, cuando llueve no la puedo usar. Pero ahora ya tengo sillas (la mesa ya la tenía) así que ya tengo ?mi espacio? para que las musas me visiten y se pongan cómodas haciendo trabajar mi creatividad.

Pues eso, que he vuelto y que quiero quedarme. Quiero seguir siendo yo, para bien o para mal.
Comentarios (0) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 03-08-2013 14:16
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EMIGRAR: TONTA NOSTALGIA 1
EL DINERO
Ayer por la mañana, antes de salir de casa, revisé con cuánto dinero me iba. Al echar las monedas en mi mano me dio una extraña sensación de tristeza. Me quedé mirando todas esas libras y peniques, y eché de menos mis euros. Fue apenas durante unos segundos, pero lo suficiente como para pensar fugazmente en esas pequeñas cosas del día a día que nos recuerdan lo lejos que estamos de todo lo que nos era cotidiano.
Una nostalgia tonta, lo sé, pero es lo que hay.
Comentarios (0) - Categoría: Emigrar es duro - Publicado o 11-05-2013 20:45
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Y LA VIDA SIGUE
Antes me quejaba de que no tenía mucho tiempo para escribir y plasmar todas las ideas que tenía a la vez en mi cabeza. Ahora no me quejo; simplemente asumo cada estatus por el que va pasando mi vida. Desde febrero tengo mucho tiempo libre, pero mucho mucho, y más. Lo que no he tenido hasta ahora ha sido una mente clara, centrada, sosegada, creativa. Tampoco he tenido ?y todavía no tengo- un buen sitio para escribir, pero a esto puedo adaptarme.

Sé que mis dos últimos artículos no han sido precisamente alegres. No me gusta escribir cosas tan tristes, pero reflejan perfectamente cómo me he sentido durante estos últimos meses. Es muy difícil escribir algo positivo cuando estás hundida en un pozo del que no sabes si vas a salir. Hoy puedo decir que estoy mejor, que he salido de ese pozo aunque mi estancia en él y la salida me han dejado marcada para siempre. Por eso, aunque ya estoy fuera, todavía me duelen las heridas que me ha causado, y así será por el resto de mis días.

Pero no quiero hablar otra vez de mis fantasmas. Todavía están aquí, rondándome cada día, incansables, y me cuesta ignorarles. Sin embargo, hoy quiero por fin hablar de esperanza, de superación, de volver a levantarse después de que te hayan empujado y pisoteado. Porque aquí estoy, dispuesta a seguir adelante, sin miedo a empezar otra vez. Ya lo he hecho antes y puedo volver a hacerlo. La traición sufrida me ha debilitado, es cierto, pero no ha acabado conmigo. Mi estado de ánimo no es tan estable como antes. Sigo en esa montaña rusa emocional, aunque ahora es más bien una noria, así que hay días que estoy arriba y otros que estoy abajo, pero al menos es una bajada más suave, más previsible.

Por eso hoy me he decidido a escribir otra vez. Estoy viviendo una nueva experiencia en mi vida y quiero compartirla con una sonrisa. Tal vez sea una buena terapia para mi mente y me ayude a esconder a esos fantasmas tan recientes y persistentes. No puedo prometer que a partir de ahora todo sea de color de rosa pero intentaré que, al menos, no todo sea negro o gris oscuro. Todo tiene su lado positivo, incluso que te traicionen? o no. Da igual, en cualquier caso aquí estoy y aquí voy a seguir, incluso con remiendos en el corazón. Lo importante es que siga latiendo. Porque la vida sigue, y yo no me la quiero perder.
Comentarios (1) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 08-05-2013 18:20
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EMIGRAR: LOS PRIMEROS DÍAS
Allá por los años 60 mi madre emigró a Alemania. En su caso no fue porque necesitase el trabajo, si no por la mala situación personal en su propia casa. Pero el motivo es lo de menos; el caso es que se marchó a un país desconocido, con otro idioma que no había escuchado, otra cultura, otra comida, otro clima? Ella era jovencita y, por lo tanto, aventurera. Mi madre siempre ha sido una persona fuerte, sin miedo a enfrentarse a las dificultades, así que emigrar no iba a ser un problema para ella. La admiro.

