A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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Guillermo E. Miranda, libreiro chileno

Contraportada do libro : Santiago de Chile, origen del nombre de sus calles, editado por Guilermo. E. Miranda en 1904. RSP adícalle este obituario, ao ter coñecemento do seu pasamento en agosto de 1942...


31 de agosto de 1942

EL VIEJO LIBRERO


Por Ramón Suárez Picallo

Acaba de morir a la edad de 78 años don Guillermo E. Miranda, el librero más viejo de Chile. No ha sido el librero común que vende el libro con igual emoción comercial con que se vendería un kilo de queso, una pieza de tela o un par de zapatillas. Para él un volumen no era una mercancía. Era la obra de arte o de pensamiento imponderable por una mentalidad económica. Un libro era para él un mundo animado, poblado de cosas bellas. Por eso sus manos lo acariciaban con ternura paternal porque fue padre de muchos y amigo de todos. Amaba con predilección a los más viejos y a los más humildes; aquellos, cuyos progenitores, para mandarlos por el Mundo, no pudieron vestirlos de galas exteriores; pero que trataron de engalanarlos con la gracia de la canción y la fuerza de la idea. Y aquellos otros viejos que pasaron por el Mundo casi imperceptibles, sin el adorno de la acotación elogiosa ni el reproche nervioso.
Mucho supo este viejo librero de ideas, doctrinas y pensamientos. Quizá pudiera decir, como el poeta clásico. “Nada humano me es extraño” Y de lo mucho que sabía daba buena parte a los demás con la generosidad de un opulento del espíritu. Pero siempre quería saber más. Ahora ya lo sabe todo. Su cabeza de patriarca venerable acaba de inclinarse sobre el último libro que contiene en sus páginas la última palabra de cuanto puede saber el hombre. Por eso nadie puede decir que lo conoce. Que sus páginas, de serenidad eterna, sean tan amadas de su espíritu, como le fueron las de aquellos otros de su librería que no sentirán ya más la caricia de sus manos amigas.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ...1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 31-08-2014 01:35
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CHILLÁN (Chile)
30 de agosto de 1942

CHILLÁN LA CIUDAD ASOLADA


Por Ramón Suárez Picallo


Chillán es la viva representación de la voluntad de un pueblo indómito que no se aviene a morir aunque lo quieran los designios inexorables de la naturaleza. Chillán, literalmente destruida por un pavoroso remezón sísmico, no acepta castigos injustos, vengan de donde vengan. Y Chillán se rehace, se reconstruye, renace, como el Ave Fénix, entre sus propios escombros y cenizas.
Quien visite Chillán, sabrá, en seguida de echarle una ojeada, del milagro de la voluntad del hombre, corrigiendo a los elementos ciegos e incontrolados que hacen estremecer tierras, mares y cordilleras. Por eso, de un montón de ruinas, está naciendo una de las más bellas ciudades del Chile nuevo. Un grupo de hombres jóvenes idos a Chillán desde todos los confines de Chile y aún provenientes de otros países, trabajan afanosamente en esa tarea de hacer un Chillán nuevecito del trinque, con casas, huertas y jardines para que vivan, jueguen y se críen alegres chiquillos chillanejos que nacieron bajo el sino de una gran catástrofe.
El pueblo chileno y sus Poderes Públicos no olvidan a Chillán, Su Excelencia el Presidente de la República, hombre de aquellas tierras estremecidas, acaba de prometer la solución de varios problemas que interesan mucho a la ciudad asolada que quiere resurgir de sus escombros en un esfuerzo viril digno de una raza. La voluntad y la reciedumbre moral y política del Primer Magistrado, condicen muy bien con el gran esfuerzo reconstructor de Chillán y con el propósito que anima a su pueblo, de sobrevivir y superarse contra todas las dificultades. Que es ése el modo de hacer inmortales a las ciudades y a las naciones con voluntad de ser.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Pobos, cidades e lugares - Publicado o 30-08-2014 00:26
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Sobre los jueces

