A. C. Irmáns Suárez Picallo - Sada


Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...


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Accidentes de tráfico en 1947
21 diciembre de 1947

PARA ASEGURAR SIETE CHAUCHAS


Por Ramón Suárez Picallo

Acabamos de leer, con profunda emoción, las crónicas en que se narra el pavoroso accidente del tránsito ocurrido en Sierra Bella y Victoria, con el choque e incendio de una camioneta con un microbús del servicio santiaguino. El micro incendiado por la parte delantera –por donde se incendian siempre estos vehículos– y la única salida de los pasajeros tapiada de fuego, sin otro agujero ni resquicio para escapar a la muerte ardiente, con veinte personas empavorecidas dentro, es ciertamente un espectáculo como para ponerle a cualquiera los pelos de punta.

Los cronistas todos narran con lujo de detalles el cuadro de espanto de los viajeros envueltos en llamas, y los generosos esfuerzos del público que presenció el suceso, rompiendo mamparas y vidrios para salvar las vidas en peligro en su mayoría de mujeres y niños. Pero sólo uno –el de “La Hora”– puso el dedo en la llaga, al señalar que las ventanillas del micro; “contraviniendo los específicos y terminantes reglamentos respectivos”, por su tamaño ínfimo, eran inútiles para la escapada.

Que nos perdone el compañero, si le llamamos ingenuo. Él tiene que saber que para los dueños de microbuses y de otros medios de locomoción colectiva de Santiago de Chile, no hay más norma, ley ni reglamento que aquélla que le asegura la percepción a rajatabla de las siete chauchas que perciben de cada viajero. Y si después el viajero se muere achicharrado, o llega al norte queriendo llegar al sur, o en vez de los 15 minutos calculados normalmente, el viaje le sale por 40, son cosas que al dueño del vehículo no le van ni le vienen, toda vez que él va a lo suyo, por lo suyo y para lo suyo.

Y, a los demás que los parta un rayo. ¿Pues qué? La única ciudad del mundo que tolera micros que admiten pasajeros de pie, teniendo que ir doblados por falta de espacio, es Santiago de Chile; y es, también, la única donde estos vehículos tienen un único lugar de entrada y salida de los viajeros; pues eso de pensar que los incendios en los coches se producen siempre por el lado del motor y que los ciudadanos en tales casos deben tener otro lugar de salida que no sea el foco del incendio, es cosa tan de sentido común, que todo el mundo cayó en ello menos los dueños de micros de Santiago y las autoridades que sobre ellos debían ejercer alguna tuición y tener de estos problemas algún conocimiento, aunque fuese escaso.

En fin, recordemos que cuando apareció el tren, el automóvil y el avión, quienes se arriesgaban a viajar en ellos, rezaban una oración, signaba y santiguaban, y algunos hacían testamento, ante la perspectiva del grave riesgo a que se exponían; lo mismo que quienes se atrevían a ir a un campo de batalla, o sea navegar por aguas minadas o cubiertas de barcos de guerra enemigos.

Pues bien; no está de más que quienes tomen vehículo para ir a la Estación Central, o viceversa, adopten las mismas precauciones, pues es lo más seguro que se mueran en el viaje inconfesos “ab intestato”, mientras sean dictadores y dueños de las rutas ciudadanas, quienes no piensan más que en quitarle a cada viajero siete chauchas.

(Artigo publicado n o xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe, pero de...1947)
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RECLUTAR ESPAÑA
18 de diciembre de 1950



¿QUÉ ES ESO DE RECLUTAR A ESPAÑA?



La Feria del Mundo
Por Pick - Up
Ramón Suárez Picallo


Una información de Nueva York da cuenta de ciertas declaraciones de mister Thomas E. Dewey, gobernador del Primer estado norteamericano, candidato varias veces fracasado a la presidencia de su país y jefe titular del Partido Republicano, en las que le propone a su Gobierno urgentes medidas de emergencia, destinadas hacerles frente a una posible agresión de parte de otra gran potencia adversaria de su país.

Efectivamente, el Poncio de Albany -estado de Nueva York- propone una inscripción general de todos los norteamericanos, mayores de 17 años de edad, para que estén dispuestos a ir a la guerra en la primera oportunidad que ello es necesario. Y agrega después que deben también ser reclutadas la Yugoslavia de Tito, la España de Franco, Alemania y el Japón. No nos va ni nos viene, poco ni mucho las pretensiones reclutadoras de mister Dewey, en lo que ellas de refieren a Yugoslavia, al Japón y a Alemana y ni siquiera en lo que atañen a sus magníficos “boys”. Allá él con sus ideas y con las posibilidades efectivas de que disponga para hacerlas una realidad bélica y militar. O como dicen los de Orense: “Que se maten eles”.

