Pensamientos en voz alta


Porque todavía puedo opinar libremente
Leer este blog es gratis excepto si eres de la SGAE que tendrás que pagarme un canon por mis derechos de autor/propiedad intelectual, así yo también podré vivir de esto, como vuestros artistas, y no tendré que buscar trabajo.

O meu perfil
 CATEGORÍAS
 BUSCADOR
 BUSCAR BLOGS GALEGOS
 ARQUIVO
 ANTERIORES

DIARIO DE UN DESPIDO 8: relax
Después de mucho tiempo sin escribir, aquí vuelvo. No es que haya olvidado de ti, es sólo que necesitaba olvidarme de todo este asunto del despido ?si es que eso es posible-, quería darme un descanso general, distraerme con otras cosas, retomar hobbies que hace años que tenía aparcados? Y lo he conseguido, ya estoy más relajada. Terminé de solucionar algunas cosas para romper definitivamente mi relación con Atento y fue muy beneficioso mentalmente. Incluso me he permitido el lujo de estar griposa; total, ya no tengo que ir al médico a pedir bajas ni justificantes médicos, así que me puedo meter en la cama a descansar sin dar explicaciones. Lo único que me falta es ir por allí a cobrar los atrasos del pasado año, que supongo que será el mes que viene.

Tengo que reconocer que todavía tengo sentimientos contradictorios, lo que no debería ser normal. Por una parte me fastidia haber perdido un puesto de trabajo, un buen puesto de trabajo. Hoy en día no es nada bueno ir al paro, sobre todo con el gobierno diciendo que el Inem quizás no pueda asumir económicamente tantos parados. Lo que faltaba, tu empresa te despide y el Inem quiebra. Pero por otra parte? por otra parte estoy tan a gusto en mi casa, con tanto tiempo libre para mí. Ahora puedo escribir no sólo el blog, sino también el libro y el cortometraje. Quizás incluso pueda ponerme con el programa de radio, aunque eso ya lo veo más difícil pues requiere demasiado tiempo. Estoy haciendo una maqueta que me trajeron los Reyes Magos (hacía años que no me ponía con una manualidad-puzzle-punto de cruz?). Resumiendo, que reconozco que no es nada bueno quedarse sin trabajo, pero estar en casa rascándola es de agradecer, al menos mientras alguien me pague.

Pero las desgracias nunca vienen solas, así que mi marido, en un acto de solidaridad, se ha quedado también sin trabajo. Bueno, tranquilos, de momento no pasa nada. Los dos vamos a vivir del Inem durante bastante tiempo, aunque ya se sabe que el sueldo es más pequeño ?en su caso, bastante más pequeño-. Pero todavía no es momento de preocuparse. Todo a su tiempo. Siempre puedo volver a dar clases particulares de inglés, o eso espero, y aprovecharme de la economía sumergida, que es a lo que obliga el paro. Me explico. Yo tenía un segundo trabajo dando clases de inglés, con contrato y todo en regla. Así que mientras trabajaba en Atento me sacaba un mini-sueldo extra suficiente para afrontar algún pago. Pero ahora que voy a cobrar la prestación por desempleo resulta que lo que gane con las clases me lo descuentan del paro. Es decir, que voy a cobrar lo mismo trabaje o no. ¿Solución? Economía sumergida, trabajar fuera de la ley. Es que encima que con la prestación cobras menos, ni siquiera te permiten un trabajo por horas para sacar un dinerillo extra. Pues nada, a trabajar sin contrato. Que el Inem tendrá sus normas, pero el banco que me cobra la hipoteca también, y? qué quieres que te diga, por el momento lo que me diga el banco tiene más peso que lo que me diga mi nuevo pagador.

Y así estoy ahora, descansada, distraída, y esperando a que el Inem saque cursos o que me busque un buen trabajo. Pero ya puede ser bueno, que a trabajar iré, pero ir por ir es tontería.