Desde niña le he escuchado las historias de su estancia en Alemania: lo duro que era para los padres que habían dejado atrás a sus hijos, las necesidades que se pasaban para poder ahorrar algo de dinero y mandarlo a España, las dificultades con el idioma? Seguro que todos conocemos a alguien que pasó por esto en aquella época. O hemos visto documentales con testimonios contándonos esos difíciles comienzos. Pero por mucho que nos lo cuenten, nunca nos podremos imaginar hasta qué punto se pasa mal estando lejos de los tuyos y aguantando tantos cambios. Debemos tener en cuenta, además, que antes iban ?a ciegas? porque no tenían la ayuda de internet, con sus mapas, su Street View, su diccionario multilingüe, sus blogs y foros donde la gente te pone al día de cosas importantes en el nuevo país. No, nada que ver con nuestra emigración actual.

Llevo una semana en Inglaterra. Al igual que mi madre, no he venido por trabajo si no por asuntos personales. El que vino por trabajo hace unos meses fue mi marido. El idioma no ha sido un problema ya que yo daba clases de inglés, así que no me preocupó en ningún momento. Y hoy en día, el que viaja sin haber aprendido algo del idioma es porque no quiere. Tampoco fue un problema saber en qué parada de autobús tenía que bajarme al llegar a Cheltenham desde Londres, ni saber dónde estaba la parada de autobús local para llegar a la casa de mi marido, ni reconocer la casa. Todo eso fue muy fácil porque ya lo había visto en internet y había ?caminado? por esas calles con el Street View del Google maps. Teniendo conexión de internet puedo incluso seguir escuchando las mismas emisoras de radio para sentirme como en casa ?si es que eso es posible- o ver la televisión española. Sigo controlando mis cuentas del banco de allá, hablo con mis amigos y familia gratis a través de Facebook, Skype y otras tecnologías. Incluso puedo ver a mis hijos mientras hablo con ellos, enseñarles cómo es la casa en la que estoy? En fin, que todo esto es mucho más fácil hoy en día, sin lugar a dudas. Pero el clima, la comida, las costumbres (sobre todo las de aquí, que todo va al revés)? eso no hay tecnología que ayude a superarlo.

Hasta que no te toca vivirlo, no te puedes hacer una idea de cuántas lágrimas se derraman sentada en una cama cutre en una sucia habitación que no pudiste ver antes de alquilarla, y lloras echando menos tu casa, a tus hijos, a tu vida anterior. Puede que sea esta deprimente habitación de la que espero poder irme pronto, pero no puedo dejar de pensar si merece la pena haber venido mientras me seco otra lágrima. Seguramente, los jóvenes que emigran, sin pareja ni hijos lo lleven de otra manera más optimista, como una aventura. Pero cuando tienes una familia creada y tienes que dejarla atrás es muy muy duro.
Nadie dijo que esto fuese fácil, lo sé, así que intentaré pasarlo con la fortaleza que he heredado de mi madre, a la que en estos momentos admiro todavía más por haber sido capaz de emigrar sin todas las facilidades que yo tengo.
Comentarios (0) - Categoría: Emigrar es duro - Publicado o 04-02-2013 17:09
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DEL AMOR AL ODIO
Dicen que del amor al odio sólo hay un paso, pero no es cierto. Entre el amor y el odio está la decepción. Y el dolor, mucho dolor. Tan intenso que podemos sentir físicamente cómo nuestro frágil corazón se resquebraja. Y entonces surgen las lágrimas, y la confusión con sus mil ?por qués?. Nos falta el aire, nuestra mente no puede pensar, notamos una opresión en el pecho. Y siguen los ?por qués?.

Cuando alguien a quien amamos profunda e incondicionalmente nos traiciona, no le odiamos de repente. Primero nos hundimos, lloramos sin consuelo, intentamos asimilar lo que nos está pasando. Hay incluso quien pretende fingir que es tan fuerte que no siente nada, pero eso no es posible. Si hemos entregado todo nuestro amor a otra persona, su traición nos va a doler; no nos quedaremos indiferentes por mucho que lo intentemos.