Pero -!Vive Dios!- que eso de reclutar a España desde una oficina de la Gobernación del Estado de Nueva York, sube ya de castaño oscuro; así se trate de la España de Franco, de la de Carlos Quinto, la del Moro Muza o la de la Federación Anarquista Ibérica, poniendo por caso las plurales y diversas Españas aparentemente incompatibles entre sí. Porque, estamos bien seguros de que dado el caso de que mister Dewey lograse su intento de ordenar semejante reclutación, término bárbaro y muy propio de la enciclopedica ignorancia lingüística y yanqui de la agencia que da la noticia, todas esas Españas, a pesar de las discrepancias que las separan, se pondrían de pie, para ciscarse en él, en sus ascendientes, descendientes y colaterales, hasta la quinta o sexta generación.

España se movilizó y se dejó reclutar varias veces a lo largo de su historia, en guerras trascendentales; millares de españoles siguieron a Aníbal en su afán de destruir el poder de Roma; Julio César, Pompeyo y Sertorio, contaron en sus legiones con valerosos soldados españoles que luchaban por su cuenta y a su modo, por lo que creían una idea noble, y no por una imposición venida de fuera. Y Carlos Quinto, el gran Emperador tuvo que hacerle frente a la poderosa insurrección de los comuneros de Castilla, alzada y levantada en nombre de una España que no aguantaba órdenes de jefes alemanes o flamencos, así viniesen del Rey. Y ya en el siglo XIX, Napoleón Bonaparte, a pesar de llegar a España en nombre de los principios, muy estimados, de la Revolución Francesa, cuando quiso apoderarse de ella por malas artes y desde fuera, se dio de manos a boca, con sus amigos liberales y con sus enemigos absolutistas, puestos todos a una de absoluto acuerdo, para derrotarlo en Bailén, en Zaragoza, en Tarragona, en Chamartín y en los Arapiles; y para hacerlo salir pintando de España, llevando el primer eclipse sobre la luz de su gloriosa estrella.

Son estos y otros que no decimos, algunos datos y antecedentes de la Historia de España, que naturalmente, no conocen ni mister Dewey, ni los otros estadistas y militares norteamericanos que piensan ingenuamente y por falta de imaginación, que España -la de hoy y la de mañana- pueda ser un campamento de milicias, puesto a su disposición y mandado por jefes extranjeros. ¡Ahí es nada lo del ojo!

Mientras tanto, esperamos que en todos los sitios del mundo, donde hayan españoles y se sepa algo de su Historia, surja la adecuada protesta contra el intento de mister Dewey, de hacer de los españoles una reclutación. Ni siquiera una recluta o un reclutamiento, sino que sea otra atrocidad, que significa la palabra reclutación, como atentado a su soberanía, a su espíritu y a su glorioso y universal idioma.

Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 17-12-2014 13:52
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Cuadro Verde de Carabineros de Chile
16 de diciembre de 1949

HOMBRES Y CABALLOS


Por Ramón Suárez Picallo

Nos referimos, naturalmente, al “Cuadro Verde” de Carabineros de Chile. Lo vimos actuar, la primera vez, en el Estadio Nacional, con ocasión del homenaje público que se le tributó a mister Henry A. Wallace, Vicepresidente, entonces, de la República norteamericana y presidente del Senado de la Unión. Desde aquella fecha lo hemos seguido, paso a paso, en todas sus actuaciones, hasta con el jinete, una misma persona, con alientos misteriosos y dioses invencibles.

Desde entonces, nuestra América siguió rindiéndole culto al caballo, asociándolo a sus mejores hazañas: los gauchos de Güemes y los llaneros de Páez no existirían en la Historia sin sus maravillosos caballos, sufridos, ágiles, del aliento largo y del galope corto, como les dijera Belisario Roldán en “El puñal de los troveros”.

Pues bien; todo esto y mucho más está resumido en el “Cuadro Verde” cuando aparece ante su público devoto, haciendo prodigios de arte, de riesgo de armonía perfecta entre el hombre y el caballo; un cuadro, por lo demás, servido por soldados, clases y oficiales que rinden todos los otros servicios de Reglamento y le dedican sólo las horas de asueto a su más bella labor artística y deportiva.

DEDICATORIA: A “Nibelungo”, precioso potrillo del Grupo Macul, de la Escuela de Carabineros de Chile, que tiene aire infantil y calor humano, vanle dedicadas estas palabras.
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Poligamia en Camerún en 1947
15 de diciembre de 1947

UN REY QUE ACAPARA MUJERES


Por Ramón Suárez Picallo

Su graciosa y morenísima majestad el rey de la tribu de los Bekoms, que tiene sus dominios en el Camerún Británico, ha sido formalmente denunciado ante un comité especial de las Naciones Unidas, por acaparador de mujeres.

Presenta y fundamenta la acusación, Miss Vera Laughton Matews, dama moralista, austera y puritana, ex directora del personal femenino de la marina inglesa, en su calidad de Presidenta de la “Alianza Social y Política de San Juan”, institución encargada de salvaguardar la moral y las buenas costumbres en todo el mundo, incluso en las tierras calientes del Camerún Británico.

