Pensamientos en voz alta


Porque todavía puedo opinar libremente
Leer este blog es gratis excepto si eres de la SGAE que tendrás que pagarme un canon por mis derechos de autor/propiedad intelectual, así yo también podré vivir de esto, como vuestros artistas, y no tendré que buscar trabajo.

O meu perfil
 CATEGORÍAS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGS GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES

¿PARA QUÉ SIRVE EL TELEMÁRKETING?
Hace muchos años (parece un cuento) vivíamos en un mundo en el que para cualquier cosa teníamos que ir a la oficina correspondiente: si no entendíamos la factura, si teníamos que dar alta o baja de cualquier servicio, si queríamos reclamar... agua, luz, tfno, seguros... En fin, que para todo había que desplazarse con la pérdida de tiempo que eso suponía. Claro, que también tenía su lado bueno, se hacía más vida social. En la oficina de turno podías encontrarte con ese amigo de la infancia al que hacía años que no veías, o aprovechando el viaje llamabas a tu amiga (a su casa, que aún no había móviles) para tomar un café juntas. Antes de salir visualizabas el camino cual GPS (que tampoco existían) y planificabas tus recados en función del recorrido. A veces tenías que ir dos veces pues justo necesitaban el único papel que no habías llevado. Ay, qué tiempos aquellos.

Pero entonces inventamos el telemárketing; o lo importamos, que es más normal aquí. Quiero pensar que la idea inicial era buena: poner un servicio de atención telefónica al cliente para facilitarle la vida ahorrándole desplazamientos. Vale, eso está bien ¿no? Además, cuando empezó teníamos el servicio mixto. Es decir, podías llamar o ir a la oficina. Bueno, realmente aún tenías que ir a la oficina para gestionar los asuntos pero ya no tenías que ir para las consultas. Así era en el principio. Se generaron miles de puestos de trabajo ya que poco a poco todas las empresas incorporaron este servicio.

Pero ¿qué ha sucedido en los últimos años para que esa buena idea se haya convertido en un martirio para los usuarios? Pues lo de siempre: dinero. Donde unos vemos buenas ideas otros ven sólo dinero sin importarles nada más. Y da igual si tú no llamas, ya te llaman ellos y te meten en un lío. Esto no es para tomarlo a broma ya que podemos acabar en una lista de morosos sin tener culpa o en abogados, aún encima. Porque el telemárketing ha descubierto que no sólo puede sentarse a esperar llamadas, sino también puede pasar a la acción y llamar. No importa la hora. Que te has tumbado pa'echar la siesta, te llaman; que al fin has conseguido dormir al niño, te llaman; que estás en la ducha... acompañado, te llaman (aquí si que fastidia ¿eh?). Adsl, libros, purificadores de agua... Y los teleoperadores son argentinos, peruanos, colombianos. ¡Dejadme en paz! Si quiero algo ya llamaré yo para pedirlo. Porque, además, de lo que te cuentan cuando te llaman a lo que es realmente ?cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia?. Así que a veces, la mayoría de las veces, es mejor decir ?no? y confiar en que te hagan caso.

Pero lo peor es que no podemos hacer nada. Hoy casi todo es por teléfono, han desaparecido muchas oficinas físicas. Claro, quizás a las empresas les sale más barato. En un sólo local tienen muchos empleados que atienden en cada turno a miles de clientes. Esto no era posible antes. Leyendo esto ¿no te viene a la memoria eso de ?cualquier tiempo pasado -sin telemárketing- fue mejor?? Perdón, te tengo que dejar que me llaman al tfno para no se qué oferta de adsl gratis.

Conclusión: el telemárketing está muy bien si se usa correctamente. Pero, por desgracia no es así.
Comentarios (1) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 26-11-2007 22:40
# Ligazón permanente a este artigo
2ª CARTA A PERE NAVARRO (director de la DGT)
El otro día vi en la TV un reportaje acerca de los problemas con los que nos enfrentamos los motoristas en carretera y escuché la siguiente frase ?si somos un país rico, como dice el director de la DGT, ¿por qué no tenemos infraestructuras de país rico?? En el momento pensé que es cierto, que si somos ricos deberíamos verlo reflejado en nuestras carreteras (fíjese que digo ?nuestras?, no ?sus?) pero pensando pensando he decidido que eso es imposible.