La decepción. Es un sentimiento inútil pero inevitable. Es inútil porque no sabemos cómo manejarlo, porque es confuso. Cuando depositamos toda nuestra confianza en alguien y nos decepciona, muchas veces no sabemos si estamos dolidos, tristes, enfadados, una mezcla de todo? Necesitamos tiempo para aclarar nuestras ideas, para ordenar ese batiburrillo de sentimientos. Pero mientras gestionamos todo eso, ¿qué hacemos? Sufrir, llorar, llorar, sufrir. De vez en cuando nos esforzamos por seguir sintiendo los latidos de nuestro corazón porque parece que se para, cansado por la lucha de intentar seguir adelante a pesar del puñal que lleva clavado y que se quedará ahí para siempre. El vacío que sentimos en nuestro pecho es tan grande que podemos notar, literalmente, que el corazón se nos cae a pedazos. Y no podemos hacer nada por recomponerlo.

La tristeza envuelve todo nuestro cuerpo. Queremos pensar en otras cosas, pero la traición sigue ahí, golpeándonos fuerte para que no la olvidemos, exigiendo protagonismo, obligándonos a llevarla con nosotros cada minuto del día. Se cuela en nuestros sueños para atormentarnos también de noche. Y nos despertamos cansados, deseando que todo acabe de una vez, porque necesitamos razonar. Debemos tomar una decisión: perdonar o romper la relación. Nunca olvidar. Cualquier opción va a ser difícil, pero es el primer paso para poder pasar página. Pero hasta que ese momento llega? Hasta que ese momento llega nos vamos muriendo poco a poco.

Cuando alguien a quien hemos dedicado nuestra vida entera nos engaña, tan sólo queremos aislarnos del mundo, tumbarnos, llorar hasta que hayamos echado fuera todo el dolor. Queremos que nos dejen en paz, que el silencio nos arrope. Si pudiésemos quitarnos el corazón para que deje dolernos por dentro? Pero ahí sigue, latiendo a duras penas, sintiendo todavía ese gran amor que nos esforzamos por esconder. Porque los sentimientos no se pueden cambiar de un día para otro y, aunque queramos dejar de amar al traidor, la decepción se aferra al amor, a las mentiras, a cualquier cosa que nos haga sentir que no nos han traicionado; queremos encontrar una explicación aunque sepamos que no la hay.

No, lamentablemente del amor al odio no hay un paso. Hay demasiado sufrimiento en el medio. Tan sólo podemos esperar a que el tiempo pase y lo cure, pero el tiempo se lo toma con tranquilidad. Y, mientras tanto, seguimos soportando ese inmenso dolor que rodea y aprisiona nuestro corazón con fuerza; seguimos hundidos, llorando, sintiendo que nos falta el aire y la vida. Porque cuando esa persona a la que tanto amamos nos traiciona, ha roto una parte de nosotros, y eso no se recupera jamás.
Comentarios (1) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 19-01-2013 00:33
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EL DÍA DESPUÉS
Joder, qué dolor de cabeza. Pero ¿qué narices mezclé ayer para tener este resacón? Ya sabía que iba a ser una noche brutal con los colegas, pero ha debido ser más que eso. Aunque la verdad es que no recuerdo nada, pero eso hoy es lo de menos. De momento, intentaré levantarme? cuando la cama deje de dar vueltas, a ver si llego hasta el baño sin tener que arrastrarme y después hasta la cocina, que me muero de hambre. Ja, ahora que lo pienso sería gracioso morir de hambre hoy, con la de motivos que va a haber para morirse. O a lo mejor ya ha pasado todo y soy uno de los supervivientes. Bueno, paso de pensar ahora, que se me va a derretir el cerebro que me queda. Lo inmediatamente importante es vaciar la vejiga y llenar la tripa, por ese orden.