El cargo principal que se le hace el antedicho rey de cafres, es en nuestros días, gravísimo; se le acusa de tener a su disposición y servicio, para todos los efectos y menesteres a que haya lugar, un harén con 600 mujeres de las más distintas edades, tipos y estaturas. Y no contento con tan rica colección, este terrible “Barbanegra” –no creemos que pueda llamársele “Barbanegra” a un rey de negros- envía periódicamente comisiones expedicionarias por los contornos de su reino, para que le procuren nuevas esposas, especialmente doncellas, tiernas y de buen ver.

Concurren en el delito de lesa moral y castidad, que se le imputa a este rey archipolígamo, dos circunstancias modificativas agravantes: la una, falta de galantería y buen trato, pues el muy bárbaro, cuando le llevan nuevos ejemplares para su opulenta colección, las desviste, les pone una raya roja en la frente y después, a modo de rúbrica y de aprobación y contentamiento por la adquisición, les planta el pie sobre la cabeza. Lo cual, a juicio de la denunciante, y de toda otra persona medianamente correcta y civilizada, es una manera abominable de recibir a una esposa; la otra es la avanzada edad del acusado –80 años bien cumplidos- más propia y más apta para contar cuentos de hadas a los nietos, que para meterse en el berenjenal de un harén de 600 y tantas mujeres, jóvenes y morenas. De ahí que la señorita Laughton, repruebe enérgicamente tales aficiones pecaminosas del rey de los Bekoms, por no hallar en ellas necesidad ni fuerzas bastantes para lograr el móvil que las inspira. Ella ignora ¡la pobre!, que el corazón, la imaginación y los ojos de los hombres no envejecen nunca cuando de ver mujeres se trata. Sobre todo, si ellas son bonitas y bien hechas, y, además de las que se dejan desvestir. Por eso hay muchas gaitas del mismo palo de la que toca el rey de marras. Y muchos viejecillos, olvidados de que cada edad tiene un deber adecuado a ella, dirían al leer la noticia: ¡Quién fuera rey de aquellas tierras, ignotas y cálidas!
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Persoeiros (outros) - Publicado o 15-12-2014 01:13
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Brasil na 2ª Guerra Mundial en 1943
14 de diciembre de 1943

BRASIL EN GUERRA


Por Ramón Suárez Picallo

En su día, cuando el Brasil, agredido en su soberanía, en sus vidas y en sus bienes, se declaró en estado de guerra, con el Eje totalitarismo –que entonces era aún tripartito y sin partir– hemos destacado, en este mismo lugar, la enorme importancia estratégica, política y diplomática, que tenía para todo el Continente Americano, la viril decisión de la gran República Atlántica.

Eran en los tiempos, aún indecisos acerca del cual habría de ser el escenario en el que las Naciones Unidas, iniciarían su ofensiva. El Mariscal Rommel, su famoso “Afrika Korps” y sus segundones italianos, campaban por sus respetos en casi toda la cuenca Mediterránea, teniendo como estribo y trampolín el Continente Negro. Dakar, y todo el resto del África francesa, eran un angustioso enigma, debruzado sobre el Atlántico, pendiente sobre el Brasil, que le es fronterizo, mar por medio. Soñábamos despiertos con África, y hubimos de señalarlo, ya entonces, pese a todo, como punto de partida y arranque, para las penúltimas jornadas de esta guerra, acerca de cuya victoria final, nunca hemos dudado, ni siquiera antes, ni después, de Dunkerque. La declaración de guerra del Brasil a las potencias del Eje, vino a cerrar de este lado del Atlántico el portillo más peligroso que el Hemisferio Occidental podía ofrecerle al nazifascismo para que penetrase por él en nuestro mundo americano. Posteriormente la victoriosa invasión norteamericana de África, con la expulsión total de las fuerzas militares nazis y fascistas de allí, interceptó el otro extremo del peligroso camino, y, ambos acontecimientos –fundados en el mandato imperativo de la Geografía– variaron la trayectoria total de la guerra y de sus operaciones, hacia objetivos y metas opuestas y antípodas.


COOPERACIÓN

Cuando se escriba, libre y ampliamente, sin las limitaciones que impone el secreto militar, la Historia de esta guerra, la cooperación brasilera a la causa de las Democracias, como consecuencia de su actitud, firme y resuelta, tendrá que ocupar muchas y muy nutridas páginas en ella. Cooperación en cosas, cooperación en puntos estratégicos, cooperación, como vigía y atalaya, en la costa sur occidental del gran mar padre, y ahora, cooperación en pertrechos y en hombres; sin contar con la aportación diplomática, ciertamente, cuantiosísima de la Cancillería Carioca, desde la histórica Conferencia de Río de Janeiro hasta el día de hoy.