29 de agosto de 1942

EL MEJOR JUEZ


Por Ramón Suárez Picallo


De todos los funcionarios que sirven a la sociedad y al Estado, pocos son los que tienen mayores problemas de conciencia, cuando deciden sobre la suerte de las personas y el destino de las cosas. ¿Habré sido justo?, se pregunta. Y cuando la respuesta es satisfactoria de acuerdo con la Ley, surge otra: ¿Habré sido humano? Si las dos respuestas se compaginan, el juez descansará tranquilo, conforme consigo mismo, seguro de haber servido bien la altísima misión que le fue confiada, sin haber conflicto entre la Ley y la Conciencia. Por eso es muy difícil discernir cuál es el mejor Juez. Magraud, fue llamado, por antonomasía, “el buen juez”: si fuese preguntado si él era un buen juez, habría contestado: “No lo sé; trato de serlo cumpliendo con mi deber”.
Administrar justicia no es una profesión. Es un Ministerio con mucho de apostolado. De su cumplimiento no puede juzgarse por cosas y hechos objetivos. Porque el ideal de la justicia, como el del Bien y la Belleza, pertenece a lo subjetivo. Y esto lo saben, o lo deben saber, los miembros del Foro que acaban de reunirse en un banquete para discernir y festejar al mejor juez del año. Con todos los respetos para el digno magistrado en el cual recayó el honroso discernimiento, nos parece el acto un poco inadecuado y algo depresivo para los otros jueces chilenos que, en igual medida que el agasajado, cumplieron o trataron de cumplir con su deber. Por lo demás, en mayor grado que los miembros del Foro para discernir sobre el buen juez, están autorizados los ciudadanos sobre los cuales ejerció derecho de jurisdicción.
Conformémonos por esta vez, pensando –como es de nuestro deber hacerlo- que todos los jueces de Chile, merecen el alto galardón que recayó en uno de ellos; y que él “mejor Juez” los representa a todos.
Hagámoslo así por amor y en homenaje a la justicia chilena y a quienes la sirven con altas miras y sentido apostólico.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero... de 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (outros) - Publicado o 29-08-2014 00:01
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SAFARI FOTOGRÁFICO FONTÁN E CONTORNA
Recibimos dende a Plataforma en Defensa da Ría de Sada e Betanzos, este comunicado sobre unha exposición de fotografías de Fontán:


Prezadas e prezados:

Aqui nos tedes de volta con unha nova actividade a que, como non podia ser doutro xeito, queremosvos convidar. Este xoves dia 28 de agosto temos previsto inaugurar a exposición Safari Fotográfico Fontán e contorna 2013, cunha foto de cada un e cada unha das participantes neste certame fotográfico ao que convocamos o ano pasado, e a u tempo tamén anunciaremos unha nova convocatoria do certame, facendo así a segunda edición. Gostariamos moito contar coa vosa presenza e tamén coa vosa participación. A inauguración será a partir das 20:30 na cafeteria Coffee 7 situada na avenida do Porto, 25 (detrás do edificio da comandancia e actual salón de plenos do Concello) Sada.
Agardamos contar coa vosa presenza, e poder convidarvos a uns pinchos.


Apertas fortes e ártabras!
Comentarios (0) - Categoría: Actualidade - Publicado o 27-08-2014 16:01
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De Josep Plá y Rafael Cansinos
LA DICHA DE LAS PALABRAS


A Gregorio Dobao, cordobés universal.


Las palabras literarias te ofrecen su dicha paradojal, pues si ellas a menudo están construidas en un ámbito de tristeza, angustia, desolación, fracaso, comedia o tragedia, traen consigo el raro júbilo de su estética. Así, puedes leer a Rimbaud, a Kafka, a Borges o a Cioran, y recibir del lenguaje un extraño contentamiento, que es como fuego propiciatorio, el cual jamás termina por confortarnos, pero cuyos leños ardientes hemos de alimentar de manera incesante, atrapados como estamos en el hambre de sus primicias.

Estas palabras de que te hablo, amigo lector, suelen venir en los libros, en esos cofres llenos de páginas escritas con “tinta sangre”, que abrimos en busca de viciosa delectación, abiertas como abanico interminable de renovadas incitaciones.

Hace poco, tuve el agrado de conocer a un librero “de viejo”, el que posee la mayor casa de libros usados de Latinoamérica, que se empina por sobre los trescientos mil volúmenes; una suerte de “biblioteca infinita” en la que se hubiera extraviado el mismísimo Borges. Decía Héctor -feliz dueño-, que su mayor placer advenía luego de comprar partidas de libros, cuando examinaba, como un goloso, aquella mercancía siempre misteriosa, indagando títulos, autores, ediciones, traductores y demás detalles propios de cada publicación… Me invitó a conocer su librería, que está ubicada en calle San Diego, una cuadra al sur de Avenida Matta. No sé si iré a visitarla; me da miedo, no de perderme en el laberinto de sus anaqueles, sino de morir víctima de un síncope de dicha torrencial.

Mi amigo Gregorio, ingeniero de prolífico ingenio y literaria devoción, me trajo desde Barcelona, hace cuatro meses, el dietario de Josep Plá, “El Cuaderno Gris”, escrito originalmente en lengua catalana, por fortuna traducido al castellano del imperio, pues de las tres lenguas vernáculas peninsulares, preteridas por la derecha hegemónica de todos los tiempos, sólo puedo leer el gallego. Hice breve comentario de este libro en crónica anterior(1) , pero me referiré al fenómeno de la censura soterrada que afectara al notable prosista catalán, durante más de una década, luego de la muerte del dictador Franco, ejercida por editoriales y círculos literarios hispanos “progresistas”, que vetaban a Plá por sus simpatías con el régimen del sátrapa gallego, y por su repudio, más estético que político, a la República.

Se ejerció contra él una suerte de revancha, no oficializada, por sus pecados de “incorrección ideológica” y supuesto desprecio a la democracia, aunque después de la lectura de su “Cuadern Gris”, nuestra visión es distinta.