Si una persona que ocupa un puesto como el de director de la DGT suelta una perla como ?hay muchos accidentes porque somos un país rico? tiene que haber un motivo. Puede que no se haya explicado bien. No, no es eso, seguro que la culpa es de los medios de comunicación que sacan las frases de contexto. Pero no me parecía bien echarle la culpa a otros. Seguí dándole vueltas y ya tengo mi veredicto. No ha sido fácil; es que entender lo que dicen las personas de su nivel intelectual no está al alcance de todos, pero con esfuerzo todo es posible. La respuesta me la dio el tío Gilito. Si, el tío Gilito, el del pato Donald, ¿qué pasa? Vamos a ver, todos sabemos que el tío Gilito es muy muy rico; tiene una habitación lleeeeena de dinero que va a visitar algunas veces para recrearse. Pero es muy tacaño, le duele gastar. Claro, si gasta sus monedas su fortuna disminuye. ¡Pues eso es lo que le pasa a la DGT! No gasta en mejorar nuestra red de carreteras porque si gasta dejaría de ser rica. Ahora tiene sentido, somos un país rico porque no gastamos en arreglar carreteras, y como no arreglamos carreteras tenemos más accidentes. Brillante.

Desde que saqué esta conclusión, Navarro, le imagino como al tío Gilito tirándose sonriente en plancha a una montaña de dinero, y tumbado después dibujando un ángel con sus brazos y sus piernas. Cuando sus lacayos vacían las sacas de dinero desde lo alto le veo a vd debajo con los brazos levantados sintiendo cómo le caen los billetes encima. No le quedarían mal el bombín y las pestañas pintadas a lo Liza Minelli cantando ?money money money?... Mejor no sigo por ahí, no sea que a alguien le de morbo y gane vd fans.

Lo triste de esa imagen es que esa montaña de dinero es nuestro dinero, robado en ocasiones con multas aburdas y mentiras. Y puede dar gracias de poder dibujar el ángel; hay cientos de personas que ya no pueden porque un puñetero guardarrail ilegal les cortó parte de su cuerpo, o la vida. Lo más triste es que mañana puedo ser yo la que acabe contra un guardarrail porque vd no ha querido reconocer que una carretera mal cuidada mata, e incluso puede que ante la noticia de mi muerte vd piense ?vaya, otro infractor menos al que chuparle la sangre. Bueno, con rebajar la edad para sacar el carnet ya tengo más víctimas, je je je?.

Navarro, si no cambia pronto su actitud egoísta que cierra los ojos voluntariamente ante sus responsabilidades acabará como Mr Scrooge (?cuento de navidad? de Dickens) pero en lugar de recibir la visita de los tres fantasmas tendrá la visita constante de toda la FAMILIA MOTERA recordándole que siempre hay tiempo para rectificar y corregir los errores.


VAYASE, PERE NAVARRO, VAYASE
Comentarios (3) - Categoría: Cartas al director de la DGT - Publicado o 22-11-2007 21:14
# Ligazón permanente a este artigo
HISTORIAS DE UNA RUBIA - 1
Soy rubia. No una rubia de esas a las que se les oscurece el pelo con el paso de los años, no. Mi pelo sigue siendo rubio rubio. Aunque parezca una tontería, es algo con lo que hay que aprender a vivir. Si viviese en Finlandia no tendría problemas, pero aquí... Te pasas la vida escuchando tooodos los chistes y comentarios acerca de rubias y su ausencia de inteligencia. Menos mal que tengo sentido del humor y, aún siendo rubia, pillo los chistes -a veces-. Mi propio hermano se dedica a mandarme correos con todas las tonterías que encuentra sobre rubias. Qué le voy a hacer, es mi destino en esta vida.