De todo ello se habla ahora en toda la América, a raíz de la llegada de unidades avanzadas de choque del Ejército brasilero, al Norte de África, a donde debemos suponer que no van para hacer turismo, sino que van a hacer cosas de mayor importancia y trascendencia. La noticia procede de altas fuentes de Washington, donde ha sido cumplidamente elogiada en todo su valor y significado, teniendo en cuenta que el Brasil puede aportar un valioso contingente humano, del cual las unidades enviadas, serían un mero anticipo.


RECONOCIMIENTO

El reconocimiento en los medios oficiales de la capital de los Estados Unidos hacia la cooperación brasilera es amplio, explícito y generoso.

Efectivamente, en el Departamento de Guerra –a la hora en que escribimos estas línea – se espera un comentario de Mr. Simson sobre el asunto, mientras en otros círculos parlamentarios y políticos se manifiestan muy complacidos. Así, por ejemplo, el diputado Mr. Overton Brooks, miembro de la Comisión de Asuntos Militares de la Cámara de Representantes, que recién regresa de un viaje por el Brasil, después de subrayar la importancia de la aportación brasilera en caucho, metales y otros materiales esenciales para la victoria de la guerra, refiriéndose a la llegada de tropas brasileras al África, hace la siguiente afirmación:

“Recibimos bien esta noticia, especialmente, porque lo que en ella se indica, se hizo voluntariamente y, porque expresa, por ende la perfecta cooperación del Brasil, y su deseo de compartir el peso de la guerra”.

La declaración es justa, está muy puesta en razón, y viene muy oportunamente; por muchas cosas, pero, muy especialmente, por constituir un decoroso y autorizado desmentido, a otras, declaraciones menos leales, menos circunspectas, y menos honestas, hechas por otros parlamentarios norteamericanos, con vistas -¡lo sabemos perfectamente! – a ciertos aspectos de política interna de oposición a Roosevelt, en las que, torpe e injustamente, se infiere inmerecido agravio a las Naciones democráticas latinoamericanas, para elogiar, de refilón, sistemas no democráticos y filototalitarios. Nos referimos, naturalmente a los Butler y a los Summer, que siguen pensando que con “libros de cheques” se arregla todo, como cuando sus compinches de Wall Street, fomentaban dictaduras y corrompían dictadores para hipotecar soberanía y torcer los designios democráticos de varias naciones.

La viril actitud del Brasil en guerra, y la de otras muchas naciones que aportan cuanto les es dado aportar a la causa común, así como los comentarios que tales actitudes suscitan en los medios democráticos autorizados, son una alta satisfacción moral, y valen por una enérgica protesta.

(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1943)
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ANTONIO MAURA Y MONTANER
Cúmplense 89 anos do pasamento de Antonio Maura presidente do Goberno en diferentes ocasións durante o reinado de Alfonso XIII.
RSP escribiu este artigo en 1943 lembrando o 18 aniversario da sua morte.




13 de diciembre de 1943



DON ANTONIO MAURA Y MONTANER



Por Ramón Suárez Picallo

En la primera década de este siglo, comenzó el socialismo español a tener gran prestigio y relieve entre las masas obreras, a pesar de su aparente carácter de grupo minoritario en el concierto de los partidos políticos españoles. Buena parte de la estimación popular por el socialismo debíase a su Jefe, Pablo Iglesias vida ejemplar, conducta intachable y austeridad franciscana. Por aquel entonces, una revista o periódico de “lance y chantaje” y de callanesco origen, llamado “El Dominio Negro”, lanzó contra el jefe socialista una especie injuriosa y calumniosa. Se le acusaba de viajar en primera clase y pasarse a ala tercera, cuando llegaba a los pueblos donde le esperaban sus adeptos. Se inventó un lujoso e impresionante gabán de pieles, que Iglesias cambiaba, por uno modesto y raído, cuando asistía a los mítines obreros. Y aún se inventaron más cosas, para desprestigiar al líder popularísimo, cuya causa comenzaba a asustar a las clases reaccionarias.

Se le quiso dar a la campaña contra Iglesias el carácter de un escándalo nacional. Juan Meliná, discípulo muy dilecto, hijo espiritual de Iglesias, dirigía “Vida Socialista”, de Madrid, donde colaboraban varios intelectuales de izquierda de gran fuste y prestigio y muchos de los cuales fueron más tarde altos valores de las Artes, las Letras y el profesorado español. “Vida Socialista” abrió una encuesta sobre Pablo Iglesias, entre los diversos sectores de la opinión española. Opinaron sobre el líder socialista, elogiando y admirando su vida, entre otros cien escritores, políticos, profesores, etc., don ramón Vásquez de Mella, jefe de los carlistas y gran orador; la Condesa de Pardo Bazán, novelista y grande de España; don Francisco de Asís Cambó, millonario y jefe político catalanista; varios jefes republicanos y liberales y líderes anarquistas y demás.