En efecto, se trata más bien de una actitud aristocrática -desde el punto de vista estético-, del oficio de escribir y de la vocación de leer, entendiéndolos como ejercicio unívoco disfrutado por minorías más o menos diletantes. Posición parecida a la de Borges y a la de Celine, con la que no concordamos, aunque aceptemos aquella premisa de que el arte, en sus varias expresiones, no ha sido ni será jamás afinidad masiva; ni siquiera el arte folclórico popular lo es, salvo sus derivaciones costumbristas y vulgares, carentes de la creatividad originaria.

Otro autor que padeció semejante discriminación, fue Rafael Cansinos Assens (1882-1964), sevillano de origen, y ascendencia sefardita, que vivió la mayor parte de su vida en Madrid, donde compartiera con grandes escritores, intelectuales y bohemios de su generación, durante más de medio siglo, de cuya obra llegué a interesarme por recomendación expresa de Jorge Luis Borges, quien nos habla de él con entusiasmo literario y lirismo epopéyico, e incluso llegó a componerle un breve poema de exaltación hebrea:



La imagen de aquel pueblo lapidado
Y execrado, inmortal en su agonía,
En las negras vigilias lo atraía
Con una suerte de terror sagrado.
Bebió como quien bebe un hondo vino
Los Psalmos y el Cantar de la Escritura
Y sintió que era suya esa dulzura
Y sintió que era suyo aquel destino.
Lo llamaba Israel. Íntimamente
La oyó Cansinos como oyó el profeta
En la secreta cumbre la secreta
Voz del Señor desde la zarza ardiente.
Acompáñame siempre su memoria;
Las otras cosas las
dirá la gloria


A Gregorio –cómo si no- le encargué que me trajese de Barcelona la “Novela de un Literato”, en tres tomos, obra extraordinaria en la que Cansinos Assens reconstruye la riquísima vida literaria y bohemia de la ciudad mesetaria, llamada “Corte”, entre el final del siglo XIX y el estallido de la Guerra Civil (1936).

Como apunta el prologuista: “Sobre el trasfondo de los principales acontecimientos históricos del período, desfilan las figuras de Alejandro Sawa, Villaespesa, Rubén Darío, Valle-Inclán, Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Colombine, Santos Chocano, Blasco Ibáñez, y otros…” Mediante ágil y fino estilo, pleno de humor e ironía sutil, Cansinos Assens nos ofrece una auténtica fiesta del lenguaje y, a la vez, desarrolla con maestría una cátedra de humanismo, en el incomparable mundo de las letras que le tocó vivir en aquella época turbulenta, pródiga y desenfrenada.

Cedo a la tentación de citar palabras del autor, que hago mías, desde parecida dicha y común pasión:

“Yo era un joven raro y soñador, que apenas hablaba en casa y reservaba su efusión para las reuniones literarias en casa de Villaespesa, en el sanatorio de Juan Ramón Jiménez o en los cafés. Salía de casa en la tarde, ya oscurecido –como los murciélagos, comentaba mi tío-. Y vagaba sin rumbo, entre la muchedumbre de individuos vulgares, con el íntimo orgullo de ser un literato, un elegido, captando sensaciones o tipos para argumentos de futuras novelas. El mundo era mío y la humanidad se había creado para que yo escribiese sus vidas oscuras y las iluminase con mi genio…”

Estas y parecidas ilusiones, amigo lector, serán contrastadas o deshechas por la realidad brutal, a medida que el escritor penetra en los intrincados recovecos del mundo cotidiano, sujeto a sus afanes, servidumbres y contradicciones. Pero el amor por las palabras, cuando ha nacido de un apremio irremediable, de una exigencia vocacional, es para toda la vida, y ningún descalabro, por penoso que fuere, hará que abandonemos a esta amante subyugadora.

Nosotros, los tertulianos de los jueves a la hora vespertina, hacemos lo posible por mantener y acrecentar esta mesa de las verbas compartidas, dando espacio en ella a distintos manjares literarios, aun a riesgo de ser censurados por tirios y troyanos, es decir, por aquellos que propugnan la torre de marfil del “arte por el arte”, o por quienes se aferran a los presupuestos del “realismo socialista”. Para nosotros, la dicha de las palabras es un pan tibio y oloroso, que debe gustarse en toda su variedad de sabores, sin mesianismos de ninguna especie.

A propósito, quisiera leer, después de Cansinos Assens, las crónicas periodísticas del gallego Julio Camba, ese maestro del humor, contemporáneo de aquél, que pasara del anarquismo juvenil a la repulsa de los ideales republicanos, y a su adhesión tácita al régimen franquista… No obstante, se trata de un notable escritor, testigo privilegiado de su tiempo y merecedor de nuestra lectura.