PD: se ofrece profesora de inglés para clases particulares, en tu casa o en la mía, consultar precios y horarios (no me hagas madrugar), resultados y risas garantizadas.
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 20-01-2009 11:54
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO 7: I will survive
Puede que Atento nos haya quitado el trabajo, pero las ganas de fiesta? ja, con eso no hay quien pueda. Por eso el viernes 19 de diciembre nos fuimos todas de cena. Iba a ser la de navidad de todos los años pero esta vez fue también la de auto-despedida, aunque sin regalos ni tarta divertida ni nada. Tan sólo nosotras y las ganas de olvidar lo mal que lo hemos pasado las últimas semanas.

El lunes 15 fuimos todas a firmar los 45 días. En mi caso firmé en contra de mis principios y mi rebeldía, pero después de haberlo valorado decidí ?en el último momento- que lo mejor era firmar y acabar con todo. Aunque todavía no estoy convencida de lo que hice, pero hecho está y ya se terminó. Si no estoy equivocada, creo que sólo 4 de los 27 no han firmado, pero eso ya te lo contaré pues Atento León merece un relato aparte para agradecerles su atención con los compañeros que allí fueron.

A pesar del despido, de los disgustos, de que aún no hemos cobrado lo que hemos firmado (por eso aún no he quitado la demanda) todas estábamos deseando que llegase el viernes para desmelenarnos y pasarlo bien, que lo tenemos merecido. Parecíamos adolescentes esperando a la fiesta del ?finde? para emborracharnos. Yo empecé a las 8.30 de la tarde pues tenía un pincho que había organizado la empresa donde estoy contratada para dar clases de inglés. Mi intención era empezar a beber ya para ir a tono a la cena, pero teniendo en cuenta que no bebo nunca y que aún tenía el estómago vacío pues nada.

A las 10 me fui al restaurante. No solemos hablar de trabajo en las cenas o cuando quedamos a tomar algo, quizás algún comentario puntual, pero a pesar de ser compañeras de trabajo no es nuestro tema de conversación principal, puede ser porque después de tantos años nos conocemos lo suficiente como hablar de muchas otras cosas. Pero en esta ocasión fue inevitable. Que si a cuántos despidieron del 11822, que cómo es posible que la imbécil de Fulanita se entere de todo, que cuánto más va a durar Atento Coruña abierto, que si no nos quieren dar las cestas de Navidad, qué si les fue bien en León, que si los del CAT no se mueven para apoyar a los compañeros? Lo dicho, esta vez era inevitable hablar de trabajo, también recordando anécdotas divertidas. Como siempre, y a pesar del mal trago pasado, lo pasamos estupendamente, con carcajadas a tutiplén mientras seguían poniéndonos fuentes de comida que ni de broma podíamos terminar: croquetas, tortilla, calamares, jamón serrano, pulpo, canapés, ensalada y raxo; además, toda la bebida que quisiéramos (sangría, refrescos, cerveza, vino), el postre, el café y champán. No estuvo mal por 20?. Qué pena no haber llevado unos tapers. A pesar de mi intención de emborracharme no bebí alcohol.

Después de la cena algunas ya se fueron a casa, pero otras ?incluída yo- nos habíamos propuesto no volver a casa hasta el día siguiente así que nos fuimos al primer pub, el ?puticlú?. Si, ese es su nombre. Como no lo encontrábamos le preguntamos a un chico. Nos miró a todas con cara de ?¿será en serio? ¿todas éstas van a un puticlub??. Nos preguntó extrañado para qué íbamos y Patricia le dijo que a trabajar, claro. Yo le dije que eso era cosa nuestra. Nos dijo que nos quedásemos, que ya nos invitaba él a una copa. Al fin, y sin su ayuda, encontramos el dichoso pub. Estaban poniendo música de los ?80, perfecta para pasarlo bien. Me pedí un tequila. Al cabo de un rato sonó ?I will survive? de Gloria Gaynor (en www.saberingles.com.ar tienes la letra con su traducción). La canción dice ?resumiendo- ?al principio tenía miedo de no poder vivir sin ti, pasé malas noches, llorando, pero me he hecho fuerte así que lárgate, sobreviviré?? Y se me ocurrió decir: ?se la dedico a Atento?. Así que entre risas y saltos todas cantamos la canción dándole sentido a nuestra situación. También descubrimos que éramos famosas pues en cuanto decíamos que éramos de Atento ya todo el mundo sabía la historia.