Entre los opinantes, se contó don Antonio Maura y Montaner, jefe conservador, monárquico y católico, que tenía a Iglesias por el más irreconciliable y peligroso adversario. Maura hizo el más cumplido elogio del jefe socialista: “Es el opositor de mayor jerarquía moral y espiritual, que haya tenido nunca ningún Gobierno español. Es, por lo tanto, el adversario por el que siento mayor respeto. Más que un jefe político, Pablo Iglesias es el apóstol de una causa, nacido para conductor de pueblos”.

Tales, más o menos, las palabras del líder conservador, refiriéndose al líder socialista. Palabras bien expresivas de tolerancia, de respeto y de caballerosidad política, que hoy sonarían a lengua extraña, pronunciadas entre adversarios.


DOS ESPAÑAS

Y como si en ello hubiese algo de signo y de sortilegio, los jefes de las dos Españas, que dirimían un gran pleito histórico, murieron pocas horas uno después del otro. Efectivamente cuando todo Madrid volvía del entierro de Pablo Iglesias, se propaló la noticia. Don Antonio Maura y Montaner, el jefe máximo del otro bando político había muerto de repente. Estaba retirado de toda actividad y mataba sus horas pintando paisajes, en compañía de un conde amigo que lo tenía en su casa. De regreso de un paseo, al subir las escaleras de la casa del conde, cayó muerto, como fulminado. El mismo se tenía por muy viejo. Cuando Primo de Rivera le pidió que colaborase con su Dictadura, Maura le contestó:

-“Mi general, soy demasiado viejo para ser sargento”.

Debutó en política en las postrimerías del pasado siglo, en el apacible ambiente de los partidos turnantes, después de la restauración de Alfonso XII. Era conservador, pero dijo tales cosas que no lo parecía. Propugnaba por la autonomía de Cuba, cuando los demás de su bando gritaban: “el último hombre y la última peseta”. Quería hacer “la Revolución desde arriba”, antes que las masas la hicieran desde abajo. Hablaba de la pureza del sufragio, y, en unas elecciones dirigidas por él, fue elegido medio centenar de diputados republicanos. Un día, después de sus primeras intervenciones parlamentarias, su padrino político, que era también su pariente muy próximo, le preguntó a un alto personaje de su partido.

-¿Qué le parece el futuro jefe conservador?

-Me parece –contestó el otro– un caballo loco en una cacharrería.

Abogado ilustre, orador magnífico, conservador a la inglesa, y monárquico vertical, no confundía la institución monárquica con la persona que, le encarnaba, y que, por lo demás, no lo estimaba poco ni mucho. Fue Ministro de varias carteras, y presidente del Consejo en horas muy duras. Él, para su desgracia, puso el “cúmplase” a la sentencia que condenaba a muerte a Francisco Ferrer y Guardia maestro y fundador de la Escuela Moderna, después de la “Semana trágica” de Barcelona.


DOS GRITOS

Poco después, España entera, se partió en dos gritos, los cuales dos, acreditaban su enorme personalidad:

-¡Maura, sí!

-¡Maura, no!

¡La España eterna de las afirmaciones rotundas, y de las negaciones totales! Curiosa cosa: la República tuvo servidores pertenecientes a los dos gritos, sirviéndola los dos con igual lealtad y con parejos talentos. Y un hijo suyo, don Miguel Maura, fue Ministro de Gobernación del primer Gobierno republicano.

Sin duda alguna, fue don Antonio Maura y Montaner –aparte de sus ideas monárquicas y conservadoras– el más inteligente, el más culto, y no de los más honestos políticos monárquicos de la Restauración. Por eso, raras veces, fue persona grata en el Palacio de Oriente. Se le llamaba sólo cuando sus servicios eran absolutamente indispensables. El finado monarca, que entre sus malas y buenas costumbres, tenía la de tratar de “tú” a todo el mundo, incluso a quienes por la edad y el saber podían ser sus abuelos, jamás tuteó a don Antonio Maura. Alguien le preguntó una vez porque el Rey hacía con el esa cortés excepción. La respuesta de Maura, lo definía de cuerpo entero.

-Porque yo –contestó Maura– cuando voy a Palacio visto la levita del caballero y no la librea del lacayo.

Así era don Antonio Maura, nacido en Palma de Mallorca y muerto en Madrid el 12 de diciembre de 1925; representante de una España que se fue para no volver más nunca. Por muchas razones; entre otras porque, con don Antonio Maura, ha muerto el último de sus personeros, con autoridad con talento y con jerarquía moral.
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A PROPÓSITO DE PLATERO...

Hoxe cúmplense cen anos da publicación de Platero y yo de Juan Ramón Jiménez.Unímonos á efemeride publicando novamente este artigo de RSP, escrito en outubro de 1943, sobre o asno, no que hai tamén unha velada referencia ao autor da inmortal obra.