Mi duda es si me atreveré o no a encomendarle este nuevo encargo a Gregorio Dobao, porque nuestro buen amigo sufre de súbitas lagunas en su memoria y extravía las facturas de compra, amén de olvidar su valor de coste…

Yo trato de compensarle, con el obsequio esporádico de libros chilenos y otros agasajos menores. Él acepta, con su fina cordialidad de “hombre de mundo”… Y entonces, mi pudor se desdibuja, y toda vergüenza queda relegada cuando siento que podemos compartir, junto a otros hermanos como él, la rara dicha de las palabras.

(1) Ver “Viaje en autobús”, crónica de E.Moure

Edmundo Moure
Agosto 2014
Ver artigo Viaje en autobús
Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 26-08-2014 00:01
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Alfabetización en Chile en 1943
25 de agosto de 1943

ALFABETIZACIÓN OBRERA


Por Ramón Suárez Picallo

El Consejo Superior del Trabajo en una de sus recientes sesiones plenarias, acordó proponer, como artículo nuevo, al Proyecto de Ley de Mejoramiento del Profesorado, el siguiente texto:

“El Ministro de Educación Pública podrá disponer que los profesores primarios, secundarios y de enseñanzas especiales, sirvan, sin mayor remuneración, hasta una hora diaria en las escuelas nocturnas existentes y en las que se creen en el futuro. La enseñanza nocturna a que se refiere el inciso anterior será considerada especialmente en la hoja de servicios de los profesores que la ejerzan”.

El alto organismo referido, cuenta como aliento para su proposición, con el espíritu vocacional de los maestros, el cual sería aprovechado para intensificar la “culturización” de las masas obreras; para despertar en ellas el sentido de la responsabilidad, traducida en una mayor eficiencia en las tareas, en un incremento de la producción, además de capacitar al trabajador, para apreciar mejor sus deberes sociales –y ejercer sus derechos, agregaríamos nosotros– y lo alejará, en consecuencia, del alcoholismo, ocupándole varias de sus horas de asueto. La iniciativa es plausible, laudable y muy digna de ser tomada en cuenta; especialmente si se contempla el dato que se aporta en la información de donde tomamos la noticia, en la que se afirma que hay, en Chile, más de 925.000 adultos analfabetos. Es decir, cerca de una quinta parte de la población total del país.

El dato es tremendo, e indica cuánto esfuerzo debe realizarse aún – aparte del que ya se lleva realizado en estos últimos tiempos – para extirpar la plaga, típicamente social, del analfabetismo, en las capas obreras y campesinas de la Nación; indica asimismo, cómo sigue siendo valedera aquella consigna que dice: “Gobernar es educar”.


EL ESFUERZO DEBE SER DE TODOS

Ante la magnitud del problema y del esfuerzo requerido para resolverlo, no se puede pensar, tan sólo en la cooperación de un sector determinado –el Profesorado por ejemplo– para que lleve sobre sí, la pesada tarea. No hay duda que a los maestros les toca una buena parte y que su aportación, tal como la solicita el Consejo Superior del Trabajo, puede ser valiosísima; y lo será. Hay, efectivamente, en el profesorado chileno, una honrosa emoción vocacional, que, dicho sea de paso, es la que hace posible que cumpla sus deberes pedagógicos, con eficiencia, en unas condiciones materiales y morales, que todo el mundo ha reconocido como deplorables; y que, afortunadamente, están en vías de un importante mejoramiento no sin ciertos regateos. Y es seguro que los profesores no han de negar –no la negaron nunca– la cooperación que, de adoptarse el texto referido, les solicite en su oportunidad la autoridad competente en la materia.

Pero no es cuestión, por eso, de creer que, con ella, el analfabetismo quedará del todo extirpado. El problema es más hondo y está vinculado a la cuestión social en toda su extensión: la jornada de trabajo que no debe ser extenuadora, después de la cual, el trabajador no tendría nada que hacer en la escuela; los salarios que le permitan ir a la escuela decorosamente vestidos; el ambiente de su hogar, amable, capaz de no amargarlo, quitándole todo afán y todo deseo de carácter espiritual e intelectual; la índole del local escolar, el cuidado de los materiales y textos de estudio, y el carácter especial del maestro, que hagan de la escuela un lugar a donde se desea ir, porque allí se aprende agradablemente.

El Estado –como rector de la enseñanza pública-; las grandes instituciones económicas dedicando una parte de sus ganancias; los municipios aportando lo suyo, especialmente en cuanto a edificios y materiales en sus comunas rurales; los partidos políticos y la organizaciones obreras inculcando, en sus masas afiliadas y simpatizantes el amor a la instrucción y a la cultura; los grupos estudiantiles, secundarios, universitarios y especiales, organizando equipos de “maestros voluntarios” que vayan a enseñar a los locales y centros obreros, las instituciones religiosas, en fin, han de trabajar de consuno en un plan ordenado y dirigido, tendiente a extirpar el analfabetismo, con igual ahínco e idéntico afán, con que se combate una epidemia o se presta auxilio en caso de una catástrofe. Eso se ha hecho y eso se está haciendo, en varios países de Europa y de América, para “desanalfabetizar” sus masas populares.