Después de intentar seguir la juerga sin éxito en otro par de pubs, decidimos ?ya sólo quedábamos 4 y aún eran las 5 de la mañana- irnos a Chaston. Si lo conoces ya se lo que estarás pensando, pero hay que reconocer que te lo puedes pasar bien allí. Y no nos equivocamos. Como no tenían tequila me pedí un bourbon -4 Rosas- del que sólo pude tomar dos tragos. Bailamos salsa, merengue o lo que fuese que ponían aunque ese tipo de música no me gusta nada. Hablamos con los que se acercaban a nosotras, que no fueron pocos ?modestia aparte-. Nos reímos, nos olvidamos de los malos ratos, y hablamos de la siguiente cena, la de carnavales. Que una cosa es que ya no trabajemos juntas, pero otra muy distinta es que dejemos de reunirnos para pasarlo bien. Y en esta cena de ?trabajo? ha quedado demostrado que ni Atento ni su ?traslado-despido? puede con nosotras.

Y es que a pesar de que Atento era un trabajo y nos dio la patada tan mal dada después de tantos años, tenemos que agradecerle que hemos conocido a gente estupenda ?algunas hemos llegado a ser amigas y otras no tanto pero nos gusta quedar a tomar algo de vez en cuando-. Tuvimos la suerte de coincidir un grupo de gente estupenda y espero que eso no termine porque ya no nos veamos todos los días a la misma hora en el mismo sitio. Por eso es importante hablar ya de la siguiente cena, y del próximo jueves que quedemos para vernos.

Por cierto, no me hizo falta coger taxi para volver a casa. Ya funcionaban los autobuses. Me acosté a las 9 y media? y sin haberme emborrachado. Otra vez será.
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 21-12-2008 13:59
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO 6: en la recta final
Ayer se terminó el permiso retribuido que la empresa había prolongado diez días más. Es decir, que hemos estado de vacaciones más tiempo del que esperábamos. Esta semana empieza la recta final para algunos -los que ya están en León- y el final de verdad hoy para mí. Pero vayamos por orden.

Cuando el 3 de noviembre se nos comunica el traslado a León, la empresa nos concede 30 días de permiso retribuido (le obliga la ley, no es que se haya vuelto generosa de repente). Dicho permiso se nos obligó a cogerlo ya que recordarás que al día siguiente ya no nos dejaron trabajar. Unos días antes del 4 de diciembre, fecha en la que teníamos que incorporarnos en León, la empresa decide prolongar el permiso hasta el 14, lo que significa seguir cobrando el sueldo 10 días más. Durante ese aplazamiento Atento comienza a llamar a mis compañeras para ofrecerles 45 días por año trabajado. Es decir, que reconoce el despido improcedente. Pero ellas lo rechazan ya que no les respetan la antigüedad, tan sólo la fecha del último contrato y algunas tienen 3 años de diferencia ?que a 45 días por año? es una pasta-. A mí no me llaman.

Siguen pasando los días, siguen las ?mesas de negociación?, pero sin resultados. Y siguen sin llamarme, lo cual agradezco ya que no quiero decidir nada hasta el último momento. Pero el pasado miércoles 10 me llama una de las delegadas sindicales de la CIG. Después de hablar conmigo, ella habla con la empresa y es entonces cuando me llaman. Resulta que no tenían mis nºs de tfno actualizados (y eso que facilité todo en cada mudanza). Bueno, el caso es que me ofrece los 45 días con la antigüedad correcta, que en mi caso no era importante ya que sólo había mes y medio de diferencia. Me dice que le tengo que dar la respuesta ese mismo día y le contesto al momento que no, que no acepto nada porque prefiero esperar al día siguiente ya que hay otra negociación y por si acaso. Y así queda el asunto. Yo contenta con mi decisión, pensando qué meter en la maleta para León y esperando la fecha del juicio.