26 de octubre de 1943

ELOGIO DEL HERMANO ASNO



Por Ramón Suárez Picallo

Tiempos son estos, ¡oh hermano asno!, de grandes y definitivas reivindicaciones. Ahí está la tuya, en solemne prosa gubernativa, declarándote artículo de primera necesidad, como el pan de Dios, el arroz, el azúcar, la leche y el café. Serás, desde ahora, objeto de atenciones, vigilancias y cuidados de que mucho habías menester.

Tú, honesto, discreto, paciente y filosófico, cuadrúpedo y semoviente, eras motivo de muchos y muy inmerecidos agravios; aparte de tu triste vida física de trabajador menospreciado y mal comido, eras punto de referencia y término de comparación insultante, para todas las ineptitudes. Así, se le llamaba “burro” al zopenco y al mentecato, al mal escritor, al diputado mudo, al gobernante torpe, al municipe indolente, al estudiante que jamás supo la lección y al profesor que nunca la explicó a derechas. Y cuando los hombres solían hacer una de las suyas, su inmensa vanidad les hacía decir que habían hecho una burrada, en vez de decir, como era lo justo, que lo mal hecho era una “hombrada”.
Y por si todo eso fuera poco, ahora, últimamente, por causa de la guerra, de la carestía y de las dificultades de la importación, la humana ingratitud –que es infinita– vino a colmar las desdichas de tu triste vida, con una muerte infame y un destino, “post–mortem”, más infame aún: El fiero matachín de carnicería, te quería convertir en chuletas, en bisteques y en chorizos, para saciar la voracidad de aquellos mismos a quienes habías servido, con ejemplar paciencia y cristiana mansedumbre, llevándolos a tus lomos por senderos y caminos, pasito a paso, para que los ojos del que iba encima de ti se deleitasen en el verdor de los paisajes.

Tú, que condujiste al Redentor del Mundo, desde Galilea a Egipto para librarlos de las iras de un rey envidioso e infanticida; tú que fuiste competidor –aunque por casualidad como todo lo grande– del Dios Pan, tocando la flauta; tú que fuiste dilecto de Apuleyo, y compañero de aventuras de Rocinante, al lado del más estupendo caballero de todos los siglos; muy querido del más discreto y razonable de los escuderos; tú, bienamado amigo de la libre gitanería, motivo de madrigalescos elogios de los faraones; tú que condujiste a James Borrow, a lo largo y a lo ancho de Europa, divulgando la Santa Biblia protestante. Tú, hermano asno, necesitabas una rehabilitación histórica, política, social y hasta filosófica. Hasta el presente, sólo tuvieron palabras amables para ti, los gitanos y algún que otro poeta generoso. En la casa pairal de los amos, no eras admitido por indigno; los caminos, todos llenos de tus andanzas, se te hicieron hostiles: el caballo, el tren, el automóvil y la bicicleta, te arrumbaron a las cunetas; sólo para los santos y pobres, los tristes y los humildes, tuviste algún valor y merecimiento.
Pero todo llega en su día, y la justicia llegó también para ti. Alguien dijo que este siglo será el siglo de los seres simples, sencillos y comunes, porque el mundo está cansado de las cosas complicadas y difíciles. Y tú eres, desde siempre, el más sencillo y más simple de todos los seres de la creación. Hay quien te supone, terco, tozudo, amigo de llevar la contraria. Es posible que haya algo de cierto en la afirmación; pro aún así, tu terquedad resulta una malva, frente a la de muchos hombres, empeñados en llevarle la contra el mundo entero, a sangre y fuego, contra viento y marea y contra toda razón y justicia.

Y, ahí estás, siendo tema y motivo de preocupaciones gubernativas, en estos tiempos de reivindicaciones democráticas, para impedir que la ingratitud y la voracidad humana te hagan víctima de sus desaguisados, lanzándote, como a los injustos y condenados, en calderos hirvientes..
Enhorabuena y que sea para bien, hermano asno.

En tu honor –bien merecido en verdad– ahí te va este elogio en prosa, seguido de otro en verso, que viene más abajo y que escribió un amigo que o es tuyo y mío.




CANCIÓN SUAVE A LOS BURROS DE MI PUEBLO

Por Héctor Inchaustegul Cabral en su libro Poeta de la República Dominicana “Poemas de una sola angustia”

Asno de San José y del Carbonero,

triste vehículo que liga al pobre diablo

y al ricachón ufano,

que llevas todas las mañanas, trotandito

el agrio sudor del campesino

tornado en frutas olorosas;

¡yo te saludo y canto!

Si la preñada está en el mes,

que vaya en burro;

que el viejo puede dar un paso apenas

porque la tierra y lo está llamando, a

que monte en burro;

que el muchacho es harto chico

para llevar la leche al pueblo,

que vaya en burro, pues…

Asno de San José, del acordeonista

y del maestro rural que peina canas

asno que lleva el agua

y la santa medicina.