¿Qué hacen falta medios? Claro que sí; y si no los hay deben sacarse de donde los haya. El asunto lo merece y los necesita.


LAS ESCUELAS NOCTURNAS PARA ADULTOS

Las escuelas nocturnas para adultos, han desempeñado un importante papel en la materia, especialmente en las zonas y comarcas campesinas de economía pobre, donde los muchachos en edad escolar, deben participar, con sus familiares, en las faenas rurales; en Francia, en España, en Italia, en Rusia, en la nueva Turquía, todas las escuelas públicas, tenían cursos nocturnos para muchachos mayores de 15 años, desde el 20 de octubre al 20 de marzo, es decir en la época del invierno europeo, cuando no se trabaja en el campo, fuera de determinadas siembras: las clases las explicaba el mismo maestro que explicaba de día mediante un pequeño “plus” que le daba el Estado, y la ayuda, amplia y generosa, de los vecinos que surtían, con frutos de sus tierras, la despensa escuálida del maestro. Y no faltaban, tampoco, los “cursillos” de conferencias, sobre temas de cultura general, a cargo del médico, del cura, del boticario, del Albeitar y del perito agrícola. Y cuando el local escolar era problema no faltaba el rico señor que cedía una parte de su casa, ni el ayuntamiento que facilitaba un edificio adecuado, si lo tenía a mano, o podía hacerse con él. De esas escuelas nocturnas, salieron poetas, escritores, estadistas e incluso hombres de ciencia. Tomás Garrigue Massarick, padre de la República Checoeslovaca, ilustre filósofo y profesor universitario, era de una familia sierva de la glebia bohemia y conoció sus primeras letras en una escuela nocturna. Pero es que las escuelas nocturnas estaban rodeadas de calor cordial y popular, aparte del cuidado que les prestaban los gobiernos. Y la salida de ellas, en las noches de inverna, poblaba de canciones, charlas y comentarios, los senderos, y los villorrios campesinos. Casi con el mismo aire de fiesta, que la misa parroquial en los días domingos.

Tiene pues razón y acierto el Consejo Supremo del Trabajo, al preocuparse de las escuelas nocturnas ya existentes y de las que creen en el futuro, como un de los grandes auxiliares en una campaña nacional y popular, contra el analfabetismo. Después, a su tiempo, vendrá lo demás que hace falta, para que el esfuerzo logre plenos y provechosos frutos.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Educación - Publicado o 25-08-2014 03:36
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Universidad de Concepción
24 de agosto de 1942

LA UNIVERSIDAD POPULAR DE CONCEPCIÓN

Por Ramón Suárez Picallo

El forastero que visite por vez primera la ciudad de Concepción, descubrirá enseguida su carácter de ciudad universitaria, que vive con la cultura y por la cultura. Todos los ciudadanos de ella lo saben y proceden en consecuencia en toda su vida de relación. El vendedor de diarios, el lustrabotas de la plaza, el peluquero, el comerciante, el agente de orden público y hasta el cobrador de góndola , cuando se encuentran ante personas de fuera, las suponen siempre vinculadas a cosas de la Universidad. Y tienen para ellas el trato más exquisito y cuidadoso. En América del Sur, solo Córdoba, en la Argentina puede comparársela en esto de tener, lo que llamaríamos, una conciencia universitaria. Cuando a un cordobés, fuera de su ciudad, se le pregunta de donde es, contesta invariablemente: “De la ciudad docta”. Los de Concepción dirán lo mismo antes de pocos años. Porque Concepción está en camino de ser, por excelencia, la ciudad docta de esta estribación occidental de la gran cordillera.
Contribuyen a darle a este carácter –aparte del magnífico grupo de educadores y de educandos que están formando allí la flor y nata del Chile de mañana-, una serie de circunstancias favorables. Su ambiente provinciano, plácido y sosegado, un paisaje sin par en sus aledaños y unas gentes cordiales, sencillas y acogedoras en todas sus capas sociales. Y, además, una constante entre maestros y alumnos y entre unos y otros. Y en esto se diferencia Concepción, entre otras muchas cosas de las viejas ciudades universitarias, nacidas y desarrolladas al amparo de blasones aristocráticos, cuyo carácter de cota cerrado a lo popular, no logró borrar la democracia de nuestros días. De ahí el carácter, entrañablemente democrático de la cultura en Concepción. Y de allí también la compenetración entre pueblo y universidad, de la cual salen ambos beneficiados.
La Universidad Popular que acaba de cumplir siete años de vida ha sido un factor decisivo –y lo será aún más, en adelante-, en esa obra de acercamiento, como intermediario entre el núcleo de la cultura superior y los núcleos populares con ansia de estudiar y de saber. Tanto o más que por las enseñanzas que en ella se imparten, merece ser llamada benemérita por esta significación de nexo entre los dos elementos que forman la fina espiritualidad de la ciudad de Concepción.
Casi todas las ciudades se distinguen por su modo de ser y de vivir. Así Valparaíso se llama el Puerto, a secas. En Europa esta calificación data de la Edad Media, generalmente. Lyon es la ciudad de la seda y Compostela, la ciudad apostólica. Concepción ya puede definirse por el modo de ser y de vivir. Si nos pidiese su definición daríamos esta: “Una Democracia cultural y universitaria, en la cual quien no es estudiante es profesor”.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero... de 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Institucións e Sociedades - Publicado o 24-08-2014 17:41
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IMPOSTOS EN CHILE en 1943