Quisiera poder decir que esta leyenda urbana de que somos tontas no es cierta, pero ha habido épocas y situaciones en las que lo he dudado... o me han hecho dudar. Porque me he fijado que cuando a una morena le ocurre algo absurdo no pasa nada, pero cuando me ocurre a mí todo el mundo se apresura a decir "rubia tenías que ser", por eso acabé pensando si será verdad ese mito. Menos mal que siempre hay alguien que me dice "no te preocupes, yo no soy rubia y me pasó esto y lo otro", realmente me ayuda a no sentirme un bicho raro.

Pero tengo que reconocer que ser tan rubia y con ojos azules me hace vivir situaciones simpáticas. Me confunden con una extranjera más veces de lo que yo quisiera; quizás por eso estudié inglés, para poder entender lo que me dicen. La última vez fue hace poco. Llegué a la estación de tren y vi que había mucho revuelo, "¿habrá pasado algo?" pensé. Ya era la hora de salir pero el tren no arrancaba. Descubrí qué era tan importante que hacía que un tren saliera un par de minutos tarde cuando vi salir del bar de la estación al maquinista diciendo "¡Hamilton se ha salido en una curva!" Ah, bueno, la carrera de Fórmula 1, motivo más que suficiente para que un tren se retrase, cómo no... Qué país. Por un momento llegué a pensar que no nos iríamos hasta que acabase la carrera, pero no fue así. Salimos al fin, pero en el tren el caos no era muy distinto al de la estación. La gente iba y venía por los pasillos con sus MP3-radio y sus móviles-radio a mano alzada intentando conseguir cobertura. No me parece muy normal moverte buscando señal si ya estás en un vehículo en movimiento, pero sólo es una opinión de rubia así que puedo estar equivocada. Yo me senté, tranquila, con mi MP3, escuchando música y leyendo un libro ajena a la carrera, a Hamilton y a su curva cuando de pronto escucho a alguien decir "te compro la pila". Levanté la vista y vi a un chico de pie frente a mí que al mirarme a los ojos debió confundir mi expresión de "¿eh? ¿es a mí?" por "mi no entender" pues me dijo a la vez que hacía mímica "I buy your pila... your... paila". Sonreí mientras me quitaba los cascos y le dije "si, te la doy". Suspiró aliviado por no tener que echar mano otra vez de sus dotes bilingües. Saqué la pila/paila de mi MP3 y se la di. Le dije "por cierto, pila en inglés es battery" "si, eso... battery, paila" dijo riéndose y después de darme las gracias se fue a disfrutar de lo que quedaba de carrera.

Hubo una pequeña época de mi vida en la que me molestaban estos equívocos. No me gustaba que me prejuzgaran por mi aspecto. Por ser rubia ya tenía que ser extranjera, y además tonta porque daban por sentado que no había aprendido español. Fue una niñería enfadarme por eso así que decidí aceptarlo -como si tuviese elección- y hoy por hoy incluso me lo paso bien con estas situaciones.

Safe Creative #0912275211244
Comentarios (7) - Categoría: Historias de una rubia - Publicado o 17-11-2007 14:10
# Ligazón permanente a este artigo
1ª CARTA A PERE NAVARRO (director de la DGT)
Sr. Navarro:
Ante sus declaraciones dichas con esa labia que le caracteriza, y que todos admiramos, afirmando que el gremio motero tiene accidentes porque es rico debo decirle que tiene vd razón. Si, nos ha pillado, ha dado al fin con el verdadero problema de los moteros: la abundancia de dinero. Confiábamos en la incompetencia de los que ocupan altos cargos, pero vd es la excepción que confirma la regla. Para entendernos, es el listo de su gremio y ha descubierto nuestro secreto. Qué le vamos a hacer, este día tenía que llegar.