Asno de infancia triste y corta,

cuya vejez es larga

y mucho más triste todavía…

De pequeño, dulces ojos ingenuos,

pero largo, mansedumbre,

y un amor sin nombre

hacia las flacas sombras…

Después orejas largas y caídas,

muertas como dos cáscaras inútiles

sobre la noble frente añubascada.

Después la larga caminata,

los excesivos pesos,

las rojas y opacas mataduras,

y, muy de tarde en tarde,

la blanca manecita de un niño

que acaricia, lentamente,

los doloridos belfos

en donde ya la espina

no halla donde clavar

su única garra.

Después a ancha sábana

los abrojos florecidos de amarillo,

el pasto inaccesible,

el sueño imposible de la cebada;;

y las pedradas, los insultos,

el duro hueso que va rompiendo, poco a poco,

el pellejo sin pelos;

y mil espinas clavadas

en las ancas, en las patas y en los belfos.

Asno de San José y del Carbonero

triste y tardo vehículo que liga

lo rural y paupérrimo

con el alarde urbano de la aldea;

asno de infancia inútil y alegre,

cuya vejez, como todas,

del otro mundo…

se detiene en la puerta, abierta de par en par.

¡Yo te canto y saludo!


(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile o 26 de outubro de... 1943)
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Equívocos en la prensa
12 de diciembre de 1947

EQUÍVOCO DE TRADUCCIÓN


“En esta casa negrusca,
Nació el traductor del Dante;
Apártate caminante,
No sea que te traduzca”.


Por Ramón Suárez Picallo

Hace unos meses, toda la prensa chilena ha publicado una noticia de Temuco, en la que se anunciaba el fallecimiento, a los 83 años de edad, de Mme. María Eugenia Vallete Carmine, ahijada de Víctor Hugo, el excelso escritor y poeta francés, tan conocido y estimado en Chile como lo es en la propia ciudad de París.

La noticia fue transmitida hacia todas las direcciones del mundo por las agencias informativas extranjeras que actúan en Chile y de cuyo enciclopédico analfabetismo somos los periodistas chilenos sus primeras víctimas: ¡Y que le diga, si no, el jefe de cables, que tiene que aclarar y esclarecer, diariamente más de diez galimatías cablegráficos! Pues bien; estas agencias, entre las que se cuenta una francesa, confundieron ahijada con hija o sea filleule con fille, de modo que la anciana fallecida en Temuco aparece como hija imaginaria del autor de “Nuestra Señora de París” y de “Los Trabajadores del Mar”.

A cuenta del equívoco cablegráfico, el simpático periódico “Liberatión”, órgano glorioso superviviente de la Resistencia clandestina contra los alemanes, publica en uno de sus últimos números llegados a nuestro poder, un muy gracioso y ático comentario en el que demuestra, con fehacientes datos cronológicos y genealógicos, referentes a la familia Hugo, la imposibilidad de que la Señora Vallette Carmine fuese tal hija, ni siquiera nieta del padre de “Hernani”. El comentarista termina con estas palabras, un poco exageradas pero en las que se hace justicia a sí mismo y a sus lectores: “En Temuco (Chile) quedarán sin duda desolados al saber que Mme. Vallete no era hija de Víctor Hugo. Que hagan el favor de consolarse. Los franceses, que como es sabido ignoran la geografía, retendrán, tal vez, el nombre de esa amable ciudad chilena, mientras a su vez, los chilenos, gracias a la noticia a que nos referimos habrán hablado y oído hablar, una vez más, del gran poeta”.

No, querido colega. Los de Temuco no están nada desolados por los datos que Ud. da, porque antes de darlos Ud. ya estaban ellos al cabo acerca del parentesco, puramente espiritual y sacramental de la anciana fallecida allí con Víctor Hugo.

Por lo demás, para hablar y oír hablar en Chile del gran poeta e insigne novelista francés, no hace falta que se muera ninguno de sus parientes. Como que en todos los Liceos e Institutos de Segunda Enseñanza, en los que es obligatorio el estudio de la lengua francesa, suelen ser modelo del bello idioma textos escogidos del autor de “Odas y Baladas”.

Todo ello, aparte de que casi todos los intelectuales de esta tierra tienen a mucho orgullo hablar, escribir, o, cuando menos, entender el francés, comentar la obra de sus máximos valores y, muchos de ellos, en seguir a Marcel Proust. Sin faltar el poeta maestro de una escuela que revolucionó en su día las tertulias literarias parisienses, con sus composiciones creacionistas, escritas en un francés doctísimo y alado, por su hondura, su elegancia, su expresividad y su gracia ornamental.