Entre os artigos pendentes de difundir de RSP hai un correspondente ao dia de hoxe, 23 de agosto (pero de 1943) que casualmente, ven a falar do que acabamos de publicar de Edmundo Moure sobre os impostos en Chile...


23 de agosto de 1943

UN POETA, TRATADISTA SOBRE IMPUESTOS

Por Ramón Suárez Picallo

¿Qué hacen los escritores más allá de sus libros? Esta curiosidad ha dado lugar a sabrosas informaciones periodísticas. Hay poetas que desempeñan cargos consulares, novelistas que son profesores, ensayistas enjundiosos que pasan el día agachados sobre un prosaico libro de contabilidad y múltiples casos más que hablan de viajes, manías y también su poco de ociosidad.

Pues bien, nos encontramos ahora ante un escritor que, además de sus libros, escribe… otros libros! Se trata de Samuel Pantoja Cerda, poeta reiteradamente laureado y autor de “Jornadas espirituales”. Acaba de publicar la tercera edición de su obra “Nuestra actual legislación tributaria”, estudio completo y detallado de todos los impuestos y contribuciones que rigen en Chile, ejemplos de aplicación de esos tributos, jurisprudencia a que han dado lugar, etc…

No ha olvidado nunca que es escritor y como, desde hace años, ocupa un alto cargo en Impuestos Internos, ha creído que coincide con su vocación espiritual escribir un libro sobre su trabajo diario. Si todos los escritores hiciesen lo mismo, temas bastante arduos y poco poéticos, se convertirían en fáciles oposiciones y muy útiles textos de consulta. Pese al tema, el libro que comentamos denuncia en cada página la pluma de un escritor. Con un sentido de comparación histórico divide el estudio de los tributos en tres etapas: 1.- de la independencia hasta 1880; 2.- desde esa fecha hasta 1924, y 3.- de 1924 a 1943. Así uno se informa que la ley de impuestos al papel sellado es una prueba más de la proyección hispánica sobre Chile. A través de la crónica histórica sobre impuestos nos va revelando las diversas mentalidades de los gobernantes conforme a las épocas. Así el decreto que promulga la primera ley de impuesto sobre los Bienes raíces, lleva un prólogo del Director Supremo O’Higgins que dice: “Me veo en la necesidad de tomar esta repugnante medida”. Poco más de cien años de gobierno han despojado a los impuestos de esa presencia de repugnancia. O la sensibilidad de los legisladores ha dejado de ser tan exquisita.

Como un dato curioso se cuenta que después de la guerra del Pacífico se suprimieron casi todos los impuestos, quedando sólo el de Bienes raíces, muy reducido, y el del Papel Sellado. Este último ha resistido triunfos y crisis. Chile ha sido un celoso guardador del legado hispánico. Seguramente ningún otro país puede exhibir este curioso hecho histórico. Después de la guerra del 14, vencedores y vencidos mantuvieron y aún aumentaron los impuestos. No hay ninguna esperanza que al término de este conflicto se disminuyan siquiera un poco los impuestos acordados por concepto de guerra en Europa o en Estados Unidos. Si la memoria no falla o los acontecimientos no escasean en Chile, tenemos también el ejemplo contrario: se aprobó un impuesto de Cesantía, terminaron los cesantes y sigue el impuesto.

El análisis de los tributos permite a Samuel Pantoja hacer sus penetraciones en la seria ciencia económica y así leemos el siguiente párrafo: “En realidad esta clasificación de impuestos directos e indirectos, tan usada y que es la panacea para algunos, en el fondo y mirando la repercusión que los impuestos tienen en el alza del costo de la vida, carece en absoluto de valor, por cuanto el impuesto directo y el indirecto vienen a recaer siempre sobre la masa consumidora”.

Dejemos un momento al escritor y al aspirante a economista. En la materia misma de los tributos, los analiza todos. Ellos son: Impuestos a la Renta, Beneficios Excesivos, Papel Sellado, Bienes Raíces, a las nuevas construcciones (exención), primera transferencia a título oneroso de los Bienes Raíces, Espectáculos Públicos, Específicos y artículos de tocador, Tabacos, cigarros y cigarrillos, Barajas, Turismo, Cemento, Apuestas mutuas en los Hipódromos, Fósforos, Herencias y donaciones, Internación, Fabricación y cifra de los negocios, Alcoholes y bebidas alcohólicas. Sobre estas extrañas musas habla el poeta laureado de las fiestas centenarias de Chillán. En resumen, una obra de gran interés técnico, un texto de consulta y además, una fuente precisa de informaciones sobre tributos, dentro y fuera de Chile.