A ver, yo ya sabía que en la negociación, por mucho que se negociase, y en el juicio no iban a darme más de esos 45 días. Pero yo quería esperar por si decidían prolongar el permiso y seguir así cobrando todo lo que pudiese. Pero no, todo siguió igual: los despedidos del 11822 recibirían sus cartas al día siguiente y los trasladados seguiríamos haciendo las maletas. Así que ya sólo me quedaba el juicio? o eso pensaba yo en la tranquilidad de mi hogar y de mi última decisión.

El viernes por la mañana me vuelve a llamar la empresa (la conversación sucedió así, no me invento ni exagero nada aunque he quitado algunos comentarios):
- Buenos días, que como dijiste que querías esperar a ver qué pasaba ayer para dar una respuesta pues por eso te llamo otra vez, por si aceptas ahora los 45 días.
- Ah? bueno? pues? no lo se. Tendría que pensarlo. ¿No podemos regatear, como en el zoco? Yo te pido 50 días, tú me dices que 46?
- (risas) No, no, son 45 días. Bueno, tienes que darme una respuesta antes de las 12 y media.
- Vale, vale. Tengo una pregunta, bueno, un capricho. Quiero también la cesta de navidad.
- Pues no creo que pueda ser. Eso viene de Madrid. A no ser que vayas a León?
- Hombre, es que no creo que a Atento le suponga una ruina darme la cesta, como daños y perjuicios. Verás, es que después de lo mal que lo he pasado con todo este asunto al menos podría consolarme comiendo turrón.
- (risas) Ya sabes que el turrón no es bueno para los dientes.
- Pues entonces me emborracharé con el champán para olvidar todo esto. Es un capricho, al menos coméntalo a quien corresponda.

Me parece que me quedo sin cesta de Navidad. Después de hablar con mi marido ?que afortunadamente estaba en casa-, con mi padre, con otras compañeras? decidí en contra de mis principios y llorando sin poder parar, aceptar el despido improcedente. Me sentía mal, como si traicionase al resto de compañeras que iban a León. Además, esa decisión rompía definitivamente el vínculo con la empresa en la que he estado casi 8 años (los haría en Febrero) y eso me resultaba difícil. Es difícil de explicar. Mientras ha durado esto aún pertenecía a la empresa y podía pasar cualquier cosa; pero así ya no, se acabó. Al cabo de un par de horas pensé que ya que hasta el lunes (hoy) no tenía que ir a firmar, aún estaba a tiempo de echarme atrás en caso de que hubiese alguna novedad y, por si acaso, el viernes fui a firmar la demanda, que de retirarla siempre hay tiempo. Así que dentro de una hora iré a Atento, mi ex empresa, a que me den la pasta, a terminar con toda esta angustia y a convertirme oficialmente en otra parada más.

(Continuará?)
Comentarios (4) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 15-12-2008 11:12
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO 5: primera batalla, primera victoria
Sin duda el martes 2 de diciembre ha sido un gran día; concretamente, un victorioso día. Hemos conseguido ganar la primera batalla de esta guerra que ninguna de nosotras quiso empezar y que todas estamos deseando terminar. Una de las 27 ?trasladadas?, Nuria, la primera en poner la demanda, ha tenido esta mañana el juicio. Bueno, para ser más exactos iba a tener el juicio pero en el último momento ya no fue necesario.