Tengo que confesar que trabajo de teleoperadora pero, por supuesto, por hobby (las mujeres ricas y ociosas somos así de excéntricas) ya que con el sueldazo de mi marido y nuestras diversas herencias no necesitaría trabajar. Pero ya ve, nos divierte más madrugar y no poder estar juntos ni con nuestros hijos, que dedicarnos a causas benéficas como hacen los ricos fomosos. Tenga en cuenta que esto de ser millonarios lo llevábamos en secreto, por hacienda y esas cosas.

Pero como el verdadero motero no nace si no que se hace euro a euro, un día descubrí que las motos existen y son aficiones de ricos -es decir, de los de mi especie- y decidí quedarme con una CB500 del '95 de cuarta mano, y pude al fin empezar a despilfarrar con elegancia, porque hay que reconocer que los moteros somos elegantes. Por favor, discúlpeme por hablarle del tema como si vd lo conociese, qué desconsiderada soy. Debo aclararle que una CB500 es una moto, de la marca Honda, lo de 500 es la cilindrada. No crea que fue un error quedarme con esa moto pudiendo gastarme miles y miles de euros en una nueva. Así disimulo mis ingresos y además confiaba en gastar mucho en reparaciones para poder blanquear dinero, pero las motos dan muy buen resultado y ésta no me da ni un problema. Mala suerte.

Repito, Navarro, que tiene vd razón en que nosotros mismos y nuestro dinero somos los culpables, pero nos hace tanta ilusión poder gastar en tonterías. Por ejemplo, a quien no le apetece que le tire un coche que no respeta el ceda en una rotonda. A mi marido le pasó hace poco y llegó contentísimo a casa. Así podemos gastar en la reparación o comprarnos otra moto nueva. No perdemos tiempo con papeleo; total, la culpa es nuestra por ir como locos... y ser ricos. A ver quien se puede resistir a tirarse adrede contra un guardarrail y así poder gastar en prótesis, viajes a Toledo para la rehabilitación, silla de ruedas, prozac y psicólogos... Además, le damos dinero a familiares y amigos para que nos pongan flores en el punto kilométrico correspondiente -que las flores van caras-. Y qué me dice vd de lo que ilusiona salir al fin en las noticias formando parte de una estadística aunque no diga la verdad. Le recuerdo que los estudios de la DGT (Dirección General de Tráfico, por si no sabe lo que es) dicen que 2 de cada 3 accidentes de moto son culpa de los coches, aunque vd siempre dice que es porque vamos muy rápido. Debe ser que los que hacen estos estudios en la DGT y vd, director de la DGT, no trabajan en el mismo sitio. Puede que haya dos DGT's. Claro, eso explicaría la incongruencia entre los estudios y sus declaraciones.

Mis hijos están muy contentos poque saben que gracias a los guardarrailes podrán pronto llevarse la parte que les corresponde de mi capital (también los hijos de los moteros son así de materialistas). Lo de quedarse huérfanos no les preocupa, ni a nosotros. Por cierto, se lo pone vd muy fácil a nuestros hijos para tener accidentes. Hasta ahora todos tuvimos que empezar con ciclomotores de 50 cc pero ahora a los 16 añitos ya podrán conducir una 125. No tiene mucho sentido lo que vd dice con lo que quiere hacer, pero el listo es vd, no yo.

Por todo esto, Sherlock, le pedimos todos los de esta gran FAMILIA MOTERA que se vaya a la...; mejor aún, váyase contra un guardarrail a 29 km/hora. Que la ignorancia es muy atrevida y vd lo confirma cada vez que abre la boca, porque está claro que no tiene ni idea de lo que habla. Que ya que los tiene tan grandes como para hablar sin saber, súbase conmigo a mi moto -mejor conmigo, no con un veterano- a ver si cuando se baje todavía los tiene y no se los ha cargado un coche o un guardarrail. Que vamos a pedir públicamente su dimisión, pues si su cargo es público y lo pagamos deberíamos tener derecho a despedirle.