(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal dia como hoxe, pero de 1943...)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (intelectuais) - Publicado o 23-08-2014 15:19
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Reforma Tributaria en Chile...

EL PODER DE LOS PODERES


Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.



Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.



Se me viene al magín otro poema, de uno de los grandes de la Generación Española del 27’, Miguel Hernández:


Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo.
Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.

El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos...




Pero ni los políticos ni los empresarios ni los economistas suelen leer a los poBasten la primera y la última estrofa del célebre poema de Francisco de Quevedo, para abrir los fuegos de esta crónica, paciente lector.

Bastaron los esbozos de una tímida reforma tributaria, y los tartamudeos falaces de una confusa reforma educacional, para que los escasos numerarios del poder financiero y económico, desde las atalayas fortificadas de sus conocidos “gremios empresariales”, hayan rasgado vestiduras y puesto a buen recaudo sus faltriqueras, ante la amenaza a la estabilidad económica, consolidada bajo el (buen) gobierno de Piñera, (fiel) sucesor del modelo heredado de Pinochet y sus rapaces correligionarios de la escuela chicaguense (chicaguina), junto a los no menos eficientes gobiernos concertacionistas, sobre todo el de Ricardo Lagos, el mejor presidente de “izquierda” que ha tenido en nuestro país la derecha.

Para quienes dan fe del modelo neoliberal que sustenta el capitalismo salvaje, en versión chilena, las cifras corroboran y demuestran las prevenciones de aquellos iluminados personeros que, con patriotismo y lealtad sin tacha, advirtieran en su momento de los peligros que las políticas demagógicas y socializantes de la “izquierda” cernían sobre la salud de una economía sana y pujante, que se empinaba por sobre el seis por ciento de crecimiento anual… Durante el segundo trimestre de este año, no hemos alcanzado ni siquiera el dos por ciento… Un desastre, una vergüenza, un despilfarro incalificable del erario público, para favorecer a sectores pasivos, sin tener como norte la productividad.


Las consecuencias se dejan sentir, según los mandamases de la SOFOFA y de otras no tan “fofas” dirigencias empresariales, incluyendo el brazo político UDI-RN y grupos fácticos al acecho de cualquier traspié que ponga en entredicho la sacrosanta libertad del mercado, que es como decir el libre albedrío de la nación, el mismo que recuperaron los militares de la garra marxista de Allende y compañía… Los hechos hablan, a través de las cifras, mejor que las palabras: disminuye la inversión, sube la tasa de desempleo, se desacelera la economía, se resiente el sector de la construcción y su socia, la piraña inmobiliaria, caen las exportaciones, descienden las ventas del comercio… Ya no escuchamos en los medios de comunicación frases alusivas al paraíso terrenal: “los comerciantes sacan cuentas alegres”, “el consumo crece más allá de lo esperado”, “los chilenos son los más endeudados de Latinoamérica en sus economías privadas”, y otras halagüeñas noticias que opacan negativos guarismos que clasifican a nuestra juventud como “la más ebria del mundo”, “la más tabaquera y marihuanera del continente” y “la de menor índice de comprensión de lectura”. Pero debemos quedarnos con lo positivo y propender al fortalecimiento, a todo trance, de los indicadores del auténtico progreso (no confundir con esos “progresistas” que quieren reverdecer los marchitos árboles del marxismo y sus dudosos frutos).

No es necesario ser doctor en economía por las universidades estadounidenses, ni siquiera licenciado en academias de estudio chilenas, para entender que una economía que goce de buena salud debe atenerse a preceptos y muy claros, fáciles de ser asimilados, incluso por pequeños empresarios, profesionales, trabajadores especializados y no tanto, proletarios de manufactura, y aun por las mismísimas dueñas de casa de esta bendita nación. A saber:

- Contar con un Estado que no participe jamás como ente empresarial en la economía del país, aun cuando deba intervenir –siempre- a favor de los empresarios (emprendedores), en el caso que advengan catástrofes naturales o financieras (véase, año 1983, cuando el Banco Central asumió las colosales deudas de la banca privada);
- Tener libre disponibilidad para explotar (comercialmente hablando) las áreas de Salud, Educación, Transporte, y otras consideradas estratégicas;
- Creer, como artículo de fe indiscutible, en la regulación natural del Mercado y en la infalibilidad de sus leyes dinámicas;
- Reducir la carga tributaria a su mínima expresión, para incentivar las inversiones de capital. La minimización del gasto público (Estado) es directamente proporcional al fomento de la riqueza y al bienestar de las naciones;
- Fijar el salario mínimo cada diez años, con el objeto de abaratar la mano de obra y menguar, de pasada, el desempleo;
- Fomentar (aún en mayor grado que el actual) las políticas de entretenimiento popular, a través de la televisión y otros medios, dando preeminencia a los programas de imitación farandulera, y al fútbol, deporte nacional por antonomasia (“la pelota une a los pueblos”; Carcuro dixit).