A pesar de que ya me he acostumbrado a no madrugar, ese día hice un esfuerzo y a las 8 salté de la cama. No me había podido dormir hasta las 4 de la mañana y después tampoco tuve un sueño placentero (los nervios todavía se hacen notar alguna vez) pero aún así no quería faltar. Todo apoyo es poco en esos momentos. Así que a los juzgados me fui y cuando llegué vi que había conversación entre las dos partes implicadas. Dicha conversación era la negociación que pretendía evitar el juicio. Y lo consiguió. Resultado: reconocieron el despido improcedente y le dieron 45 días por año. Bieeeeen, enhorabuena a mi compi. Ahora faltamos las otras 26 pero ya más animadas.

Ya se que al no haber habido juicio, que al no tener la sentencia de un juez tampoco hay un precedente legal que nos de la seguridad de que el resto ya tenemos todo ganado. Pero pensamos que si a ella le han dado 45 días tendrán que hacer lo mismo con las demás; lo contrario no tendría sentido. Con esa lógica aplastante nos fuimos contentas a casa. Al día siguiente descubrimos que no estábamos equivocadas. La empresa llamó a algunas compañeras para hacerles la oferta (todavía no se cuál ha sido la respuesta).

De momento, la situación actual a día 3 es la siguiente (al menos según la información que yo tengo):
- Atento dice que no va a cerrar en Coruña pero que no quiere más de 600 empleados. Yo, personalmente, ya no me creo nada pues este año que ya se acaba nos han repetido muchas veces que no habría más despidos hasta el 2009? y ya ves. Así que lo mismo en un mes cierra todo el chiringuito y todo el mundo a la calle con, tal vez, despidos procedentes por fin de la obra.
- Están ofreciendo los 45 días no sólo a los ?trasladados? sino también a los indefinidos que aún están en activo. Algunos ya han aceptado. Para mí es una clara señal de que va a haber más despidos e intentan así evitar futuras demandas, pero ojalá me equivoque (lo digo sinceramente).
- Según Atento, las vacantes que queden con las bajas voluntarias de los indefinidos serán para reubicar a otros compañeros del 11822, supongo que de los futuros despedidos ?no lo se-. Pero yo me pregunto ¿por cuánto tiempo? ¿un mes, seis, un año? ¿compensará aceptarlo? Difícil decisión.
- Se habla, se dice, se comenta que van a anular el traslado de los delegados sindicales, que les han ofrecido mantener aquí el puesto de trabajo. Quizás te digas ?vaya, los delegados siempre sacan algo bueno para ellos?. Vale, eso es lo que piensan todos los trabajadores de Atento Coruña ahora mismo. Pero yo prefiero no decir nada hasta no saber a cambio de qué se aceptan esos puestos. Me explico. Si la empresa me ofreciese mantener aquí mi trabajo y yo lo quisiera aceptar (cosa que, como te dije en el punto anterior, no tengo clara) no lo rechazaría. Pero si esa oferta es a cambio de perjudicar o no pelear por unas mejoras de mis compañeras? pues seguro que antes de tomar una decisión hablaría con ellas para explicarles mi situación de duda. Yo soy así. No me salen las puñaladas traperas. Por eso digo que no voy a juzgar hasta no saber. Y te puedo asegurar que al final estas cosas se acaban sabiendo. Y si no, tiempo al tiempo.
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 05-12-2008 00:40
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO 4: la prepotencia de Atento
Como ya te dije, tengo los recuerdos un poco desordenados, sobre todo los del primer día, y me he dado cuenta de que me he saltado algún ?detalle sin importancia? de lo acontecido después del shock inicial pero afortunadamente ese despiste tiene solución y aquí te lo cuento. De lo que ha pasado hoy prefiero hablar a partir de mañana, ya que será entonces cuando tenga más información contrastada (no me gusta hablar de las cosas cuando sólo conozco una versión) y espero que no sean lo que parecen.