Qué mal estoy. Me he sentado a desayunar? o cenar o lo que toque a estas horas que no sé ni cuáles son y ni siquiera me he dado cuenta de mirar por la ventana para ver si ya ha sido el fin del mundo o todavía me da tiempo de llamar a alguien. Porque el día lo dijeron, pero la hora no. Así es imposible hacer planes. Si, seguramente ya ha sido el fin del mundo porque la cocina da aún más vueltas que la cama. Debería levantarme de la silla y comprobar si ya hay una destrucción asoladora o si todavía está todo como siempre. Anda que, como todavía no haya llegado la devastación mundial a mi jefe le va a cabrear mucho que yo no haya ido hoy a currar. Buah, paso. Que se joda, cabrón explotador. Sería de idiotas ir al tajo el último día del mundo. Por eso nos juntamos anoche todos los colegas y nos bebimos todo lo que nos cabía, que debió ser mucho a juzgar por mi estado de hoy. Queríamos pasarlo de puta madre nuestra última noche y que el fin del mundo nos pillase con una borrachera tan grande que no nos enterásemos ni de nuestra propia muerte. El Javi dijo que así, si se lo comía un zombi, lo mataba por exceso de alcohol, y que ojalá fuese un guardia civil para que le saltase el puto alcoholímetro (creo recordar que esa palabra le costó decirla). Podíamos haber muerto de risa, o de coma etílico; sería una muerte guapa, pero aquí estoy todavía, aunque no tengo ni idea de cómo llegué a casa.

Ostias, qué mareo. No sé si ha sido el fin del mundo, pero pa?mí como si lo fuera porque me va a explotar la cabeza. Todavía no he encendido ninguna luz porque la resaca no me deja, no vaya a ser que me revienten los ojos pero puedo ver que en el reloj de la cocina son las siete y diez, pero no sé si de la mañana o de la noche, como en invierno en ambos casos el sol está durmiendo? Si salí de marcha el jueves por la noche habré llegado a casa el viernes de madrugada, así que ahora tiene que ser viernes por la tarde, no creo que haya dormido sólo una o dos horas. Da igual, voy a comer lo que me encuentre así a oscuras. Vaya, se ha estropeado la luz de la nevera; da igual, ya la arreglaré. Coño, pero? qué narices? el microondas tampoco funciona? me estoy empezando a acojonar. Ahora si que voy a encender la luz, por si acaso. Que no? que tampoco? que estoy a oscuras. Si, creo que es el momento de sentir pánico. Joder, que yo todo esto me lo tomaba a cachondeo, que era una excusa como otra cualquiera para salir de marcha con los colegas. Ahora que lo recuerdo, alguien comentó que vendrían 3 días de oscuridad. ¿Y si es eso lo que está ocurriendo? Bueno, calma, que se me están pasando el hambre y la resaca de golpe con el susto.

Voy a coger el móvil y llamar a mis padres. ¿Dónde lo habré dejado? Mierda, está apagado. Pero si yo no lo apago nunca y anoche tenía batería de sobra. A ver si se ha estropeado con la cosa esa de las ondas solares. ¡Estoy aislado! No sé si quiero mirar por la ventana. Venga, valor, pero con cuidado, que no se me vea por si acaso. Vaya, la cotilla del 2º sale del portal. Mira que si sólo nos hemos salvado ella y yo, porque no veo mucha gente más para ser viernes por la tarde. A ver si tengo suerte y la vecinita de al lado está viva y puedo consolarla. Sólo por eso merece la pena que se acabe to?. Joder, voy a tener que bajar a la calle ?que también da vueltas- y comprobar in situ si ha pasado algo. Es muy raro que no haya gente. Este es un barrio tranquilo, pero los días de semana todavía hay bastante peña por la calle, y más a estas horas. Qué mosqueo me está entrando. Claro que, si realmente tengo suerte y estoy vivo y la vecinita también, puede que incluso el bar esté abierto y vacío, y así termino de emborracharme pa?no sentir na?. Bueno, primero buscaré a mis padres. Y después me emborracho.

Paso de ponerme calzoncillos limpios. Total, es el fin del mundo, así que qué más da. Ni siquiera voy a ducharme? Ostias, espera, no, no, no. Tengo que salir guapo y aseado, no vaya a ser que me encuentre con la vecinita y tengamos que sobrevivir juntos, muy juntos, y yo con los gayumbos de dos días y oliendo a sabe Dios cuántos bares. Mejor voy a ducharme, afeitarme, buscar ropa limpia ?creo que me quedaba alguna, la del trabajo- y después probaré a ver si el móvil todavía puede funcionar. Porque si ella no está, puede que me encuentre con alguna enfermera solidaria que está ayudando a la peña moribunda y me puedo montar el rollito de héroe también solidario, que en las pelis estas historias funcionan. Al final va a resultar útil haber pasado tiempo viendo filmes de esos catastrofistas, así ya me conozco el argumento y lo que tengo que hacer para llevarme a la chica. Además, mi casa está en perfecto estado, así que podemos vivir aquí la enfermera, la vecinita y yo. Joder, me estoy poniendo cachondo sólo de pensarlo. Mejor dejo correr un rato el agua fría.