Hay, sin duda, muchas otras medidas de importancia, pero eso es tarea de científicos y especialistas y no de un simple escriba ignaro como yo. A propósito, se me ocurre que, a la luz de las premisas anteriores, el fenómeno de concentración de la riqueza también puede ser benéfico y natural. Hace poco escuché a un economista de derecha decir que, así como fue preciso, en la década de los 90’, que surgieran multimillonarios rusos, “para que pudiesen interactuar en igualdad de condiciones con sus pares occidentales”, del mismo modo está ocurriendo hoy con algunos jerarcas o ex jerarcas del partido comunista chino, que han amasado fortunas “top ten” a costa de la esclavitud de sus connacionales, proveedores de mano de obra por algo más que un plato de arroz al día, utilizados con “espíritu internacionalista” para ayudar a grandes empresarios del primer mundo (¿colegas?), con manufactura multitudinaria de costo irrisorio.

¿Y los llamados artistas, y los productores de la Cultura? El libre mercado sabrá qué hacer con ellos. Los ejemplos huelgan, desde Van Gogh en adelante -sólo para partir de un hito-, hasta la colosal Violeta.

Se podrá argumentar que los poetas poco saben de política y aún menos de economía. Platón los expurgó de su República ideal, aunque también descartara a los comerciantes como sujetos de dirigencia del Estado. En todo caso, la sociedad que nos ha tocado vivir está regida, casi sin contrapeso, por la filosofía mostrenca de los mercaderes, sustentada en la diosa de la codicia. Y así estamos, saltando de crisis en catástrofe, mientras los dueños incólumes del “poder de los poderes” lucran con la desgracia de los expoliados, que pagan el descalabro y jamás se benefician de la bonanza.
etas… Ni falta que les hace y es mejor que se abstengan; no vayan a escribir, en sonetos o en décimas, las causas aleves de la crisis venidera.

Por ahora, y para terminar este análisis esperpéntico, saltemos de Quevedo y aterricemos en Nicanor Parra:


Un movimiento socio-económico
Basado en la idea de armonía
Del ser humano con la naturaleza

Que lucha por una vida lúdica
Creativa pluralista Igualitaria
Libre de explotación

Muchos los problemas
Una la solución
Economía mapuche de subsistencia



El mes que viene, Parra Nicanor cumplirá cien fructíferos años, un siglo de riqueza poética y de irreverencia ideológica, y aunque no lo haya escrito expresamente, él sabe que seguirá siendo “muy poderoso caballero, Don Dinero”.


Amén.


Edmundo Moure
Agosto 21, 2014

Comentarios (0) - Categoría: Colaboración de Edmundo Moure Rojas - Publicado o 22-08-2014 16:49
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WENDELL WILLKIE

22 de agosto de 1942

WENDELL WILLKIE



Por Ramón Suárez Picallo

Willkie, el candidato derrotado por Franklin Délano Roosevelt en la última elección presidencial de los Estados Unidos, irá al Cercano Oriente y a Rusia en misión especial confiada por el que fuera su contrincante ayer que es su Presidente hoy. Antes de que su país estuviera en guerra, ya Willkie desempeño otra misión igual en Gran Bretaña. Previamente, a las pocas horas de la ruda lucha electoral al conocerse sus resultados, el candidato derrotado ofreció su adhesión incondicional a la política de Roosevelt. “Estos días, dijo, fue mi adversario político: desde ahora mismo es mi Presidente”.
Y efectivamente, el Primer Mandatario de la Gran Democracia del Norte no tiene colaborador más entusiasta, más leal, ni más decidido que esté, que fuera su contendor y que volverá a serlo de su partido en la primera oportunidad, pero siempre rodeado de todos los respetos.
Y es que, en el juego político de la Democracia, los hombres y los partidos que la sirven lealmente, constituyen una reserva cuidadosamente guardada y respetada, porque es garantía de continuidad de régimen sirviendo cada cual en su hora y en su plano. De ahí que en una Democracia cuanta mayor sea su perfección mayor será el respeto del gobernado al gobernante y viceversa; así como de la oposición al gobierno y del gobierno a la oposición. Una condición es esencial para que esto ocurra: la lealtad en la crítica, el desprecio por la calumnia, la honestidad mental en el argumento y sobre todo la separación cuidadosa de lo que es interés nacional de aquello otro que no pasa a ser interés partidista. Es decir, la no confusión entre la Patria y el patrimonio.
Tal significa, en los Estados Unidos de Norteamérica, la colaboración incondicional del candidato republicano derrotado, con el Presidente demócrata triunfante. Porque, por encima de la nominación partidista adictiva hay otra más valiosa y sustantiva: la Nación norteamericana.


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1942)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (políticos) - Publicado o 22-08-2014 00:42
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