Después de la noticia de que nos trasladaban (noticia que te recuerdo no nos dio la empresa) y antes de la manifestación espontánea tuvimos una reunión con el representante de la empresa que venía a ?trasladarnos?. Bueno, cuando digo reunión quiero decir que estuvimos todos juntos en la misma sala manteniendo las distancias. Yo siempre había pensado que una reunión servía para dialogar/negociar/aclarar conceptos, etc. Pero, por supuesto, tratándose de Atento y de sus ?traslados-despidos? la reunión consistió solamente en sentarnos enfrente del malo de la peli, decir lo que pensábamos, pedir explicaciones y marcharnos a firmar con un ?no conforme? el papel del traslado. Y aquí permitidme que os de un consejo: cuando la empresa os mande firmar algo (sobre todo si no entendéis lo que os dan a firmar) id siempre con un delegado sindical y si no puede ser pues firmad pero añadid ?no conforme? para poder consultarlo después con calma. No os perjudica y os puede salvar de algunas jugarretas. Hecha esta aclaración, que espero que nunca necesitéis, continúo.

Se le preguntó por qué nos mandan a León habiendo vacantes en Coruña. Dichas vacantes se iban a cubrir por compañeros del 11822 con menor antigüedad en la empresa. ¿Cuál fue la respuesta? El silencio. Después añadió que de todas formas esas reubicaciones no significaban nada ya que podían estar en la calle en un mes. Bueno, yo creo que lo dijo bastante clarito. ¿no?

Una compañera expuso lo que era un pensamiento común. Como ella misma expresó ?se que no sirve de nada decir todo esto ya que Telefónica va a seguir con su política de contratar en Sudamérica por ahorrar dinero aunque el servicio sea pésimo y el cliente esté desatendido, pero necesitaba decirlo?. Aplausos, la cara del tipo seguía siendo la misma de decidloquequeráisquemeresbala. Yo le pregunté ?¿esta vez Atento va a hacer bien las cosas, rápido y acabar cuanto antes o vamos a tener que ir a juicio para pelear por lo que es nuestro?? Sonrió con esa media sonrisa que ponen los prepotentes y dijo que esta vez lo estaban haciendo bien. Vale, lo entendí sin problemas: a juicio. Te diré que confío plenamente en esta empresa. Es decir, confío en que hagan las cosas como siempre: mal. Eso nos garantizaría tener, otra vez, los juicios ganados.

Total, que nos fuimos de la reunión peor que cuando entramos. Y digo peor porque ahora ya le habíamos visto ?la cara? y la intención (mala, por supuesto) a la empresa.

A partir de ese momento empezaron los problemas psicológicos que todas tuvimos, por fuertes que seamos, ya que la decisión a tomar había que meditarla y estudiarla muy bien para no meter la pata y no perjudicarnos a nosotras mismas.

(lo que piensas nos interesa, deja tu opinión pinchando en Comentarios)
Comentarios (1) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 27-11-2008 23:50
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO 3: ¡Denunciadas!
No se por qué he llamado a esta serie de relatos ?diario?? cuando sabía al cien por cien que ni con mis mejores intenciones lo iba a escribir día a día. Pero algún título significativo había que ponerle y ?semanario?? no quedaba muy bien.

Bueno, a lo que vamos. Aunque la empresa nos ha dado un permiso retribuído de 30 días como le obliga la ley (es decir, un mes sin trabajar pero cobrando) y a pesar de que nos puso por escrito que aceptar ese permiso no implica aceptar el traslado, nosotras ?siempre desconfiadas- decidimos que íbamos a seguir acudiendo a nuestro puesto de trabajo en nuestro horario y fichando como siempre la entrada y la salida, por si acaso, aunque no pudiésemos trabajar porque nos habían bloqueado los usuarios y no podíamos conectarnos. No queríamos darle pie a que nos pudiese denunciar por abandono del puesto y facilitar así un despido procedente. Durante dos días y medio seguimos madrugando pero oh sorpresa nos informan de que la empresa había ido a Inspección de Trabajo a ¡denunciarnos por okupas! Increíble pero cierto. En ese momento nos quedó claro que no hacía falta seguir poniendo el despertador ya que era oficial que era la empresa la no nos quería allí y no nos dejaba trabajar.