GEOGRAFÍA

En lo que sí coincidimos con el compañero parisién, es en su afirmación de que los franceses no saben geografía, pese al hecho de haber nacido en su tierra los hermanos Elíseo y Onésimo Reclús, tan populares en Chile como don Julio Montebruno, el sabelomás de nuestra geografía autóctona y un poco alocada. En la prensa chilena, difícilmente se leerían títulos de este o parecido tenor, publicados en los más “serios” diarios de París, reveladores del conocimiento que allí se tiene de América: “En Montevideo, capital de Río de Janeiro”. O este otro: En Tabasco, hermosa ciudad de la América del Sur”. O si no, esta maravilla informativa publicada durante la primera guerra mundial: “Bolivia declaró la guerra a Alemania: una escuadra de submarinos está a punto de bombardear los puertos bolivianos”. Y no sólo sobre América están tan bien informados los franceses. También sobre Europa y acerca de países vecinos de Francia van las informaciones por iguales o parecidos caminos. Véase una muestra: “Barcos nacionalistas del General Franco entraron en Teruel” (Teruel, ciudad histórica del Bajo Aragón, dista en línea recta alrededor de 200 kilómetros de la costa más próxima).

Como puede verse y apreciarse, en esto de la exactitud en materia de información cablegráfica inexactas, en todas partes se cuecen habas y en Francia... a calderadas. No conviene, por ello, fijarse mucho en la paja del ojo ajeno, pasándose inadvertida la viga en el propio. Sobre todo por estas tierras, donde las agencias informativas extranjeras, entre las que se cuenta una francesa, son suelen tener –por voluntaria ignorancia– ni remotas noticias sobre los temas de que tratan. Nosotros no tenemos la culpa de que sus traductores (traduttore, tradittore) confundan hija con ahijada o sea “fille” con filluele; lo cual viene a ser igual cosa que confundir el jabón con el hilo negro, por el hecho de que las dos cosas son para la ropa.


(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ...1947)
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Tal día como hoxe... - Publicado o 12-12-2014 01:45
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SIMPOSIO DIAZ CASTRO NA RAG
Simposio Díaz Castro



A Academia ponlle o ramo ao ano dedicado a Xosé María Díaz Castro coa celebración dun simposio, que terá lugar no salón de actos desta institución, no que varios especialistas analizarán os aspectos máis relevantes da vida e a obra do autor de Nimbos.


Na sesión de mañá tomarán a palabra Armando Requeixo, Carme Blanco, Luís González Tosar, Félix Villares Mouteira e Xesús Manuel Valcárcel, mentres que, na de tarde, intervirán Xosé Manuel Salgado, María Xesús Nogueira, Andrés Torres Queiruga, Afonso Blanco Torrado, Victorino Pérez Prieto, Engracia Vidal Estévez e Xesús Alonso Montero.


A programación do Simposio pódese descargar aquí.
Comentarios (0) - Categoría: Actualidade - Publicado o 11-12-2014 15:52
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CAMPAÑAS DE ALFABETIZACIÓN... EN 1949
Desde su exilio en Chile, RSP aplaude las campañas de alfabetización que se promueven en el país, para logar reducir el analfabetismo...


9 de diciembre de 1949

ALFABETIZACIÓN


Por Ramón Suárez Picallo

Las campañas de alfabetización de las capas populares más modestas de la sociedad chilena, iniciadas con gran impulso hace algunos años, habían decaído últimamente por causas inexplicables. Quizá por la falta de fervor apostólico que requiere una labor de tal naturaleza, y quizá también, por falta de recursos materiales, debida a causas que son del dominio público. No por falta de objetivo, pues, sigue habiendo en el país un número considerable de analfabetos que no saludaron el prodigio de la letra, de la sílaba y de la palabra.

Por fortuna, la noble tarea tiene ahora nuevos estímulos y nuevos impulsos de parte de las autoridades competentes, encargadas de lograr el propósito de que en todo el país no haya ningún analfabeto. Así como suena, ningún analfabeto. Y cuenta, además con grupo de voluntarios cívicos dispuestos a cumplir la nobilísima obra de misericordia de enseñarle al que no sabe.

Pero una labor de tal naturaleza y magnitud no logrará su plenitud si en ella no interviene la buena voluntad de toda la ciudadanía –hombres y mujeres, jóvenes y viejos- empezando por la propia casa ¿Cuántos dueños de fundos, de grandes fincas, de talleres y de fábricas se han dedicado a averiguar si sus peones más modestos saben o no leer y escribir? ¿Y cuántas familias pudientes y sedicentes cristianas dotadas de todos los bienes y dones del Espíritu Santo han indicado alguna vez a sus hijos mayores el deber cívico, moral y religioso de enseñarles a leer y escribir a los empleados y empleadas encargados de guiar a sus hijos más pequeños en el balbuceo de las primeras palabras?

La obra ha de ser paciente, tenaz, sin prisas y sin pausas, en busca de un solo premio y de una gran satisfacción espiritual: compartir el asombro maravillado del hombre al descubrir por vez primera el secreto del Verbo hecho letra y hecho palabra. Y, además, la emoción de hacer patria, en la que todos sus ciudadanos sepan leer y escribir lo que sienten, lo que piensan y lo que desean.
Comentarios (0) - Categoría: RSP-Educación - Publicado o 09-12-2014 00:14
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