VAYASE, PERE NAVARRO, VAYASE
Comentarios (2) - Categoría: Cartas al director de la DGT - Publicado o 15-11-2007 16:03
# Ligazón permanente a este artigo
TELEFÓNICA Y LAS ESTRATEGIAS DE NEGOCIO
Aunque soy mujer no me gustan muchas cosas que se suponen "típicas y normales" para nosotras. Por ejemplo, no soporto ni los programas ni las revistas del corazón. En su lugar compro -y leo- revistas de motos y de negocios. Esto es lo normal para mí teniendo en cuenta que soy motera y emprendedora. Todo este rollo es sólo para decirte que en la revista "Emprendedores" de este mes he leído el siguiente artículo: "Telefónica lleva dos meses operando en Alemania con Fonic, su marca de móviles low cost que distribuye a través de la cadena de supermercados Lidl. No es una novedad, en Alemania existían 3 compañías de bajo coste. Pero si le sale bien lo 'exportará' a España... básicamente para cubrir posibles fugas de clientes".

Mi primera sorpresa fue descubrir que en los móviles existe también el low cost como en los aviones. Pero lo que me ha hecho coger papel y boli para escribirte esto ha sido la última frase "para cubrir posibles fugas de clientes". Como emprendedora que soy me parece totalmente ilógico y absurdo. O sea, que para cubrir las bajas de los clientes invierte un pastón en montar otra compañía de bajo coste. ¿Y no le saldría mucho más barato evitar esas bajas dando un buen trato al cliente en lugar de cubrirlas? Cada vez tengo más claro que las grandes compañías han perdido totalmente el norte.

Te voy a poner un ejemplo. Imaginemos que abro una tienda. Ya hay otras dos tiendas que se dedican a lo mismo pero después de hacer un estudio sobre ellas y los clientes me decido a abrir porque puedo ofrecer servicios de valor añadido que la competencia no tiene y que el público demanda: entrega a domicilio, servicio SMS, catálogo on-line así como consulta de stock y reservas también on-line... Hago una rigurosa selección de personal pues quiero que el trato sea exquisito.

Empiezo a tener éxito y compruebo que aunque la competencia ataca con atractivas ofertas, mis clientes no se van pues prefieren pagar un poquito más a cambio de tener los servicios y el trato que buscan. Pero un día se me sube el éxito a la cabeza y empiezo a pensar sólo en el dinero. No sólo no avanzo en mi negocio si no que empeoro lo que ya tengo con el afán de abaratar costes. Y lo que hago es despedir a mis empleados y contrato a extranjeros que cobran la cuarta parte y les enseño únicamente a vender. Ya no me importa el buen trato y me da igual si hay problemas con el idioma o si no atienden las reclamaciones o si no saben cómo actualizar la web. Mis clientes empiezan a marcharse ¿y qué se me ocurre? Abrir otra tienda con precios muy bajos. Sería mucho más barato volver a contratar a mis antiguos empleados y no invertir en otro local, más mercancía, más empleados... Absurdo ¿no? Pues esto es lo que va a hacer Telefónica. Quizás este ejemplo sea muy simple si lo aplico a una gran gran empresa, pero así es como yo lo veo. Ay, cuánto tienen que aprender.
Comentarios (5) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 12-11-2007 17:17
# Ligazón permanente a este artigo
ADSL, LA AVENTURA
Tengo un amigo, llamémosle Pablo, que trabajaba en una subcontrata, llamémosle P, en la campaña de atención al cliente para la empresa J. Solíamos comentar cosas y casos de nuestras respectivas empresas pero por más que yo me quejase él siempre me sorprendía y superaba con sus historias. Un día, harto de soportar lo mal que funcionaba todo decidió demostrarme que lo que me contaba era cierto. Así que llamó a J para solicitar ADSL. La teleoperadora, por supuesto, no era española; la deslocalización y los despidos masivos eran ya un hecho en P. La chica le informó de que en ese momento había una oferta que consistía en el regalo de un tfno inalámbrico y un MP3 al contratar ADSL. Muy amablemente le tomó los datos y cuando le preguntó el nº de tfno en el que quería el servicio Pablo le dio uno que estaba de baja. Le dije que le iban a anular la solicitud, que no podían ni portar ni poner ADSL en una línea que no estaba activa. El sonrió y me dijo "mujer de poca fe, en J todo es posible". Al día siguiente cuando Pablo fue a trabajar comprobó la solicitud. Todo estaba correcto, sólo tenía que esperar.