Vale, se acabó levantarse a las 7.10 pasadas y notar el frío otoñal metiéndose hasta la médula a lomos de mi moto a esas intempestivas horas matinales. Algo bueno tenía que haber. Pero eso no significa tener las mañanas libres. Siguiendo los consejos de todos los abogados acordamos seguir yendo al trabajo (que no a trabajar) un rato cada día, estar por allí por varios motivos: para que se nos vea (que el resto de compañeras no se olviden del tema ya que sus despidos/traslados están también ya sentenciados aunque no anunciados), para estar juntas, poder tomar decisiones y conocer al momento cualquier información importante. Que aunque no lo parezca es muy beneficioso no quedarse en casa; o al menos en esos días a mí me ayudó mucho sentir que no estaba sola y poder hablar con las demás compañeras que, desgraciadamente, comparten mi situación y que, por lo tanto, saben y entienden a la perfección cómo me siento.

Unos días después nos enteramos de que, efectivamente, la empresa había ido a Inspección a denunciarnos pero? no pudieron tramitar la demanda. Por lo que me explicaron, no les dejaron ponerla ya que no tenía ningún sentido. Nosotras no somos okupas ya que tenemos un vínculo con la empresa y sus instalaciones. Pero la intención de denunciarnos demuestra la mala fe hacia nosotras por parte de la empresa (supongo y espero que un juez también tendrá eso en cuenta).
Comentarios (5) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 20-11-2008 19:34
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO: PRIMERA FASE
El lunes 10 de noviembre tuvimos un primer contacto con el abogado. Al igual que el resto de compañeras que hablaron con otros abogados, salí más optimista de lo que entré. No ha sido en plan Obama ?yes we can? convencida de la victoria pero al menos resolví algunas dudas importantes que me pueden ayudar a tomar una decisión, o eso creía yo.

Pero ya que he titulado a esta serie de relatos ?diario de un despido? intentaré contarte cómo lo he vivido desde el primer momento. Aunque todavía sigo con la cabeza hecha un lío y con el cuerpo convertido en un manojo de nervios, creo que ya estoy mejor para recordar y contar por escrito cómo ha sucedido todo y seguir así los siguientes días/meses.

El pasado lunes 3 de noviembre fuimos a trabajar con total normalidad. Hacía un par de semanas que estaban con mucho movimiento en el 11822 (les ofrecieron cambiar de departamento, pero no a todos) por lo que sospechábamos que su fin estaba cerca, y después el nuestro. Yo decía que como muy tarde en enero estaríamos en la calle, despedidas. Me equivoqué. Nos equivocamos todas. Tanto en la fecha como en el despido. A media mañana llegaron 2 compañeras que son delegadas sindicales y nos dijeron ?desconectaos todas?. Salían de una reunión en la que se hablaba acerca del incierto futuro del 11822, o eso creíamos. Sus caras lo decían todo, algo muy malo les habían comunicado. Cuando empezaron a hablar yo sólo escuché ?León o a la calle?. Siguieron leyendo el comunicado y la lista de nombres pero yo ya no oía nada, sólo pensaba ?me están despidiendo?. Cuando al fin reaccioné pregunté por otras compañeras que estaban de baja y me dijeron que también estaban en la lista. Así que empezamos las llamadas, ojos llorosos (al menos los míos), asombro entre el resto de compañeros? En la lista están incluídos delegados sindicales, indefinidos, fin de obra de hace más de 7 años, embarazadas, reducción de jornada, baja por maternidad... Un poco de todo. Tardé en avisar a mi marido y aún más a mis padres, como si esperase que en cualquier momento me dijesen que no era cierto, que yo lo había entendido mal? no se, tonterías que se piensan en momentos de crisis. Supongo que un psicólogo diría que estaba en la primera fase: ?negación?.