Ya estoy preparado para salir al mundo, o a lo que quede de él. Espero no encontrarme con mi jefe, ni con la cotilla. Seguro que los dos me preguntarían qué me ha pasado, porque la cotilla está al quite de todo. Debe ser muy agotador ser como ella, siempre pendiente de todo el mundo. Bueno, al menos ahora tendrá menos mundo por el que preocuparse, je. Nos podrá dedicar más tiempo a cada uno porque ya no se le acumulará el chollo como antes, que no daba hecho. Eh, la vecinita está entrando en el portal. Cojo el móvil y me largo pa?coincidir con ella, así de casualidad. El ascensor no funciona, claro. Me cruzaré con ella por las escaleras mientras intento encender el móvil. Espero que no se haya convertido en zombi, con lo buena que estaba.

- Hola, Laura. ¿Qué tal?
- Hola, buenos días. Ya ves, aquí haciendo ejercicio subiendo escaleras.
- Si, si. Habrá que acostumbrarse. Esto? ¿has dicho ?buenos días??
- Si, claro. Todavía no ha salido el sol, pero ya es por la mañana. Vaya, la de anoche debió de ser buena, ¿no? ¿Acabas de llegar?
- No? bueno? creo que no. Anoche salí con los colegas para ?celebrar? que hoy es el fin del mundo. Una chorrada, ya sabes, pero ahora no sé qué pensar. No hay nadie por la calle, no hay luz.
- (Laura se ríe) Hoy no es el fin del mundo. Fue ayer, y no se acabó, como puedes ver.
- ¿Qué? Pero no hay luz en todo el barrio, y hoy es viernes por la mañana. A lo mejor todavía está empezando todo. Todavía estoy a tiempo de ir a trabajar, o mejor, de ir a casa de padres para estar con ellos.
- Anda, vete pa?casa y despéjate. No hay nadie por la calle porque son las siete y media de un sábado por la mañana. Pues si que has dormido horas. La borrachera ha sido grande, pero muy grande. Si llega a ser el fin del mundo de verdad, no habría tenido ninguna ayuda contigo.
- Vaya, qué vergüenza. ¿Y por qué no hay luz? Y mi móvil está apagado y?
- A ver, no hay luz porque ayer, viernes, avisaron de que por una avería con las luces de navidad iban a cortar la luz del barrio hasta las 8 de la mañana para repararla de noche, que molesta menos. Y tu móvil, seguro que después de dos días se ha quedado sin batería. Vamos subiendo, anda.
- Aunque quede como un idiota, me alegro de encontrar explicación a lo que me estaba pasando.
- Como un idiota no, sólo como un borracho desorientado en el tiempo. Hay que reconocer que ya es casualidad que no haya luz y que hayas dormido todo un día, pero tranquilo, que ya ha pasado todo.

Bueno, pues no hay zombis ni destrucción. El fin del mundo no ha llegado, pero el fin de mi trabajo puede que si. En cuanto pueda cargar el móvil llamaré a mi jefe, a ver qué le cuento. Lástima que no haya podido hacer de héroe con mi vecina. Para el próximo fin del mundo ?porque seguro que habrá más- estaré más preparado y, sobre todo, sobrio, por si acaso. Malditos mayas.
Comentarios (0) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 21-12-2012 12:21
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FUNCIONARIO NO
Siempre hemos escuchado eso de que lo mejor es ser funcionario, más que nada por las ventajas de un sueldo fijo para siempre y esas cosas. Pero viendo cómo está el país hoy en día, creo que el puesto más seguro -económicamente hablando- es el de político: un montón de dietas, sin recortes en el sueldo o pagas, sueldos impensables... Hablo en general, claro.

Yo no animaré a mis hijos a que sean políticos. Prefiero que sean buenas personas.
Comentarios (2) - Categoría: De todo un poco - Publicado o 15-10-2012 22:59
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