Como dice una vieja canción infantil "pasaron 1-2-3-4-5-6 semanas..." bueno, dejamos pasar 3 y Pablo volvió a llamar a J para preguntar qué ocurría con su ADSL y empiezan las primeras excusas (por no decir mentiras) pero ni una palabra acerca de la baja de la línea. Hacemos ver que bueno, que vale, que esperaremos un poco más. Dejamos pasar 1 mes y seguimos con el "experimento". Volvemos a llamar esta vez para reclamar con tono de enfado. Nos dicen que van a pasar una reclamación. Pablo le pide el nº -es conveniente pedirlo siempre y tienen, tenemos, la obligación de darlo-. Cuando mi amigo va a trabajar ese día comprueba que la reclamación se hizo.

Había pasado algo más de una semana cuando Pablo recibió el inalámbrico. Bien, ya empieza a llegar algo pero ¿el router? Cuando pides ADSL lo que necesitas es el router, no los regalos. Quizás venga por separado. Seguimos esperando pero Pablo ya no recibe nada más.

Unos cinco meses después de haber hecho el pedido, Pablo y yo nos sentamos tranquilamente en el sofá de su salón y llamamos otra vez a J, ahora fingiendo cabreo pero siempre con respeto hacia el teleoperador. Más de lo mismo, es normal. Los trabajadores tenemos la información que nos pasan los demás departamentos y no suele ser mucha -una de tantas incongruencias de este trabajo-. Te voy a ahorrar las conversaciones, excusas, promesas y disculpas para no extenderme. En esta llamada tampoco solucionamos mucho, tan sólo otra nueva reclamación.

Otros 2 meses que dejamos correr y ¡oh, sorpresa! Pablo recibe una factura de J. Increíble pero cierto le cobran la cuota ADSL y el router. Esto si que le molesta. Que tarden mandar el equipo fastidia, pero que además manden una factura... es el colmo. Así que inmediatamente llama a J para protestar. La teleoperadora, argentina, intenta explicar la factura pero Pablo le dice "no se en tu país, pero aquí no pagamos hasta que no recibimos el equipo. Cuando me lo mandéis pagaré, y falta el MP3" Al cabo de una semana ya estaba el router en casa pero ¿y la conexión ADSL? La línea seguía de baja.

Casi 8 meses para recibir un router. Un cliente de verdad no espera ni la mitad. Llama casi cada día gritándote, insultándote -como si eso sirviera de algo- y finalmente anula el pedido y se va a otra compañía. En el tiempo que tardaron en enviar el router, a Pablo ya le habían despedido, fue uno de los 700 trabajadores de P que se quedaron en la calle por culpa de la deslocalización. Al menos tiene un router y un inalámbrico de recuerdo.

PD.: No intentes hacer lo mismo. Como teleoperadores sabemos qué hacer para no meternos en problemas. Como cliente quizás acabes en una lista de morosos.
Comentarios (3) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 09-11-2007 11:07
# Ligazón permanente a este artigo
¿CUAL ES MI PERSONAJE?
Después de la puesta en escena y antes de seguir con mis reflexiones y anécdotas creo que debería decir cuál es mi personaje en esta historia ¿de terror? Dejémoslo en historia, a secas. Tengo que confesar que además de cliente soy teleoperadora (un 2x1, como en el super) por eso puedo hablar del telemárketing desde dentro, que creo que ya va siendo hora de hacerlo. De todas formas no es mi objetivo hacer una denuncia mordaz de este sector ni me pongo como meta la crítica hacia las actitudes de cualquiera de los personajes. Tan sólo pretendo contar los hechos (unos sangrantes, otros divertidos) y reflexionar sobre ellos con una mirada lo más objetiva y sincera posible.