Pasada esa fase y una vez que ya era capaz de hablar llamé a un par de amigos para darles la noticia. Y es que yo soy de esas personas que necesitan contar las cosas, echarlas fuera, así que desde entonces no paro de hablar (no se cómo algunas amigas aún se atreven a llamarme). Quizás aquí empezó la segunda fase: ?aceptación/asimilación?. Ya hablaba de traslado, no de despido como en un primer momento.

Por estar hablando no me enteré de que había empezado una movilización en la calle justo delante del trabajo cortando el tráfico (algo bueno tiene que tener trabajar en Juan Flórez, no necesitas irte lejos para montar las barricadas). Se acercaron un par de policías nacionales, preguntaron amablemente cuál era el motivo de la ?manifestación?, dijeron que lo sentían y que si íbamos a tardar mucho ya que no era legal por ser algo espontáneo. ?No, dentro de unos minutos nos vamos?. Y nos dejaron seguir. No voy a hacer comentarios acerca de la buena presencia que tienen los hombres con uniforme, y con porra? Lo dicho, en momentos de crisis y presión mental una se deja llevar por pensamientos que no vienen al caso con tal de evadirse del problema.

Por si no te has dado cuenta (y siguiendo con el tema del traslado, que es lo importante) no fue la empresa, quien nos comunicó el traslado sino las propias compañeras. Ni siquiera para echarnos han dado la cara. Así funciona Atento, habla con los empleados lo menos posible.
Comentarios (3) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 12-11-2008 14:48
# Ligazón permanente a este artigo
DIARIO DE UN DESPIDO
Llevo unos días queriendo contarte lo que ha ocurrido el pasado lunes 3 de noviembre y posteriores en mi empresa (Atento Coruña) pero no tenía muy claro cómo empezar. Entre otras cosas porque me está costando mucho conseguir concentrarme ya que mi cabeza no está por la labor de pensar en otra cosa que no sea este maldito tema. Finalmente he decidido darte la noticia tal y como yo la recibí: de golpe. Después ya matizaré y explicaré. Así que allá va.

¡Me han despedido! Esta es la noticia y ahora vienen los matices. Ni me han despedido a mí sola ni es un despido. Somos 27 y es un traslado? a León. Pero desde el primer momento me lo he tomado como un despido ?porque es lo que es realmente aunque no legalmente, de momento-. Lo que todavía no se, y es lo que me trae de cabeza, es cuándo iré a engrosar las listas del Inem. Porque está claro que bien ahora o dentro de unos meses allí es donde acabaré.

Quiero e intento de verdad contarte todo con detalle, paso a paso para que entiendas sin problemas lo que está pasando y cómo afecta a los trabajadores la maldita ley de movilidad geográfica (maravilloso invento legal para las empresas para poder encubrir despidos) pero como te he dicho, estos días me resulta muy difícil concentrarme. Tengo tanta información que analizar para tomar una decisión correcta que me gustaría que pudieses entrar en mi mente y contemplar todas las imágenes por ti mismo para no tener que esforzarme en recordar los detalles y además escribirlos. Pero como eso es imposible, aquí estoy intentando ordenar las palabras y los acontecimientos para compartir contigo el abuso legal de las empresas destrozando vidas y familias.

Por hoy no puedo seguir pero prometo intentar mantenerte al día. Mañana tenemos cita con el abogado del sindicato, a ver qué nos cuenta.
Comentarios (4) - Categoría: Diario de un despido - Publicado o 09-11-2008 23:35
# Ligazón permanente a este artigo
© by Abertal

Warning: Unknown: Your script possibly relies on a session side-effect which existed until PHP 4.2.3. Please be advised that the session extension does not consider global variables as a source of data, unless register_globals is enabled. You can disable this functionality and this warning by setting session.bug_compat_42 or session.bug_compat_warn to off, respectively in Unknown on line 0