Hace ya muchos años (más de 5 y menos de 10) que entré a trabajar en esta empresa como teleoperadora. No voy a decir ni el nombre de la empresa -que es una subcontrata- ni la campaña en la que estoy. No es importante para contar las anécdotas, abusos, incongruencias y deslocalizaciones que forman el día a día de la vida laboral de las operadoras. Así que obviaré ambos datos confiando en que la inteligencia del lector sabrá deducir relato a relato dónde trabajo.

No me juzgues precipitadamente. Que sea operadora en activo no significa que quiera defender lo indefendible; es decir, que no voy a justificar las malas artes utilizadas por las empresas (no me pagan lo suficiente para eso). Pero tampoco voy a poner al cliente en el papel de sufrida víctima cuando no lo merezca. Como te he dicho, pretendo ser objetiva y analizar, con tu ayuda, los cosas que suceden.

No soy teleoperadora por vocación, si no por necesidad pero no me quejo. Hasta ahora ha sido un trabajo estable y cómodo. Pero, como en todos los trabajos, no es oro todo lo que reluce y también hay muchos inconvenientes que te iré contando con mis relatos.
Comentarios (1) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 08-11-2007 14:10
# Ligazón permanente a este artigo
¿EN QUÉ PUEDO AYUDARLE? Presentación
Bienvenido al maravilloso mundo del telemárketing, ese mundo que consigue que sus usuarios se vuelvan creyentes y recen más que en la final de la Champion. Cuando te llaman para venderte algo rezas para que no te lo "enchufen" a pesar de decir 30 veces que no lo quieres. Si eres tú el que llama rezas para que te atiendan, después rezas para que quien te atienda sea español, y por último rezas para que ese español tenga la experiencia y ganas suficientes para solucionar tu problema. Si todo esto sucede, al colgar te arrodillas mirando al cielo -o al techo- y diciendo "gracias Dios mío". Bueno, vale, puede que hay exagerado un poco, no te arrodillas pero ¿a que casi acierto en lo demás? Y es que llamar a un nº de atención al cliente hoy en día es toda una aventura digna de ser contada en las comidas familiares, y ya tenéis tema de conversación porque seguro que más de uno tiene también algo que contar al respecto.

Todo esto es desde el punto de vista del cliente pero ¿y los teleoperadores? No es fácil estar en medio del problema entre el cliente y la empresa dando la cara, aguantando gritos y reclamaciones sin poder hacer nada en muchas ocasiones. Por supuesto hay de todo, igual que con los clientes. Hay operadores que quieren hacer bien su trabajo y no pueden, pero hay otros que pasan de todo y no hacen nada por el usuario.

Y el tercero en discordia, como se suele decir, es la propia empresa. A ésta le importa poco el cliente y menos aún el operador. Los objetivos principales son vender con o sin el consentimiento del cliente, y ganar dinero contratando a los empleados en Sudamérica despidiendo a los de aquí (del tema de la deslocalización mejor hablo otro día, que tiene tela). Pero las empresas hacen oídos sordos mientras observan encantados sus cuentas de resultados. Aquí incluyo tanto a la empresa en si como a sus subcontratas.

Una vez presentados los personajes (cliente, operador y empresa) iré desvelándote la trama en cada relato para que puedas conocer un poco mejor "el maravilloso mundo del telemárketing" desde todos los puntos de vista.
Comentarios (4) - Categoría: Telemárketing - Publicado o 05-11-2007 23:12
# Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal

Warning: Unknown: Your script possibly relies on a session side-effect which existed until PHP 4.2.3. Please be advised that the session extension does not consider global variables as a source of data, unless register_globals is enabled. You can disable this functionality and this warning by setting session.bug_compat_42 or session.bug_compat_warn to off, respectively in Unknown on line 0